¿Qué es el SEO, por qué es tan importante y cómo funciona?

La página web más visitada del mundo es Google, la segunda, YouTube, y ambas son buscadores. Esto da una idea de la importancia del tráfico procedente de buscadores para cualquier web.

Tú también quieres tu trozo de esa tarta y, al ser posible, lo más grande posible, ¿a que sí?

Si tienes un sitio web, sea del tipo que sea, un blog, canal YouTube, tienda online, etc., hay una dura realidad que debes tener muy clara:

Si no haces SEO, es probable que tu web no despegue nunca porque, salvo excepciones, probablemente nunca consiga esa masa crítica de audiencia que necesita para que empiece a crearse ese efecto “bola de nieve” que hace despegar a una web de verdad.

Esta realidad es cada vez más cierta porque cada vez hay más webs y todas compiten por el mismo espacio en los resultados de búsqueda. Entre ellas hay también cada vez más que hacen trabajan activamente el SEO para no su posicionamiento en los buscadores al azar.

Quizás te asuste el reto que te estoy planteado, pero créeme, tampoco es tan complicado aprender el SEO suficiente para lograr resultados. Y si de verdad te aplicas con tenacidad, te aseguro que recibirás también una recompensa gigantesca.

En nuestro caso esa recompensa ha sido todo un negocio familiar que nos da buenos ingresos y mucha calidad de vida.

Tomemos como ejemplo este mismo blog: en Ciudadano 2.0, más del 90% del tráfico procede de los buscadores y, entre ellos, más del 95% de Google. Eso te da una idea de lo que estamos hablando.

Si no hubiésemos hecho SEO, probablemente no tendríamos ni una décima parte de este tráfico, tendríamos un tráfico de buscadores “de rebote”, fruto de haber dado por casualidad en el clavo alguna vez, como la famosa gallina ciega que alguna vez encuentra un grano.

¿Tengo tu atención? ¿Te he convencido de que deberías tener muy claro de qué va esto del SEO y posicionamiento web?

Pues metámonos en harina 🙂

¿Qué es el SEO (o posicionamiento web)?

Empecemos por el principio, por el significado de “SEO”.

SEO es un acrónimo, son las siglas de “Search Engine Optimization”, optimización para motores de búsquedas en español y es básicamente un sinónimo de posicionamiento web, un término que se usa también con mucha frecuencia.

Según la Wikipedia, su objetivo sería “el proceso de mejorar la visibilidad de un sitio web en los resultados orgánicos de los diferentes buscadores”.

Dicho de otro modo: lo que queremos es que nuestros contenidos aparezcan lo más arriba posible en los resultados de los buscadores (también conocidos como “SERPS – Search Engine Results Page”“página de resultados de buscador” en español).

La disciplina del SEO o posicionamiento web abarca todo el conjunto de accionestécnicas y herramientas para conseguir este objetivo.

Aunque el SEO se refiere a todos los buscadores, en la práctica las técnicas concretas se centran en Google porque es prácticamente un monopolio.

Por tanto, las reglas de Google son las determinantes en el SEO. Al resto de buscadores se les hace bastante poco caso en la práctica.

La intención de búsqueda y el análisis de palabras clave

Cómo estas definiciones siguen siendo un tanto vagas y abstractas, voy a rascar un poco más la superficie y hablar de los conceptos fundamentales del SEO que debes conocer.

El concepto más básico y que, además, más ha adquirido mucha más importancia en los últimos años es el concepto de intención de búsqueda.

Parece algo simple y obvio, pero no lo es tanto y si quieres conseguir algo en tus acciones de SEO, este concepto lo tienes que tener muy claro.

Hasta hace pocos años se hablaba solamente de palabras clave. Por ejemplo: si alguien busca “pulpo a feira”, las palabras clave serían “pulpo” y “feira” (las palabras vacías de significado como “a” no se consideran palabras clave).

Para un buscador, potenciales resultados de búsqueda eran contenidos que contengan esas palabras clave. Por ejemplo: una página titulada como “Cómo preparar un pulpo a feira auténtico”.

Y, por cierto, cuando digo “página” me refiero a una sola página web, con una dirección web (URL) concreta e única, no un “sitio web”.

Lamentablemente se usa muchas veces (en mi opinión, mal) la expresión de “página web” para referirse a un sitio web entero.

Antaño los buscadores (incluido Google) eran tan simplones que incluso trucos burdos como “hinchar” artificialmente un contenido con estas palabras funcionaba bien para favorecer mucho su posicionamiento en las SERPs (los resultados de búsqueda).

