No regale su trabajo

El precio de un producto no está dado por su costo, sino por lo que la gente está dispuesta a pagar por él. Es el principio de percepción de valor y de cómo se compara frente a la propuesta de sus competidores.

Ideas ridículamente prácticas que encontrará en este video:

  • Precio no es igual a costo más utilidad.
  • Si no tiene en cuenta la percepción de valor, está dejando plata sobre la mesa.
  • Considere el costo cesante: cosas que tiene que pagar, así no venda un centavo.
  • Defina su precio en función de los beneficios y diferenciales que su producto o servicio representa para su cliente.

Adicionalmente, considere cómo se compara su propuesta de valor versus la competencia, para determinar qué tan lejos o cerca puede estar su precio del de ellos.


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David Gómez

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