La digitalización, una fuente de inmensas oportunidades para las pequeñas empresas

La transformación digital ha cambiado la forma en la que vivimos y trabajamos. Si bien muchas partes de la economía mundial se han apresurado en adoptar tecnologías y procesos digitales para ser competitivas a nivel internacional, las micro, pequeñas y medianas empresas siguen particularmente rezagadas en su transformación digital.

Y es que, la digitalización de la economía es una realidad inevitable. Y las grandes empresas ya no son las únicas que tienen que adaptar sus prácticas para sobrevivir.

Ante este gran desafío de competitividad, los autónomos y las pymes también deben repensar su modelo de negocio y acelerar su transformación digital. Un desafío que muchas compañías luchan por asumir.

Uno de los principales obstáculos en la transición digital de las pymes es la falta de capital humano digital, es decir, la escasez de personal con habilidades técnicas digitales y la poca familiarización por parte de los empleados hacia las nuevas herramientas tecnológicas.



Medidas tan básicas como tener una página web para su negocio o invertir en un dominio propio, son suficientes para que un pequeño negocio pueda empezar su adaptación hacia el mundo digital.

Inversión en nuevas tecnologías

Por otro lado, es cierto que muchos líderes empresariales pueden ser reacios a enfrentar los costos asociados con dicha transformación y la falta de conocimiento de los beneficios potenciales, no facilita el lanzamiento de dicho proceso de digitalización.

Pero según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), si hubiera un 10% de digitalización dentro de las empresas, el Producto Interior Bruto (PIB) de España aumentaría un 3.2% y crearía más de 250.000 empleos netos adicionales en el 2020.

Además, los estudios realizados por la Comisión Europea estiman que la digitalización de productos y servicios podría agregar más de 110 mil millones de ingresos anuales para la industria en Europa en los próximos cinco años.

«El nivel de digitalización de España está por detrás del de la mayoría de países de la Unión Europa»

Y a pesar de saber esto, y haber hecho avances significativos en materia tecnológica, el nivel de digitalización de España está por detrás del de la mayoría de países de la Unión Europa.

Si bien, el nivel de acceso a internet entre la población española es alto, ese es únicamente un elemento más de la ecuación. Pues no es el acceso a internet lo que impide a las pequeñas empresas a digitalizarse, sino el uso de las nuevas tecnología lo que las limita a dar un paso hacia la transformación digital.

Un largo camino por recorrer para las pequeñas empresas

Pensar en la gestión del cambio, la transformación de los sistemas de información, de las herramientas de gestión y las inversiones necesarias no es fácil para las pymes.

Desde nuestra experiencia brindando soluciones tecnológicas para emprendedores y empresas de tamaño medio y pequeño en siete países, e impulsando el proyecto empresarial de más de medio millón de microempresarios, podemos decir que la digitalización de este sector sigue siendo y será un proceso largo y complejo.

El tiempo, el costo y la complejidad del mundo digital son las barreras principales que impiden a muchas pequeñas empresas implementar nuevas tecnologías, como tener una página web o integrar plataformas digitales para sus negocios.

El problema de la digitalización del sector empresarial debe atacarse con una correcta educación tecnológica. Y el esfuerzo debe de ser un compromiso mutuo entre los gobiernos, que deben garantizar los medios para que las pequeñas empresas transiten hacia la digitalización, como de los comercios que deben abrazar la tecnología y adaptarse a las demandas de consumidores cada vez más digitalizados.

Adaptarse a la necesidad de los consumidores

Por un lado, sabemos que muchos negocios físicos están cerrando y están optando por mudarse al mundo digital. Por el otro lado, sabemos que los consumidores cada vez compran más a través de Internet y el pequeño negocio que no logre implementar una correcta transición digital, quedará rezagado.

La transformación digital promueve la conectividad entre las pymes y sus clientes mediante el uso de herramientas digitales que facilitan el acceso a los consumidores y permitan a las empresas, incluso a las más pequeñas, mejorar de manera sostenible su funcionamiento, garantizar una mejor gestión de datos, innovar para satisfacer mejor la demanda y participar en el crecimiento del país y la economía global.

En este sentido, el desarrollo de una estrategia digital real se ha vuelto esencial, y existen diferentes vías de apoyo para que las pymes puedan comenzar su fase de digitalización de una manera menos arriesgada.

De hecho, dicha estrategia puede resultar vital para ganar eficiencia, adquirir nuevos clientes, atraer y retener talento, pero también aumentar su visibilidad y competitividad online.

Con este potencial de crecimiento ofrecido por las tecnologías digitales, las pymes ya no pueden darse el lujo de descuidar su entrada en la era digital. Ya que la transformación digital es un elemento clave para su crecimiento y competitividad, pero también para el crecimiento económico del país.

Vía: Marketing Directo

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