Las cosas han cambiado mucho y Google hoy en día es muy inteligente, ya no funciona simplemente en términos de palabras clave. Hoy en día trata conseguir una comprensión parecida a la humana, tanto de las intenciones de la persona que busca como de los contenidos candidatos.

Y te aseguro que a veces asusta el punto hasta el que ya es capaz de conseguirlo.

Esto tiene muchas consecuencias. Por ejemplo: hace unos pocos años atrás, “alojamiento web barato” y hosting barato” habrían sido búsquedas diferentes para Google, pero ahora sabe que responden a la misma intención de búsqueda y que, por tanto, deben mostrar los mismos resultados.

Ya no se trata de posicionar simplemente por palabras clave, eso era antes. Ahora tienes que encajar tus contenidos en base a la intención de búsqueda.

Y eso no es tan obvio como puede parecer. Este último ejemplo resulta claro, una vez que te lo he contado, ¿pero habrías sabido predecir estos resultados de Google?

Posiblemente no. Es muy posible que “pulpo a feira” a secas lo hubieses interpretado también como una búsqueda de restaurantes para comer pulpo a feira, por ejemplo. Sin embargo, Google sabe que la mayoría de la gente que hace esta búsqueda lo que quieres es una buena receta.

Por eso, ahora es fundamental antes de crear tu contenido, analizar y entender cómo Google interpreta la intención de búsqueda para un conjunto específico de palabras clave y cómo ha de responder tu contenido a ello. Si no, corres el riesgo de meter la pata a fondo.

Y ojo: esto no quiere decir que las palabras clave “hayan muerto” como he leído alguna vez, no, quiere decir que ahora hay que trabajar con el binomio intención de búsqueda – palabrasclave.

Un trabajo SEO se divide básicamente en dos cosas: lo que tienes que hacer en la propia página que pretendes posicionar en Google y acciones fuera de esa página.

¿Qué es el SEO On Page?

En el primer caso estamos hablando del SEO On Page (“en la página” en inglés).

El SEO On Page básico consiste en utilizar las palabras clave para las cuales nos queremos posicionar no solo en el texto, sino también en sitios estratégicos de la página como el título principalsubtítulos, atributo “alt” de las imágenes, la meta-descripción, etc.

Ejemplos de acciones de SEO On Page más avanzadas sería, por ejemplo, optimizar la velocidad de carga de la página, un factor que Google también tiene en cuenta como señal de calidad y experiencia de usuario al valorar la posición que debe ocupar una página en los resultados.

¿Qué son el SEO Off Page y los backlinks?

En el segundo caso, estamos hablando de SEO Off Page (“fuera de la página” en inglés), factores que normalmente no puedes controlar directamente.

Esto, en su momento, cuando los buscadores eran “simples”, el SEO Off Page se resumía básicamente a los enlaces entrantes, conocidos también como “backlinks”.

Para sintetizar a la filosofía del tema enlaces al máximo, te lo puedes imaginar como un sistema votos, votos de confianza podríamos decir.

Cada enlace a tu web cuenta como un voto, cuantos más votos recibe una página, más “fuerza” se le inyecta y eso la empuja hacia arriba en los resultados.

Además, esta fuerza de la suma de los enlaces de sus páginas, junto con otros factores menos importantes como la antigüedad del sitio, conforman la “autoridad” global del sitio web que le otorga Google.

Los enlaces de sitios como mucha autoridad pesan más que los de poca e “inyectan” más fuerza a la página a la que apuntan que los enlaces de sitios con poca autoridad.

La fuerza total de una página la determinarán las dos cosas: la autoridad de página (los enlaces a esta página) y la autoridad del sitio web o autoridad de dominio como se denomina también a veces.

Lo que no te puedo decir es qué peso tiene cada cosa porque Google no lo dice, pero hay bastante consenso que el peso principal lo tiene la autoridad de página (parece lógico).

En los primeros años de Google esto efectivamente era básicamente tan simple como lo acabo de describir. Pero ahora, aunque en lo fundamental no ha cambiado, no me bastaría ni un post entero para contar con una profundidad razonable todos los matices de cómo funciona hoy en día.

El propio sistema de votos es mucho más sofisticado (tiene en cuenta, por ejemplo, la afinidad temática entre sitios enlazados) y se han añadido muchos nuevos factores como el comportamiento del usuario, por ejemplo.

