Hacia un nuevo mundo, hacia un nuevo tú

Es fácil creer en uno mismo cuando todo va bien, cuando el viento sopla a favor, cuando el entorno ayuda y las cosas van saliendo, pero otra cosa es mantener la confianza en uno mismo cuando ves que el mundo y tu vida se derrumban a tu alrededor.

1. LA VIDA ANTES DEL CORONAVIRUS: APARENTEMENTE SEGURA Y PREDECIBLE

Hasta hace bien poco -cuando el COVID-19 no formaba parte de nuestra vida- teníamos una percepción de cierta seguridad, la sensación de tener nuestra vida «más o menos» controlada, una vida aparentemente más segura y supuestamente más predecible.  Y de pronto, el mundo parece haber explotado en pedazos, la seguridad se ha transformado en inseguridad, las certezas han desaparecido y se han convertido en una sensación de constante incertidumbre y preocupación.

Hemos creado una sociedad en la que hemos vivido de espaldas a la enfermedad y a la muerte, en la que al parecer solo queríamos ver una cara de la moneda. Llevamos un tiempo viviendo expuestos a una exaltación de la positividad, donde se borra la negatividad, se exalta lo bello, se oculta lo que no nos gusta, donde importan más las apariencias que la esencia, las formas en vez de el fondo, empeñados en aparentar en vez de ser, desbordados de un tsunami de información de más de lo mismo y donde hablamos de las cosas en vez de hacerlas.

► Creencias y expectativas que cambian por completo

Este terremoto ha hecho tambalear los cimientos de nuestras creencias, destrozando muchas de nuestras expectativas, quitándonos las caretas que dejan expuestas realidades que procurábamos ocultar, revelando verdades existenciales que muestran lo peor y lo mejor del ser humano.

► Es momento de soltar el pasado

Como decía Viktor Frankl en su maravilloso libro «El hombre en busca del sentido»al ser humano se le puede arrebatar todo salvo una cosa, la última de las libertades humanas, la capacidad de elegir su actitud ante las circunstancias de la vida (…) Cuando no podemos cambiar una situación, tenemos el desafío de cambiarnos a nosotros mismos.»

Ese es el desafío al que nos enfrentamos ahora, el reto al que la vida nos enfrenta: cambiar nosotros mismos, aprender, crecer, recuperar la confianza, reinventarnos para adaptarnos a las circunstancias.

La gran noticia es la increíble capacidad que el ser humano ha demostrado a lo largo de la historia para adaptarse a los cambios, para crear, innovar, inventar y superar las situaciones más difíciles. Así que este es el momento de soltar el pasado, de dejar de esperar a que las cosas sean como antes porque no lo serán, y es hora también de crear una nueva visión de hacia dónde vamos, de lo que queremos lograr.

2. LA PREGUNTA ES: ¿EN QUÉ CLASE QUE PERSONA ME TENGO QUE CONVERTIR PARA LOGRAR LOS RESULTADOS QUE QUIERO CREAR?

El primer paso es recuperar la confianza en uno mismo, en tus capacidades, creer en ti, porque es esa confianza interna la que nos ayuda a crear los resultados externos. 

Vivimos en un mundo cada vez más competitivo, por lo que una de las claves ahora es el aprendizaje continuo, seguir adquiriendo habilidades, cualidades que nos aporten y nos ayuden a aportar más valor. Así que más que nunca, este es el momento de prepararse.

Conviértete en un estudiante, abre tu mente, lee sobre temas distintos, sé más curioso, conecta con personas que hablen de soluciones y alternativas y no solo de problemas, ponte objetivos y mejora tu disciplina porque te ayuda a tomar el control de tu vida y a dirigirla hacia donde quieres.



Ese trabajo interno, ese aprendizaje y desarrollo personal es el que cada vez te aportan más seguridad y capacidad de enfrentarte a los nuevos desafíos. Cuando comienzas a estar más fuerte internamente también lo estás externamente, tu actitud y tu comportamiento cambian. Esa transformación interior es la que nos ayuda a creer más en nosotros mismos, a ser más creativos, a encontrar soluciones donde antes no las veíamos, a ver alternativas y ser capaces de encontrar o crear oportunidades.

► El aprendizaje y la superación se parecen mucho a caerse numerosas veces

Es hora de dejar de mirar atrás, soltar el pasado y mirar al futuro con valentía y sé que da miedo atravesar el desierto cuando no tienes suficiente agua, cuanto se agotan tus recursos, pero no hay otra opción que atravesar la tormenta. A pesar del dolor es el momento de coger la bandera de la dignidad, mirar al frente y caminar por el mismísimo infierno si hace falta con la cabeza alta y toda la dignidad.

El aprendizaje y la superación se parecen mucho a caerse numerosas veces, a fallar una y otra vez, hasta que esa «experiencia» va construyendo el carácter, va fortaleciendo los músculos emocionales, la confianza, la personalidad y la determinación para ir desde donde estamos hasta donde queremos ir.

Es seguro que no conseguiremos todo lo que nos proponemos, pero lo que sí es seguro es que no podemos conseguir aquello que no nos proponemos, porque no podemos alcanzar una meta o un sueño que no tenemos. Así que atrévete.

Javier Iriondo

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*