Los March rompen con Florentino, revientan el consejo y ponen a la venta su 11,7% de ACS

La familia mallorquina, que llevaba casi 20 años en el órgano de gobierno, dimite ante los reiterados incumplimientos del presidente del Real Madrid de delegar la gestión

Casi 20 años después de iniciar una relación de amistad personal y de fidelidad empresarial, los March le han dicho basta a Florentino Pérez. Corporación Financiera Alba, el brazo inversor de la millonaria familia mallorquina, ha decidido abandonar el consejo de administración de ACS por discrepancias con el omnipresente presidente pese a ser el segundo mayor accionista, con el 11,7% del capital.

El ‘holding’ de los March reconoció anoche en un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMIV) lo que era un rumor muy extendido en la élite financiera de Madrid: que el nuevo responsable del ‘family office’, Juan March de la Lastra, no comulga con la gestión personalista de Florentino Pérez. Por este motivo, Corporación Financiera Alba ha decidido retirar a los consejeros –Pablo Vallbona y Javier Fernández– que tenía en el órgano de gobierno con la excusa de que estos asientos le impedían comprar y vender acciones de ACS con libertad. El primero llevaba en el consejo desde 1997.

El comunicado reza que, “si bien ha venido manteniendo una participación significativa y una relación muy satisfactoria”, la compañía ha decidido abandonar el consejo de administración por el incremento de los periodos de bloqueo a la hora de intermediar con las acciones ante la entrada en vigor de la nueva ley de abuso de mercado. Hasta ahora, los consejeros o empresas representadas en consejos tenían un periodo de bloqueo para operar con títulos de dos meses si se cumplían determinadas circunstancias.

Fuentes financieras dan por hecho que lo venderán cuanto antes para evitar una incertidumbre que perjudique aún más la cotización de ACS

Con la nueva norma de abuso de mercado, que entra en vigor el próximo 3 de julio, esos periodos de bloqueo se pueden extender hasta cinco meses. La normativa, explica Alba, supone una “importante dificultad” para la forma normal de actuación de una corporación financiera que desea disponer de la “suficiente flexibilidad para poder adoptar y ejecutar sus decisiones de inversión y desinversión”.

Pero más allá de la explicación oficial, lo que trasciende son las cada vez mayores diferencias entre Pérez y los March, que llevaban casados en ACS desde que en 1997 la constructora saliera a bolsa. Alba llegó a tener hasta el 22% del ‘holding’ dirigido por el presidente del Real Madrid, pico desde el que empezaron a bajar su participación en enero de 2011 con una venta inesperada del 5% del capital a través de una colocación acelerada. Aquello provocó un desplome del 10% de ACS, que tardó años en recuperarse, sobre todo al verse afectada por los cerca de 2.000 millones de pérdidas registradas por su fallida inversión en Iberdrola.

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Los March no vieron con buenos ojos aquella aventura eléctrica, pero fueron fieles a Florentino Pérez hasta que la constructora resolvió el problema a finales de 2012 tras suspender el dividendo por primera vez en su historia. Una vez superado el ‘match ball’, que puso contra las cuerdas las finanzas personales del propio Florentino y de los Albertos, iniciaron un proceso paulatino de venta de acciones hasta reducir su paquete por debajo del 12%.

La demora reiterada de Florentino Pérez de dejar el mando del ‘holding’ aMarcelino Fernández Verdes como consejero delegado, promesa que lleva incumpliendo dos años, el hecho de que les quitara un asiento a los Albertosen la pasada junta general de accionistas y la convicción más que probable de que ACS no consiga los objetivos financieros -1.000 millones de beneficios- anunciados han colmado la paciencia de los March.

Colocación a la vista

En el mercado se aseguraba que la familia mallorquina estaba esperando a laventa de Urbaser, que se decidirá en las próximas semanas, para tener vía libre para disminuir aún más su participación. Una desinversión que no podía hacer al estar en el consejo y tener información privilegiada. Al salir del órgano de gestión, ya no tienen compromisos de permanencia ni riesgo de ‘insider trading’, por lo que podrán soltar ese 11,7% en cuanto lo estimen oportuno.

Fuentes financieras dan por hecho que lo venderán cuanto antes para evitar una incertidumbre que perjudique aún más la cotización de ACS, que está cerca de un50% por debajo de los máximos históricos, pese a las fuertes inversiones realizadas en la compra del 70% de Hochtief y la política de traspaso de activos no estratégicos. En lo que va de año, ha perdido casi un 10% y ha reducido su capitalización a poco más de 7.700 millones, un 40% menos que Ferrovial, su espejo.

Via: El Confidencial

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