Algunos ejemplos de estos factores son los patrones de clics en las SERPS (las páginas de resultados) o el tiempo de estancia en el contenido.

Es interesante comentar, además, que este análisis de comportamiento es también el que le da a Google importantes pistas para averiguar cuál es la verdadera intención de búsqueda de la mayoría de los usuarios para unas determinadas palabras clave.

También se ha debatido mucho si posicionan o no de manera directa las redes sociales.

Google siempre lo ha negado, aunque está claro que, al menos, posicionan indirectamente ya que, si hay mucho movimiento de tus contenidos en las redes sociales, está claro que aumenta la probabilidad de recibir enlaces y otras acciones que pueden ser relevantes a nivel off page.

¿Qué son las herramientas SEO y cómo se usan?

Ahora quizás estés diciendo “todo esto está muy bien, pero cómo sé yo para qué búsquedas (palabras clave) debo intentar posicionarme”.

En efecto, buena pregunta¿cómo sabes qué busca la gente y, más importante aún, cuánta gente busca qué cosas?

No es lo mismo ser el tercero en los resultados de una búsqueda que se hace 10 veces al mes que en una que se realiza 10.000 veces.

Así que sin esa información efectivamente estaremos haciendo bastante el mendrugo, estaremos dando tiros al aire. Nuestro trabajo de SEO sería un juego de azar.

Pero, por suerte, contamos con las maravillosas herramientas SEO como, por ejemplo, SEMrush(mi favorita y la que personalmente uso a diario prácticamente).

Lo malo de estas herramientas es que las buenas, como Semrush, son de pago.

Tienes opciones gratuitas como el Planificador de palabras clave de Google pero, aunque están bien para empezar, son bastante limitadas y más pronto que tarde llegarás al momento en el que necesitarás usar las profesionales de pago para avanzar.

Estas herramientas hacen muchísimas cosas, pero me voy a centrar en las dos funcionalidades que me parecen las más importantes (y a las que dedico el 90% de mi tiempo de trabajo SEO): el análisis de palabras clave y el seguimiento del posicionamiento de tu web.

Análisis de palabras clave

El análisis de palabras clave te va a permitir descubrir esa información tan valiosa de qué busca la gente en Google y con qué volúmenes.

Y esto lo podemos aplicar con diferentes perspectivas, básicamente:

  1. Para analizar “nichos” enteros para decidir a qué dedicar un sitio web.
  2. Detectar, diferentes tipas de temáticas concretas a abordar en ese sitio. Esto sería más o menos, equivalente a las categorías de un blog.
  3. Cada uno de los contenidos que publicaremos dentro del sitio.

Esto es un nicho, un “macro tema” con una ingente cantidad de búsquedas que da para una o varias webs enteras.

Este tipo de análisis es muy interesante para estudiar la viabilidad de una temática o conjunto de contenidos para un sitio web.

Si estás pensando en una web de moda especializada en zapatos, este macro análisis te permitiría saber si tu temática le interesa a la gente o no.

Compara crear las posibilidades de éxito que puede tener una web con y sin esta información…

En el otro extremo estaría el análisis de palabras clave para contenidos concretos.

Como puedes ver en la imagen, hay varias búsquedas con estas palabras que tienen, o bien, la misma intención de búsqueda o son muy afines entre sí, perfectas para crear un contenido que satisfaga esa(s) intencione(s) de búsqueda.

Hacer un análisis de palabras clave como éste para cada contenido que vayas a crear o crear cada contenido al tuntún (como hace el 95% de la gente…) es como la diferencia entre hacer tiro de arco con o sin los ojos vendados.

Un contenido obvio podría ser, por ejemplo, un post como “5 Sitios para comprar zapatos baratos para hombre online que me encantan”.

Si, además, los sitios de los que hablas en este ejemplo tuvieran programas de afiliados, éste sería, además, un contenido con potencial para generar ingresos con marketing de afiliación.

Seguimiento de posicionamiento de tus páginas

En el trabajo anterior es muy importante organizarse para poder medir la evolución del posicionamiento de tus páginas, es decir, el resultado de tus esfuerzos de SEO.

Es una información que, además, es muy importante para aprender, para probar cosas y ver qué funciona mejor y qué peor.

Para esto bien, deberías organizarte con una hoja Excel o algo similar donde puedas asociar a cada una de las páginas que has creado a la búsqueda o búsquedas para las que la quieres posicionar.

