Los cuatro indicadores que usa el Gobierno para comprobar si se recuperan los negocios

El Ministerio de Economía está vigilando muy de cerca la recuperación de la actividad económica por muchas vías «tradicionales» como pueden ser las estadísticas de cierres de negocios o las solicitudes de prestaciones como el cese de actividad. Pero también utiliza cuatro indicadores no tan habituales. Según explicaron fuentes gubernamentales a El Confidencial Digital, el Ejecutivo estaría monitorizando la reactivación de los negocios a través de un panel, que recoge información adicional a los datos oficiales de tres indicadores y que permite conocer al minuto la salud en la que se encuentra nuestro tejido productivo. Según expertos consultados por Autónomos y Emprendedores habría que añadir un cuarto indicador.

Al parecer, estos datos estarían permitiendo al Gobierno acceder a información sobre la evolución de la actividad económica y sobre la -buena o mala- marcha de los negocios de los autónomos y de las empresas españolas. Se reciben de forma más rápida y anticipada en comparación a los estudios oficiales que realizan y publican los diferentes organismos, tanto gubernamentales como independientes.

Según avanzó El Confidencial Digital, el gasto con tarjeta, el consumo de electricidad y la afiliación diaria a la Seguridad Social, son los tres indicadores que la Secretaría de Estado de Economía está vigilando cada día para obtener pistas sobre la salud actual de los negocios y la reactivación de la economía. Esto serviría, entre otras cosas, para medir el efecto que están teniendo las medidas que implementó el Gobierno, como la flexibilización de los ERTEs  vinculados al COVID-19, la prestación por cese de actividad y las líneas de avales del ICO y, así, poder tomar decisiones sobre su posible continuidad. A éstos debería añadirse el crédito de particulares que puede reflejar, por un lado, la necesidad de financiación y por otro el nivel de confianza del consumidor.

Consumo eléctrico para medir la actividad

La actividad de los negocios se puede medir de muchas maneras. Sin embargo, acceder a determinados datos sobre la demanda energética (electricidad y gas) puede ser un buen termómetro de la situación en la que se encuentran los negocios. «O, más bien, de su nivel de actividad. Eso sí, es fundamental acceder a datos desagregados, que indiquen exactamente a quién pertenece ese consumo, para diferenciar entre el doméstico y el profesional«, explicó Antonio Pedraza, presidente de la Comisión Financiera del Consejo General de Economistas (CGE).

Con el auge del teletrabajo, durante los últimos meses, el consumo energético en términos generales se desplomó en más de un 12%. Ahora que los negocios ya están empezando a retomar su actividad, los datos ponderados de esta demanda tanto de electricidad como de gas por parte de los negocios podrían dar una idea aproximada del nivel de actividad que están desarrollando los autónomos y empresas en esta vuelta a la normalidad.

Eso sí, para interpretar correctamente estos datos, «hay que tener en cuenta que en verano se dispara siempre el consumo eléctrico por los aires acondicionados. Así que cualquier comparativa no sólo se debe ponderar diferenciando entre titulares -consumo de empresas o consumo doméstico-, sino que también se tiene que comparar respecto al mismo periodo del año pasado para que sea de verdad fiable», comentó el presidente de la Comisión Financiera de CGE.

Vigilancia al día de la afiliación a la Seguridad Social

En todo caso- apuntó Pedraza-el indicador más contundente de los tres es también el más lógico: la afiliación diaria a la Seguridad Social. Según las fuentes a las que tuvo acceso el Confidencial digital, el Gobierno está vigilando «muy de cerca, prácticamente al instante», la tendencia en la afiliación a la Seguridad Social en diez actividades, entre las que se encuentra la hostelería y los servicios de comidas y bebidas.

Estos sectores, además de ser cruciales para el buen rumbo de nuestra economía, han sido también de los más afectados por el parón de estos últimos meses. Al parecer, los indicadores están dando todavía resultados negativos, con caídas abruptas de la afiliación diaria en algunos sectores.



Gasto con tarjeta para medir el consumo

El auge del pago con tarjeta viene de mucho antes de la crisis sanitaria. Sin embargo, en estos últimos meses, este método le ha ido ganando todavía más terreno al efectivo. El miedo al contagio y la obligatoriedad de evitar el metálico en el pago de determinados servicios como, por ejemplo, el transporte público favorecieron desde el mes de marzo la utilización del dinero digital.

De hecho, el último estudio de Mastercard señala que, en las últimas semanas, el 66% de los españoles prefirió pagar con medios contactless su compras y el 75% continuará utilizando el pago sin contacto como principal opción a la hora de abonar sus comprasLos datos reflejan, en el corto plazo, un escenario en el que el uso del dinero físico podría acabar siendo minoritario.

Al parecer, el auge de este método también está siendo útil para obtener información macroeconómica que se puede actualizar a diario y que, además, aporta datos muy valiosos sobre el consumo en los diferentes sectores de actividad. Las entidades financieras  pueden dar algunas pistas a los técnicos de Economía sobre los tipos de establecimientos dónde se efectúan los pagos, el importe o, incluso, el producto adquirido. Y eso, a su vez, muestra si se está reactivando la economía ya que España depende en buena manera de la demanda interna. Sobre todo pymes y autónomos.

Aunque la muestra no serviría para evaluar el comportamiento de consumo de forma general, pues deja a un lado la compra en efectivo, sí podría aportar pistas sobre las tendencias en plena etapa PostCOVID-19. La compra de determinados bienes en detrimento de otros, o la cantidad abonada por cada titular de tarjeta podría ser un buen indicio del rumbo de la economía y, por extensión, de los negocios.

En todo caso, «creo que es el indicador menos claro de los tres. Además, algunos organismos como el Banco de España hacen públicos los datos sobre consumo», señaló Antonio Pedraza

Un cuarto indicador, según los economistas

Además de los citados indicadores, para el presidente de la Comisión Financiera del Consejo General de Economistas, hay uno casi más importante que los demás: el acceso a crédito. «La liquidez es la sangre de nuestro sistema económico. Todavía más en una situación como la actual, en la que la mayoría de negocios tuvieron cortados durante meses sus ingresos. El acceso a financiación para las empresas es un excelente medidor para predecir la reactivación. Sencillamente porque, sin crédito es casi imposible que haya reactivación».

Y no sólo el crédito a empresas es importante. «Una de las cosas que más nos ha llamado la atención a los economistas es el brutal desplome que ha habido del crédito al consumo -cayó un 78%-. Esto se puede interpretar de muchas maneras: que se han solicitado pocos préstamos de este tipo por parte de los consumidores o que, la mala situación en la que se pueden encontrar los que más suelen solicitar este tipo de financiación -trabajadores con rentas medias o bajas- ha hecho que las entidades corten el grifo», explicó Antonio Pedraza..

En todo caso, lo cierto es que en los últimos meses, la concesión de préstamos a particulares sufrió la mayor caída desde 2003. Y, este tipo de créditos, se dirigen en buena medida al consumo en el comercio, uno de los sectores que más ha sufrido el Estado de Alarma y que ha llegado a experimentar caídas en la facturación de estos meses de hasta el 80% respecto a los mismos periodos de 2019.

DANIEL GHAMLOUCHE

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