Qué es la canibalización de palabras clave en el SEO y cómo corregirla

Hay un fenómeno realmente tóxico para el tráfico de un sitio web, que ocurre en prácticamente todas las webs y que casi nadie (salvo los SEOs profesionales) conoce: la “canibalización” de palabras clave.

Construir una audiencia para una web cuesta mucho trabajo.

Cuando, por fin, tras publicar contenido tras contenido, empiezas a ver que tu posicionamiento en Google mejora y tus visitas crecen, resulta muy gratificante. Por fin, llegan los primeros frutos después de tanto trabajo.

Pero esta alegría no suele durar demasiado tiempo, al cabo de unos años, casi todas estas webs suelen llegar a una “meseta de tráfico” en la que, a pesar de publicar más y más contenido, el tráfico se estanca. La web no consigue crecer más, haga lo que haga el autor.

Es más, lo normal es que, tras permanecer un tiempo en esa meseta, el tráfico del web empiece incluso poco a poco a bajar, a pesar de seguir publicando nuevos contenidos, uno tras otro.

¿Cómo es posible ese contrasentido? ¿A qué se debe?

Casi siempre la respuesta va a ser: un paulatino aumento del grado de canibalización de palabras clave en los contenidos de tu web.

Así que veamos en qué consiste exactamente la canibalización de palabras clave y cómo corregirla para que tu tráfico vuelva a subir.

¿Qué es la canibalización de palabras clave?

La canibalización de palabras clave se produce cuando diferentes páginas (URLs) de una misma web compiten por las mismas palabras en Google (u otros buscadores).

Un ejemplo típico que produce canibalización son las series de contenidos con el mismo título que no diferencian intenciones de búsqueda.

Por ejemplo:

  • Tutorial de WordPress. Parte I
  • Tutorial de WordPress. Parte II
  • Tutorial de WordPress. Parte III

Es fácil entender el problema que esto genera si lo vemos con los ojos de Google: ¿cuál de estas páginas debería mostrar Google a alguien que busca “tutorial WordPress”?

Se lo estamos poniendo difícil a Google para tomar la decisión, incluso aunque los contenidos hablen de cosas claramente diferenciadas, por ejemplo: la primera parte de la instalación de WordPress en un hosting, la segunda de su configuración y la tercera de la creación de contenidos.

Y es que, aparte de que el título de una página es muy determinante en las palabras clave a las que la asociará Google, por mucho que se diferencien los contenidos, al final, esto tampoco resuelve de una manera clara la duda de cuál de ellas encaja menor con la búsqueda “tutorial WordPress”.

En consecuencia, la reacción de Google suele ser castigar las tres páginas no posicionando a ninguna de ellas bien para esta búsqueda.

Es decir, acabamos de provocar una canibalización de palabras clave de libro para “tutorial WordPress” y otras búsquedas con una intención de búsqueda similar (“curso WordPress”, etc.).

El “efecto meseta” y sus nefastas consecuencias para las webs

Ahora quizás pienses: “Pues ya está. Evito hacer series como ésta y solucionado”.

Lamentablemente no es tan simple: ciertamente, si destierras estructuras repetitivas y no diferenciadas en su intención de búsqueda como la del ejemplo, habrás dado un paso importantepero no suficiente.

El problema está en que, si no vigilas muy de cerca la canibalización, con el tiempo, se produce igualmente de forma natural e inevitable, especialmente si tu sitio web tiene una temática muy especializada (lo que implica, generalmente, menos variedad de búsquedas).

Esto es así porque, aunque hayas publicado contenidos con temáticas diferenciadas, muchos de ellos se acabarán pisando entre sí, al menos, parcialmente para las mismas intenciones de búsqueda.

En un sitio como un blog, que publica periódicamente contenidos nuevos en torno a la misma temática, hay que ser muy rigurosos para que no acaben pasando estas cosas.



¿Por qué se produce?

Sucede simplemente porque las nuevas búsquedas que vas ganando en Google con tus nuevos contenidos se ven negativamente compensadas por la pérdida de posiciones en los contenidos actuales que se van “pisando” cada vez más entre ellos.

El efecto puede llegar a ser tan acusado que pierdas más tráfico de búsquedas del que ganas provocando que tu web entre en “recesión”, vas perdiendo cada vez más y más tráfico.