Una herramienta como SEMrush te permite seguir luego tanto el posicionamiento global de tu web en Google como las posiciones de cada una de esas páginas y esto te permite ver si has acertado con tu trabajo o necesitas rectificar cosas.

¿Qué valor económico tiene el tráfico de los buscadores?

Una cuestión de la que se habla muy poco, pero que me parece importante es entender también el valor económico del tráfico orgánico (que es cómo se llama el procedente de los buscadores).

Es otra perspectiva muy interesante y una prueba más de la importancia de hacer SEO. Desde un punto de vista práctico.

Ten en cuenta que el tráfico que te envían los buscadores es gratis. Es algo que Google te regala. La pregunta es: ¿cuánto vale este regalo de Google?

Hagamos el cálculo con una web mediana. Hoy en día, ya no son pocas las webs que superan las 100.000 visitas de buscadores al mes (Ciudadano 2.0, por ejemplo, supera esta cifra).

Pueden parecerte cifras muy altas, pero, en realidad, son cifras que, en el nicho adecuado y haciendo las cosas bien, pueden estar perfectamente al alcance de un simple blog.

Hagamos un ejercicio de ponerle cifras a esto tomando como referencia lo que habría que pagar en publicidad online para conseguir esas visitas pagando por ello:

En un medio de publicidad online, para un clic (que se traduce en una visita), un coste medio razonable (varía muchísimo según el nicho en cuestión) pueden ser 10 céntimos de euro.

Con este coste medio, con el ejemplo de las 100.000 visitas nos saldría que Google nos estaría “regalando en especie” un tráfico por valor de 10.000€, ¡mes tras mes, todos los meses!

¿Vas a rechazar este generoso regalo en tu web?

¿Qué buscadores debes considerar?

Al principio ya he comentado que en el SEO todo el mundo juega según las reglas de Google dada su posición totalmente dominante en el mercado, al resto prácticamente no se le hace caso.

Pero ojo, hasta ahora hemos hablado sólo de buscadores en Internet.

Y es que hasta hace unos pocos años, el tráfico de búsqueda efectivamente se concentraba básicamente aquí.

Pero en los últimos años las plataformas, es decir, sitios como YouTubeFacebookAmazon, etc. han llegado a tales volúmenes que no hay que olvidarse de ellos.

Por hablar de cifras concretas, tan sólo google.com (que es principalmente la audiencia de EEUU) contaba en el momento de redactar este post con 42 billones de búsquedas al mes.

Pero es que youtube.com, cuenta con 23 billones de visitas, de las cuales un porcentaje muy alto son búsquedas.

Es mucho menos que Google, sí, pero sigue siendo una barbaridad. No es casualidad que se considere a YouTube el segundo buscador más grande del mundo.

Pero podemos aún más ejemplos.

Probablemente tengas una cuenta en Amazon.

Si es así, ¿qué es lo que más haces?

Consultar productos, es decir, buscar, ¿verdad?

Por eso, se empieza a hablar también de SEO para Amazon.

En definitiva, en un post que explica qué es el SEO hoy en día ya no puedo dejar de mencionar que existen y que están aumentando en importancia las plataformas.

El quid de la cuestión es que el SEO para Google no se puede aplicar 1:1 a YouTube o Amazon, hay similitudes, pero realmente hay que estudiárselas aparte.

Cómo hacer SEO

Cómo ya te imaginarás, no puedo explicar en unos pocos párrafos algo a lo que se le dedican cursos enteros, pero lo que sí puedo hacer es remitir a posts especializados que ya hemos publicado que te ayudarán a dar los primeros pasos bien dados.

Cómo hacer SEO para blogs y webs en general

Empezamos con lo que podríamos llamar el SEO “general” el SEO en el que se centra este post y que es el SEO para páginas webs en general, páginas con mucho contenido en texto como lo son, por ejemplo, las páginas de los blogs.

Esto incluye también páginas de las plataformas, es decir, por ejemplo, las páginas de los vídeos en YouTube (las habrás visto aparecer en los resultados de búsquedas de Google más de una vez) porque siendo también páginas web, es decir, Google las ve.

Pero tienes que entender que es diferente que en Google aparezca como resultado un vídeo de YouTube (lo habrás visto muchas veces) a que busquen con el buscador de la propia plataforma.

En el primer caso, aplica el SEO de Google, en el segundo las reglas del buscador de YouTube. Y los resultados son diferentes en cada caso.

Cómo hacer SEO para YouTube

Como he dicho antes, no es lo mismo buscar desde Google que con el buscador de YouTube. Por eso, si quieres posicionarte dentro de YouTube, tienes que seguir sus reglas de SEO cuando subes tus vídeos.

