Las ‘7C’ de la relación entre emprendedores y ‘business angels’

Los expertos de las escuelas de negocios recomiendan sentar las condiciones previas para que la relación entre el emprendedor y el business angel prospere, en base a ‘7C’: normas fundamentales para crear valor añadido de este vínculo que va más allá del dinero.

Los ‘business angels’ son particulares -con conocimientos técnicos en diferentes mercados- que disponen de una capacidad financiera de entre 50.000 y 500.000 euros; montante del cual destinan entre 50.000 y 500.000 euros (alrededor del 25% de su capital disponible) en diferentes startups que presenten unas perspectivas de crecimiento rápido y permitan una salida a medio plazo (entre tres y cinco años).

Los business angels solo invierten en sectores que conocen y dominan y que aportan mucho más valor para las startups invertidas que la simple aportación económica. Por eso, es fundamental que la relación entre los inversores y las compañías sea fluida, provechosa para ambos polos y desarrollada en un ambiente constructivo.

En ese sentido, los expertos de las escuelas de negocios recomiendan sentar las condiciones previas para que la relación entre el emprendedor y el business angel prospere. Desde la CEREM Business School recomiendan ‘7C’ que debemos cumplir para que ese vínculo sea exitoso:

  • Cooperación: el business angel será un miembro dentro del equipo.
  • Creatividad: el emprendedor debe aportar un modelo que genere expectativas basadas en iniciativas de innovación e investigación.
  • Compromiso: el equipo promotor invertirá todos los recursos necesarios con el fin de elaborar el plan de negocio.
  • Competencia: del business angel hacia el equipo directivo.
  • Carisma: el business angel tiene que ser capaz de transferir sus conocimiento en lugar de imponerlos.
  • Complicidad: el business angel se tiene que llevar bien y entenderse cordialmente con los promotores del proyecto.
  • Control: el business angel tiene que establecer los mecanismos de control de la gestión del proyecto en el que quiere invertir.

Además. hemos de tener en cuenta que, muchas veces, los emprendedores no se pueden poner en la piel de los inversores privados para amoldar sus propuestas de forma que los business angels tengan la información que desean. Hablamos de elementos tan relevantes como:

  • Evaluación de la empresa.
  • Posible estrategia de éxito.
  • Protección de los accionistas minoritarios.
  • Aspectos fiscales.
  • Necesidad de la debida diligencia.

Con todo ello, en ningún caso debemos obviar que la confianza y la química entre el business angel y los fundadores de la startup debe ser un factor imprescindible. En ese campo hemos de unir los dos polos de la ecuación de modo que ambos compartan valores y una visión similar de los problema. Por no hablar de la necesidad de especialización: es mucho mejor que esta figura tenga experiencia previa como inversor en el sector de la empresa, ya que de esta manera podrá aportar más valor a la misma.

Escrito por Alberto Iglesias Fraga

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