Si no eres proactivo, tu tráfico web decrecerá sí o sí

De hecho, esto nos sucedió en este mismo blog después de crecer interrumpidamente hasta el 2016, en ese año esta tendencia de tráfico dio la vuelta. Primero se estancó y poco después empezó a bajar, y bastante, además.

El efecto meseta se ve también muy bien en este gráfico del posicionamiento web para nuestras palabras objetivo:

Como puedes ver arriba, en torno a marzo del 2016 nuestro posicionamiento fue empeorando poco a poco, aunque de manera muy sutil, a pesar de crear constantemente nuevos contenidos dirigidos a nuevas búsquedas (lo que debería mejor nuestro posicionamiento).

Lo que, sin embargo, no fue sutil, fue la caída de tráfico en consecuencia. Perdimos en torno a un 25-30% de nuestro tráfico.

Estuvimos dando vueltas en círculo más de un año con esto sin tener claro qué estaba pasando realmente hasta que después del verano del 2017 nos tomamos el tema en serio y dedicamos el tiempo para analizar el problema en profundidad.

Esto nos llevó enseguida a ver que el problema principal era la canibalización, causada principalmente por tres errores SEO:

  1. No ser rigurosos en la “compartimentalización” de las intenciones de búsqueda. Es decir, en vez de responder a cada intención de búsqueda (a un grupo afín de intenciones de búsqueda) con un solo contenido, permitimos solapamientos.
  2. No vigilar la canibalización de nuestros contenidos. Esto permitió que silenciosamente fuera subiendo más y más.
  3. Dar demasiado peso a la cantidad de contenidos publicados y demasiado poco al retorno que debería producir cada uno de ellos.

En esto nos fue esencial SEMrush, la herramienta SEO de la que procede el gráfico anterior ya que nos permitió detectar la caída global de posicionamiento e irnos a analizar el hilo fino a nivel de palabras clave concretas a lo largo del tiempo.

“De paso” y gracias a la herramienta Keyword Magic Tool de SEMrush, también nos dimos cuenta también de que no estábamos aprovechando realmente el potencial de un buen análisis de intenciones de búsqueda y de palabras clave.

Todo esto, en definitiva, nos llevó a tomar las siguientes decisiones:

  1. Priorizar el peso del SEO (y con ello la visibilidad de las publicaciones) frente a la cantidad de publicaciones.
  2. En consecuencia, redujimos nuestra frecuencia de publicaciones (de una vez a la semana a una vez cada dos semanas) para conseguir así el tiempo adicional necesario para el SEO.
  3. Ser muy rigurosos, tanto en la profundidad del análisis SEO de cada nuevo contenido como en la “compartimentalización” entre ellos (separarlos lo más limpiamente posible entre sí a nivel de intenciones de búsqueda respondidas).
  4. No publicar nunca más “arbitrariamente” contenidos (me refiero, sin analizarlos a nivel SEO). Esto aplica especialmente a los contenidos de los autores invitados que era donde más se pecaba de esto.
  5. Como consecuencia de lo anterior, en el caso de los autores invitados, hacemos nosotros antes un análisis SEO del contenido y les pasamos una plantilla del contenido con un índice de contenidos “SEO On Page” (título y subtítulos tentativos basados en palabras clave).

El resultado lo puedes ver arriba, cuando el gráfico vuelve a subir con fuerza a partir de finales del 2017 con una mejora espectacular de nuestro posicionamiento y, por consiguiente, de las visitas recibidas.

Ahora mismo, en líneas generales, tenemos la canibalización bastante controlada, salvo en búsquedas muy menores (como la del ejemplo de arriba) que, normalmente, no son realmente objetivos de posicionamiento.

En el vídeo que puedes ver encima de este párrafo puedes ver una demo real de este proceso que seguimos ahora. Es un webinar de SEO On Page que hice en su momento con SiteGround sobre SEO On Page para blogs en el que desgrano un ejemplo real de nuestra web.

Cómo saber cuándo se producen realmente canibalizaciones

Antes de ver las técnicas concretas para localizar las páginas que sufren canibalización es fundamental que sepas hilar fino con cuándo se produce realmente una canibalización porque si las analizamos “mecánicamente” vamos a identificar canalizaciones que, en realidad, no lo son.

Recuerda que tenemos que detectar la siguiente situación: para una misma búsqueda hay varias páginas con diferentes URLs que compiten por esa misma búsqueda.

La cuestión es que, si queremos hacer las cosas bien esto no es tan simple como puede parecer a primera vista.

¿Responden a la misma intención de búsqueda?

