¿Enviar newsletters a medianoche? De idea loca a estrategia genial

Normalmente, la mayoría de comunicaciones comerciales llegan a nuestra bandeja de entrada en horario laboral. Sin embargo, cada vez más y más empresas envían sus campañas de email marketing de madrugada. Te contamos la explicación detrás de esta curiosa práctica.

El email marketing es una de las formas de comunicación de las empresas más tradicionales, pura evolución del ‘buzoneo’ analógico. Una técnica masivamente usada en todo el mundo que requiere de ser llamativos para los clientes fijos, además de “enamorar” también a los potenciales clientes que podamos captar a través de nuestras campañas digitales.

Sin embargo, en los últimos años se ha dudado mucho del marketing por medio de correos electrónicos. Incluso era considerado como una estrategia que no funcionaba por parte de muchas empresas, máxime si se considera la gran cantidad de correo basura que recibimos cada día. Muchas organizaciones optaron, directamente, por dar el salto a canales más directos y con feedback inmediato, como las redes sociales.

Pero los que todavía aman el email marketing siguen pensando en nuevas formas de hacer estos envíos más eficientes y con tasas de conversión en ventas más altas. En esta particular dialéctica entran en juego multitud de innovaciones, desde los propios diseños de las comunicaciones hasta los ‘ganchos’ con los que atraer el interés del público. Y, por supuesto, también la hora a la que hacer llegar estos mails a nuestra audiencia.

Surge así una tendencia reciente en la que las empresas empiezan a enviar sus campañas de email marketing en horas de lo más extravagante, con la finalidad de evitar las “horas picos”. Más concretamente, a altas horas de la madrugada. ¿Por qué? ¿Tiene realmente sentido este planteamiento?

¿Por qué a medianoche?

Al principio se consideraba como una locura o pérdida de tiempo enviar un correo electrónico a altas horas de la noche, e incluso de madrugada. Pero algunos experimentos, como éste publicado en B2C, demuestran que esta práctica tiene todo el sentido del mundo.

Fueron enviados ciertos emails al 50% de los clientes en un horario normal (de día en una hora comprendida entre las 10 a 11 de la mañana) mientras que al otro porcentaje se le envía el correo a la medianoche o de madrugada. Observando los resultados, se llegó a la conclusión que del grupo al que se le había enviado email en horas ‘normales’, solo el 27% de los clientes leyó la comunicación. Por el contrario, el 36% del grupo de prueba (los que se recibieron correos a medianoche) abrió la campaña en cuestión.

Esto no fue algo que sucediera de forma esporádica o por suerte, sino fue un suceso que se logró repartir en varias ocasiones, lo que quiere decir que este método de marketing funciona.

Para los expertos, la razón es obvia (y de lo más sencilla). Al levantarse, estos correos serían lo primero que leerían en su bandeja de entrada, ya que a esta hora se encuentran con menos ocupaciones de lo que puedan tener en horas posteriores durante el día. Para nadie es un secreto que durante la jornada las personas tienden a ocuparse y se les hace tedioso revisar correos electrónicos, por lo que enviando esos correos de madrugada se evita este hastío.

Algunas recomendaciones más.

Al margen de la hora a la que enviemos nuestras campañas de email marketing, no hemos de obviar otros detalles que influirán notablemente en el éxito o el fracaso de nuestros envíos.

Por ejemplo, no podemos olvidar que los emails marketing corresponden a una parte de lo que nos define como marca. Es por esta razón que el diseño del correo electrónico debe ser muy parecido a los valores y misiones de la compañía, relacionando los colores de la marca y los logotipos o sloganes correspondientes.

Igualmente, es recomendable no exagerar en el contenido o cuerpo del correo electrónico, tratando de elegir bien el texto para evitar que el email se vea sobrecargado. Igualmente, hemos de considerar que el mail será leído por personas que generalmente no tienen mucho tiempo, por esto la información debe ser concisa, dando a entender fácilmente la la idea o el concepto de nuestro producto o servicio.

Escrito por Alberto Iglesias Fraga

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