4 Maneras para afrontar el cambio de la Crisis Coronavirus

Este artículo tiene como objetivo contribuir, no minimizar la situación de incertidumbre que las personas durante esta pandemia. Busca dar un diagnóstico profesional que espero que sirva de inspiración a desarrolladores de negocio para afrontar un nuevo mundo derivado de la Crisis Coronavirus.

Las ideas descritas a continuación son posibles facilitadores para abordar una transformación profunda, principalmente digital y muy enfocada en el relacionamiento.

En un mundo globalizado, esta crisis ha creado un nuevo nivel de vulnerabilidad e interdependencia entre países, donde la diligencia de cada gobierno es un componente vital para lograr seguridad universal. Hablamos de una perdida de estabilidad colectiva e internacional jamás vivida.

Es una situación insólita con muchos elementos en juego como el protagonismo de la tecnología, el colapso del sistema de salud, el exceso de especulaciones y noticias falsas, la histeria colectiva y el impacto económico.

En contraste, se están dando unos importantes cambios en los comportamientos de consumo, aunque considero que el enfoque no son las alzas en compras de bienes de primera necesidad, medicamentos y productos de limpieza (esto es temporal), sino las profundas secuelas que transformarán a las personas en el largo plazo, cambiando su manera de percibir el mundo.

Sé que son tiempos difíciles, pero todo caos trae consigo una «belleza colateral». Sin tener certeza si el actual estado de alarma es algo temporal o repetible, es cierto que se vienen grandes cambios globales. No esperemos volver a la «normalidad».

La innovación empresarial

Aceptemos que estamos en modo «lluvias de ideas», tanto que el CMO Council afirma que el 66% de los Marketers están implementando modificaciones en sus planes de negocio.

Algunas compañías verán nuevas formas de potencializarse y otras nacerán (porque no, generar un «Startup Boom» masivo). Sin ser situaciones iguales, la recesión del 2008-2009 nos dejó empresas como Uber, Airbnb, Whatsapp, entre otras.

Seamos parte de un movimiento disruptivo que viene a revolucionar las industrias e incluso el sistema empresarial como lo conocemos. Están en el ambiente elementos de estimulantes de innovación, por ejemplo:

  • El cambio colectivo genera nuevas necesidades de consumo. Si son nuevas, deberían tener una baja o nula competencia.
  • Invertir puede ser «económico». Cito como ejemplo las actuales bajas en los precios de publicidad digital.
  • Los aislamientos fortalecieron el auge tecnológico. La transformación digital es una clara oportunidad de diversificación de ventas.
  • Las adversidades apelan a la creatividad humana. Definitivamente creo que nos vamos a seguir sorprendiendo.

El aislamiento creó un mayor reconocimiento de los beneficios que dan las herramientas digitales. La necesidad llevó a nuevos segmentos a la utilización de servicios virtuales, pruebas de producto, interacción de contenido y experimentación de canales. Un ejemplo específico es el aumento en el uso de plataformas de educación virtual.

En contraste, hay un anhelo de los consumidores en satisfacer necesidades de seguridad, por lo que conectarán con mayor facilidad con marcas que representen valores claros, responsabilidad social y localidad. Lo veo como una reacción psicológica de compensación de experiencias de miedo e incertidumbre.



Buscando reaccionar a esto, se está hablando de las transformaciones digitales como medio para «reinventarse». Sin embargo, creo que se dará un error generalizado que es la implementación de tecnología por razones de tendencias empresariales, ejecutadas de manera superficial y poco vinculante.

La verdadera transformación digital no es hacer un webinar, implementar un software, tener un E-commerce o hacer muchos post en Instagram. Comprendamos que hay un enorme ruido de contenido, intentando conectar con un usuario al que el contexto volvió mucho más crítico e impaciente. Un ejemplo de esto es «el efecto Twitter», generando incrementos de conectividad debido a la necesidad de noticias de fuentes oficiales en segundos.

La tecnología debe estar al servicio de la innovación, y la innovación al de la generación de valor. Recomiendo optar por una transformación digital consciente, basada en una gran empatía con el contexto, las necesidades del mercado, un profundo entendimiento de los puntos críticos, una alta capacidad para experimentar y una cultura de datos.

Estamos hablando de una integración entre sistemas actuales y digitales, generando una sinergia aplicada a un plan integral 360 de interacción coherente y genuina de las marcas con el mundo.

Es un proceso personalizado, único y altamente adaptativo. Como mandar a hacer un vestido a la medida comprendiendo que lo que está de moda no le tiene que venir a todo el mundo, queda mejor si está diseñado para las necesidades específicas de la persona.

El estado de alarma nos pone en el claro desafío de compensar ventas a través de la diversificación optimizando retornos. Si bien reducir gastos de funcionamiento es muy importante, no considero estratégico eliminar inversiones en talento clave o procesos relacionados con el cumplimiento de objetivos comerciales.

El teletrabajo generalizado contempló nuevos contextos, ya que verificamos que la localidad no es una limitante. Se dio una mayor importancia a las metodologías de trabajo tipo «Agile», se replanteó el papel del liderazgo, se está siendo más eficientes con los recursos y cuestionamos la verdadera necesidad de los espacios físicos.

Ahora, la importancia del talento humano permanece. Sigue siendo un elemento fundamental en un proceso de «reinvención», entendiéndolo como la integración de las competencias necesarias para gestionar este nuevo contexto.

Espero ver grandes mentes dominando procesos creativos, manejo de crisis, optimización de tasas de conversión y aprovechamiento de coyunturas.

Las transformaciones digitales

  • La optimización de gastos, la diversificación de ventas y la importancia del talento.
  • Adaptabilidad.

Si hay sentimientos apocalípticos en el ambiente, seamos promotores de optimismo, no para generar falsas expectativas, sino porque el miedo paraliza y esto es lo opuesto a la generación de dinero colectivo.

Bajo esta premisa ya es posible recuperar la confianza, conservar la claridad en el cumplimiento de objetivos y aceptar la necesidad de adaptabilidad.

Pongo el ejemplo de Bethany Hamilton, que es una surfista profesional que perdió su brazo izquierdo a los 13 años debido a un ataque de tiburón. Compensó su «discapacidad» con su adaptabilidad al cambio. Su proceso está caracterizado por un fuerte propósito, disciplina y el desarrollo de soluciones de un problema físico a través de un estado mental superior. Su resultado: ser una de las mejores surfistas del mundo.

Lo anterior aplicado al mundo de los negocios se llama pensamiento sistémico o mejoramiento de puntos críticos como medio de creación de nuevas soluciones. Ya lo había dicho antes Charles Darwin que «no es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que responde mejor al cambio».

Para terminar, quisiera decir que existen grandes retos y sobre todo una enorme responsabilidad en el sector privado para asumir una recuperación muy proactiva y consciente.

Un artículo escrito por Emy Yuriko Kadowaki

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