Lo primero que hay que tener meridianamente claro es el concepto de intención de búsqueda.

Google se ha vuelto muy inteligente y ahora ya no funciona simplemente en base a las palabras que metes en el buscador (que son las palabras clave) sino que trata de adivinar lo que realmente quieres buscar (tu intención de búsqueda).

Por ejemplo: ¿sabrías decir a ciencia cierta qué es lo que quiere encontrar un usuario que busca “pulpo a feira” en Google?

Yo no estaría seguro porque pueden ser que busque recetas, restaurantes o ferias en pueblos gallegos en las que se toma pulpo a feira. A saber…

El quid de la cuestión es que Google sí lo sabe y eso te permite averiguarlo tú también realizando simplemente la búsqueda en cuestión:

Como puedes ver, la intención de búsqueda (de la mayoría, no del 100% de la gente), según Google, serían las recetas.

Si buscamos “pulpo a feira” y “receta pulpo a feira” nos van a salir resultados prácticamente idénticos. Por tanto, a pesar de ser palabras clave diferentes, compiten por la misma intención de búsqueda y potencialmente podría haber canibalización si tenemos más de una página posicionada para ellas.

Hay muchos ejemplos más.

Un ejemplo muy diferente al anterior sería el siguiente: yo habría pensado que “visitas web” y “visitas blog” responden básicamente a la misma intención de búsqueda, dando la segunda variante un peso más específico a contenidos sobre blogs.

Parece evidente, ¿no? Pues curiosamente no es así en absoluto.

Si buscas “visitas web” en Google, los resultados que salen se refieren todos a herramientas para medir estadísticas de tráfico web. Hasta ahí, bien.

Sin embargo, con “visitas blog” los contenidos resulta que se refieren a cómo conseguir más visitas en un blog, es decir, una cuestión completamente diferente.

Por tanto, en este caso, dos páginas posicionadas cada una en una de estas búsquedas, no estarían en una situación de canibalización porque estamos hablando de intenciones de búsqueda muy diferentes.

Ya no podemos ver las búsquedas en Google de una manera meramente mecánica como antaño. Ahora Google tiene también una importante compresión semántica (del significado del contenido).

O lo que es lo mismo: no pienses en términos de palabras clave, piensa siempre en términos intención de búsqueda la cual se traducirá en una o varias búsquedas (palabras clave) equivalentes que serán las que nos mostrarán las herramientas con las que trabajaremos en esto.

¿Qué páginas compiten por las mismas palabras clave en posiciones parecidas?

Sobre la base anterior, veamos ahora la idea básica de cómo identificar canibalizaciones.

Para ello, recordemos, de nuevo, la definición de canibalización de palabras clave SEO de arriba:

La canibalización de palabras clave se produce cuando diferentes páginas (URLs) de una misma web compiten por las mismas palabras en Google (u otros buscadores).

Pero con lo que acabamos de ver sobre la intención de búsqueda, esta definición “clásica” de canibalización (que es la que te suelen decir en todos los sitios) la tenemos que matizar.

En realidad, tenemos que analizar siempre por cada intención de búsqueda diferenciada.

Como muchas veces una determinada intención de búsqueda se traducirá en un conjunto de varias palabras clave (varias búsquedas concretas) y las herramientas SEO trabajan con palabras clave, tendremos que analizar todo este conjunto de palabras clave que corresponden a esta intención de búsqueda.

Volviendo al ejemplo de las recetas:

Queremos analizar una posible canibalización de la intención de búsqueda que hemos llamado “recetas de pulpo a feira”. Resulta que para esta intención de búsqueda encontramos con las herramientas tres búsquedas (palabra clave) con un volumen de búsqueda relevante:

  • “pulpo a feira”
  • “receta pulpo a feira”
  • “cocinar pulpo a feira”

Pues lo que estoy diciendo es tan simple como que el proceso que veremos a continuación lo tienes que repetir con cada una de estas búsquedas.

Eso sí, cuando es un conjunto de palabras clave grande, vas a ver que con analizar dos o tres como mucho suele ser suficiente, el resultado suele ser idéntico para el resto.

Cómo encontrar los contenidos que sufren canibalización

Demos ahora el paso a la parte práctica: cómo identificar cuándo y dónde ocurren situaciones de canibalización en tu sitio.