Cómo hacer SEO para tiendas online

Y para rematar, te quiero recomendar este post de Guillermo Gascón, experto en SEO para tiendas online, en el que explica las peculiaridades que diferencia al SEO específico para Ecommerce del SEO “normal” para páginas web.

¿Qué es mejor? ¿Hacerlo uno mismo o contratarlo?

Un problema que probablemente te venga ahora a la cabeza es de dónde vas a sacar el tiempopara aprender todo esto.

A este respecto tengo varias cosas que comentarte:

En primer lugar, examina la lógica de tus prioridades.

Un ejemplo claro es el error de mucha gente de dedicar casi todo su tiempo a la web y a la creación de los contenidos, pero dedicarle a su difusión poco más que un tweet y una publicación en Facebook.

¿Qué sentido tiene echar un montón de horas a tu sitio y tus contenidos si luego nadie los va a ver?

¿No es mejor crear menos aquí y difundir más el trabajo que ya has creado?

En segundo lugar, si puedes permitirlo económicamente, puedes plantearte delegar esta tarea en profesionales.

No obstante, los servicios SEO no son baratos y es fácil meter la pata, diría que incluso probable, si no tienes ni idea de SEO.

Y con “meter la pata” no me refiero necesariamente a que acabes contratando a unos piratillas (que los hay), sino que no sepas gestionar la relación con el equipo que has contratado y éste persiga objetivos que no son realmente los que te interesan.

Por eso, opino que cualquier propietario de un sitio web debe tener conocimientos de SEO, al menos, unos conocimientos básicos.

Cosas como, por ejemplo, el análisis de palabras clave (y las consiguientes decisiones sobre contenidos a desarrollar) suponen decisiones tácticas y estratégicas donde siempre deberías mantener la supervisión y voz cantante.

Por otra parte, siguiendo las referencias que te doy en este post, tienes prácticamente todo lo que necesitas para adquirir estos conocimientos.

Con unas horas de lectura y poniendo lo aprendido en práctica, unos 10 contenidos concretos y unos meses de seguimiento deberían ser suficientes para empezar a cogerle el truquillo al SEO básico.

Lo que te recomiendo encarecidamente es que contrates a un profesional en SEO para revisar con él el trabajo que has realizado, tus aciertos y tus errores. Aquí vas a poder dar un salto muy grande en tu dominio de la materia.

Y a partir de ahí, ya podrás delegar con mucha más tranquilidad porque entenderás lo que lo que te están haciendo.

Los inconvenientes del SEO y cómo superarlos

Que el SEO sea una auténtica maravilla para conseguir visibilidad para tu sitio web no quiere decir que no tenga también sus inconvenientes y, algunos, bastante serios.

Al principio, es lentííísimo

De todos ellos, diría que el más grande de todos es el tiempo que se tarda en ver los resultados de un buen trabajo de SEO en un sitio recién creado.

Y es que aquí hay un problema: Google no confía en los sitios nuevos. Te la tienes que ganar poco a poco, con el tiempo y, sobre todo, con enlaces de otros sitios.

Esto, aparte de ser lógico, es fruto de cómo se va creando la “autoridad de dominio” de un sitio web que explicaba arriba. Tu problema es simplemente que un sitio recién creado no tiene ni enlaces, ni antigüedad, ni nada.

Por eso, al principio, mientras que el sitio no se gane un sano nivel de autoridad, todo cuesta más en el SEO.

Pero no te desanimes, porque si estás dispuesto a pelearlo, hay soluciones.

Tráfico de pago

Una estrategia obvia es la de impulsar el tráfico inicial con publicidad online, es decir, pagando.

Aquí hay dos puntos clave:

  1. El coste por visita.
  2. El rendimiento que eres capaz de sacarle a cada una de estas visitas.

Según lo buena o mala que sea tu estrategia, el coste puede ir de muy bajo a muy alto y tres cuartos de lo mismo para el partido que le saques a cada visita que estás pagando.

Las plataformas de publicidad online más populares para esto son Google AdWords y Facebook Ads.

Lo bueno es que estas estrategias (como aprovechar tu inversión para captar también leads) las puedes extrapolar también a Google AdWords en caso de preferir usar esta plataforma.

La estrategia de la larga cola

La segunda estrategia es la así llamada “estrategia de la larga cola”, o “long tail” en inglés.