Veamos primero el proceso a seguir para ello que consta de los siguientes pasos:

  1. Escoger un conjunto de palabras clave (una búsqueda concreta) a analizar como en los ejemplos más arriba. Por ejemplo, “pulpo a feira”.
  2. Localizar qué páginas (URLs) están posicionadas para esa búsqueda. Si no hay más de una página, perfecto, no hay canibalización para esta búsqueda y ya aquí termina todo, repetimos el proceso con la siguiente búsqueda a analizar.
  3. Si hay más de una página, hay que ver si hay una de ellas que domina claramente (mucho mejor posicionada y más clics) o si hay varias que compiten entre sí. Es decir, que tiene una posición y número de clics parecidos (o directamente ningún clic).

A partir de este tercer punto, se pueden dar varios escenarios:

  1. Si hay una página que domina claramente y las demás no responden a la misma intención de búsqueda, todo en orden, hay simplemente un tráfico residual normal en otras páginas para esa búsqueda.
  2. Si no hay un dominio claro de ninguna y las intenciones de búsqueda son parecidas, hay canibalización. Entonces toca lo que comento en el apartado de cómo corregir una situación de canibalización

Herramientas gratuitas para localizar canibalizaciones

Ahora que ya tienes claro el proceso, veamos las herramientas que puedes usar para realizar este proceso, empezando con herramientas gratuitas que están a disposición de todo el mundo.

Localizar canibalizaciones con “site:dominio”

La primera opción para detectar potenciales canibalizaciones es el operador “site:dominio” en las búsquedas de Google.

Te recomiendo empezar por aquí para un sondeo rápido porque repasar a simple vista los propios resultados de Google suele dar una primera idea relativamente clara de si estamos en una búsqueda con o sin potencial de canibalización.

Ahora bien, hay que tener claro que no deja de ser un método de sondeo rápido, muy ágil y útil para echar ese primer vistazo global, pero sin las métricas que necesitas para un diagnóstico preciso y definitivo de la situación.

Localizar canibalizaciones con la Google Search Console

Para obtener esta información, necesitamos una herramienta más avanzada.

Y la mejor opción gratuita para ello es, hoy por hoy, la Google Search Console. Tanto es así que supera incluso muchas a herramientas SEO de pago en el terreno de las canibalizaciones.

Si no tienes integrado tu sitio con esta herramienta, te aconsejo que lo hagas ya mismo, no sólo por el tema canibalización, sino también por muchísimas otras funcionalidades que incorpora y que son fundamentales para cualquier otra web.

Aquí tienes un vídeo que explica cómo integrarla con un sitio WordPress:

En esta herramienta vamos a utilizar el apartado de “Rendimiento en los resultados de la Búsqueda” (menú Rendimiento/Resultado de búsqueda)

Aquí puedes filtrar las búsquedas de Google que llevan visitas a tu web por un montón de criterios.

Fíjate en el menú resaltado arriba en la imagen, aquí tienes que hacer varias cosas:

  1. Filtrar por la consulta que quieres analizar. En este ejemplo, “crear blog”. Esto se hace añadiendo este nuevo filtro con “+ Nuevo”. Te recomiendo usar la opción de “La consulta es exactamente” que aparece al introducir la búsqueda para obtener una precisión máxima en el análisis.
  2. Añadir con un nuevo filtro de página con la opción “URL que no contengan” criterios de exclusión de páginas. Por ejemplo, yo siempre añado que las páginas no contengan la almohadilla (“#”) porque está en las URLs de los enlaces internos de la página (de la tabla de contenidos) que aquí sólo molestan.
  3. Cerciórate que tienes activos los cuadros debajo de los criterios de filtrado anteriores (los activados están en color, los desactivados, en blanco y negro). Esto añade la información que necesitamos a los resultados (clics, impresiones, posición media).
  4. Elegir la pestaña “Páginas” (resaltada en la parte central de la imagen). Esto hace que el listado de resultados se centre en las URLs de las páginas que aparecen en las búsquedas, que es lo que nos interesa.

Hecho esto, verás un resultado como el de la imagen.

En este caso, estamos viendo que salen dos páginas que han aparecido en los resultados de Google.

De hecho, el resultado es un tanto inconsistente porque la segunda página, para unas pocas impresiones, ha salido en la primera posición.

Esto es una pequeña anomalía que puede ser debida a varias razones que ahora mismo no son relevantes. Lo que importa es que, si comparas las cifras, a pesar de salir dos páginas en los resultados, aquí claramente no existe canibalización.

La primera página (como crear un blog) domina claramente y tiene mucho sentido porque la segunda, “Cómo crear un blog gratis en WordPress”, aunque es una variante más específica de “Cómo crear un blog”, tiene una intención de búsqueda suficientemente diferenciada de la primera.

Aquí, el ejemplo ha sido muy simple, pero te puedes encontrar con casos con incluso decenas páginas. Fíjate también en la parte resaltada encima de esta lista de páginas. Aquí puedes descargar la lista en un Excel y trabajar con ellas desde ahí, puede facilitar las cosas cuando son muchas páginas.

Veamos ahora un contraejemplo donde sí se produce canibalización.

He de añadir que este caso es inventado (no existen estos contenidos en el blog). Dado que este blog apenas sufre canibalización, he necesitado crearlo “artificialmente” para tener un caso realmente claro:

Y para ello, he vuelto al principio, al ejemplo inicial de la serie de tutoriales de WordPress.

En la imagen puedes ver un ejemplo muy claro de canibalización: en un nicho enorme, con muchísimas búsquedas, los tres posts apenas reciben tráfico porque todos se ha posicionado muy mal.

Lo dicho: un caso de canibalización de libro, con los efectos nefastos típicos que se producen en estos casos.

Veamos, para terminar, un último ejemplo, éste, de nuevo, real y, además, bastante peculiar.

Si repetimos el proceso de análisis de canibalización, pero ahora para la búsqueda de “migrar wordpress”, nos encontramos con este resultado en nuestro sitio:

Como puedes ver, aquí, para “migrar wordpress”, tenemos dos contenidos que responden a intenciones de búsqueda muy análogas al ejemplo de “crear blog”:

  1. Un post responde una manera más genérica a la pregunta de cómo migrar WordPress.
  2. El otro responde a esta pregunta de una manera más especializada cerniéndose al caso específico de migrar de un hosting a otro (es decir, no responde, por ejemplo, cómo migrar WordPress.com a un sitio WordPress con hosting).

Ambos posts están posicionados de una manera parecida para la misma búsqueda, por tanto, tendríamos, en principio, un caso de canibalización.

Sin embargo, en este caso, ambos se posicionan muy arriba, posiciones medias entre la segunda y tercera.

Y esto es la parte rara porque en una situación de canibalización lo normal es que apenas haya clics en ambas (por el mal posicionamiento de ambas) o que haya una que domine las demás dejándolas “secas” en clics. Sin embargo, a veces, se producen también situaciones atípicas como ésta.

La lección es que no todo es blanco o negro en la canibalización. Tenlo muy en cuenta, siempre hay que analizar todo con la mente abierta y con sentido común.

¿Por qué sucede esto en este caso?

No te lo puedo decir con seguridad porque los caminos del señor Google sin inescrutables, pero veo sentido a que se deba, más o menos, a estos factores:

  1. Probablemente, para “migrar wordpress”, las dos intenciones de búsqueda (caso general de migrar vs caso de migrar con hosting) estén bastante repartidas. Esto lo sugiere que, entre los 10 primeros resultados, 4 responden a la general y 6 a la más específica. Así que Google decide satisfacer ambas intenciones. Quizás no pueda prevalecer una de forma contundente sobre la otra.
  2. No obstante, la intención predominante parece ser la más específica (de los primeros 5 resultados, 4 responden a la específica). Por tanto, en nuestro caso, la específica, en principio, tendría las de ganar. Resulta, sin embargo, que la genérica lleva mucho tiempo publicada y cuenta con bastante más autoridad (enlaces) y eso la empuja hacia arriba.

Recuerda: esta explicación es una simple hipótesis mía. Lo mismo hemos pillado a Google simplemente “in fragranti” en un problema de su algoritmo y nada más 🙂

Localizar canibalizaciones con herramientas de pago

Curiosamente, las grandes herramientas de SEO (SEMrush, Ahrefs, etc.) no cuentan en este momento con herramientas específicas dedicadas a la canibalización que automaticen este proceso de análisis.

Solamente he encontrado funcionalidades específicas relevantes para ello en Sistrix y, curiosamente, en una herramienta española muy joven que es DinoRank, la herramienta SEO que ha lanzado Dean Romero y que cuenta expresamente con un detector de canibalización.

Cómo corregir la canibalización de palabras clave

Ya sabemos detectar canibalizaciones en nuestro sitio web, nos hemos puesto manos a la obra y hemos detectado unas cuantas. ¿Qué hacer ahora?

Veámoslo.