Esta estrategia no requiere ninguna inversión económica, pero, a cambio, no consigue resultados tan inmediatos como una estrategia de tráfico de pago.

Ahora bien, una vez que empieza a funcionar, te traerá tráfico todos los días durante muchos años en modo autopiloto y gratis.

Pero aquí quiero darte, al menos, una pincelada de la idea:

Simplemente vete a las búsquedas muy especializadas y con muy poca competencia.

Si tu web tratase, por ejemplo, de un tema tan de moda como los vehículos eléctricos, te encontrarás con muchas búsquedas de gran volumen como “autonomía coches eléctricos” (1.600 búsquedas/mes) que darían lugar a contenidos muy interesantes.

Pero también te vas a encontrar con páginas con mucha fuerza posicionadas para este tipo de búsquedas, probablemente aún muchas más en el futuro.

Sin embargo, si te planteas crear contenidos para búsquedas mucho más específicas como “puntos de recarga coche eléctrico Málaga” (90 búsquedas/mes) la competencia es mucho menos fuerte.

Aquí es dónde están tus oportunidades.

Quizás, para cuando tú leas esto ya se han creado más contenidos que respondan adecuadamente a esta búsqueda, pero, como puedes ver, en el momento de redacción de este post no había ni una sola página que respondiese a esta búsqueda.

Así que aquí tienes tu oportunidad muy buena para un contenido como, por ejemplo, “¿Cuáles son los mejores puntos de recarga de coches eléctricos en Málaga?”

Y lo mejor es que puedes repetir lo mismo barriendo las grandes y medianas ciudades de España y con otras variantes de la búsqueda como “baratos”, por ejemplo.

Fíjate como, en un momento, hemos creado decenas de ideas para potenciales contenidos.

Además, no tienes que hacer un contenido larguísimo, en este caso un contenido breve de no más de 500-600 palabras debería poder satisfacer bien la intención de búsqueda.

En definitiva, la idea de la larga cola es que vamos a conseguir tráfico en base a sumar muchos “poquitos”, es decir, contenidos muy especializados a los que pocas o ninguna página responden y que se pueden responder bien con contenidos breves.

Hay que echarle horas

Como te decía antes, con el material gratuito al que te he remitido aquí puedes aprender en pocas horas la teoría del SEO básico suficiente para empezar.

Pero lo cierto es que, para obtener resultados, vas a tener que echar horas de trabajo.

Es necesario que analices muchas palabras clave para encontrar oportunidades, tendrás dudas de cómo usarlas exactamente o si te puedes atrever o no a competir con determinadas búsquedas, cómo adecuar exactamente tu contenido a esas palabras clave, etc., etc., etc.

Aquí no te puedo ayudar mucho porque esto son cosas que tienes que aprender con la práctica. Tienes que probar, equivocarte y probar otra vez. Y así, una y otra vez.

Sólo así aprenderás a hacer SEO porque esto es una disciplina con mucho conocimiento tácito, intuición y olfato. Y para adquirir eso sólo vale que pases a la acción y te pongas con ello.

Ya sabes: la práctica hace al maestro.

Ahora bien, te garantizo que cuando le hayas cogido el truquillo, esa sensación de coger un contenido saber prácticamente a ciencia cierta de que lo vas a posicionar entre los primeros resultados de Google no tiene precio, te lo aseguro.

No todos los contenidos tienen potencial de SEO

Y, por último, debes tener muy claro que no hay que obsesionarse con esto (error que comete mucha gente).

Muchas veces va a haber contenidos que sabes que tu audiencia te demanda, pero no encuentras por ningún la una manera coherente de encajar esto con las búsquedas que encuentras en tu análisis de palabras clave.

No pasa nada, esto es inevitable y mi consejo es que no dejes de publicar por eso estos contenidos si sabes que tu audiencia te los demanda. No todo es SEO en el éxito de un sitio.

¿A qué estás esperando?

Espero que te haya podido convencer de que el SEO totalmente imprescindible en una web. Es más, diría que no tiene sentido crear una web si no haces SEO.

El SEO requiere trabajo, fácilmente otro tanto como la propia creación de los contenidos, pero también te supone una amplificación del tráfico de esos contenidos que hace esa inversión en tiempo más que rentable.

La diferencia en visitas para un contenido a lo largo del tiempo puede ser fácilmente un factor 100 o más.

Por tanto, mi consejo es muy claro: publica menos si es necesario, pero publica con cabeza.

Un artículo escrito por Berto Lopez

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