Diferenciar más las intenciones de búsqueda (estrategia long tail)

Cuando tienes varios contenidos que sufren canibalización, el principio general va a ser recolocar esos contenidos en diferentes intenciones de búsqueda. Esto, en algunos casos, será muy obvio de hacer y otros bastante más complicado.

Algunas veces, será tan fácil como profundizar más al análisis SEO y diferenciar mejor las intenciones de búsqueda.

Tomemos, de nuevo, el ejemplo del tutorial WordPress. Si analizamos los tres contenidos a nivel SEO, descubriremos que efectivamente existen búsquedas específicas de mucho volumen para cada tema tratado.

Por tanto, podríamos renombrarlos así

  • “Tutorial de WordPress. Parte I” pasa a ser “Cómo instalar WordPress en un hosting”.
  • “Tutorial de WordPress. Parte II” pasa a ser “Cómo configurar WordPress correctamente”.
  • “Tutorial de WordPress. Parte III” pasa a ser “Cómo crear y editar contenidos en WordPress”.

Y ahora quizás me digas (con mucha razón), “pero es que con esto he renunciado a posicionarme para [tutorial wordpress] que es una búsqueda con mucho volumen”.

Cierto, pero afortunadamente tengo también una solución para esto:

¿Por qué no creamos simplemente un cuarto contenido que sea una introducción que conduce a través de los otros tres? Un contenido así sí que responde bien a la intención de búsqueda de “tutorial wordpress” y permite usar, por tanto, un titulado como, por ejemplo, “Tutorial de WordPress desde cero”.

Como ves, éste ha sido un caso muy fácil de arreglar.

Aquí podríamos optar por hacer una redirección de los tres posts antiguos al post de introducción (Tutorial WordPress) o a cada uno de los nuevos. No veo 100% claro cuál sería mejor opción, pero probablemente más la segunda por coherencia con el título y posibles textos en los enlaces existentes.

Consolidar contenidos

Otras veces, la estrategia no estará tan clara como en el ejemplo anterior y tendrás que optar por consolidar contenidos, básicamente tienes estas opciones:

  1. Unirlos en uno grande.
  2. Integrarlos total o parcialmente en otros.
  3. Borrarlos sin más.

Es muy curioso los resultados que puedes llegar a conseguir sólo con una buena consolidación de contenidos en la cual, de paso, eliminas o reciclas contenidos de mala calidad, actualizas contenidos que ya son muy viejos, etc.

El caso más espectacular que conozco es este caso en el que Pat Flynn de Smart Passive Income entrevista al autor de FinancialMentor.com que consiguió multiplicar por tres su tráfico eliminando dos tercios del contenido.

Y recuerda: no olvides las redirecciones 301 para traspasar la autoridad en Google de los contenidos viejos a los nuevos.

Cómo evitar la canibalización SEO en nuevos contenidos

Como en todo, lo mejor es prevenir el problema de la canibalización para evitar que llegue a ocurrir.

Con lo que hemos visto aquí, ya deberías saber qué hacer exactamente para que ni tan siquiera llegue a producirse, aunque aun así un cierto grado mínimo de canibalización será imposible evitarlo, razón por la cual conviene chequear tu sitio cada X tiempo.

Recordemos cuáles son las pautas esenciales para prevenir el problema:

  • Evita publicar contenidos arbitrarios. Trata de buscar siempre búsquedas en Google a las que orientarlos. Hazlo con profundidad, casi siempre hay muchas búsquedas que encajan y que no son evidentes en el primer momento.
  • Organiza bien tu SEO, lleva una hoja Excel (o usa otra fórmula) para tener claro a qué búsquedas responde cada contenido.
  • Alguna que otra vez, no será posible encajar tus contenidos con una intención de búsqueda. No pasa nada, pero ojo porque estos contenidos son más susceptibles de sufrir canabalización o canibalizar a los que sí tienes asignados una intención de búsqueda.
  • Haz un “mantenimiento” periódico a tus niveles de canibalización. Repasa tu web periódicamente, al menos, en las intenciones de búsqueda más importantes para detectar posibles canibalizaciones.

Y un truco final: muchas veces te agobiará encontrar nuevas búsquedas con las que encajar tus contenidos. Plantéate reeditar y republicar a menudo contenidos antiguos como posts nuevos.

Ya verás como, si ya han pasado 2-3 años de la publicación de un contenido, su republicación le resultará algo de lo más natural a tu audiencia.

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