La venta de furgonetas ha cae en picado. Estas son las razones

Enero ha sido un mes complicado para el sector de la automoción en lo que respecta a las nuevas matriculaciones. Algo que no solo ha afectado a las transacciones relacionadas con coches, sino también a los vehículos comerciales. Así se desprende de los últimos datos recabados por el comparador de seguros Acierto.com. Unas malas cifras motivadas, sobre todo, por la crisis asociada a la pandemia que sufre el mundo desde hace casi un año, pero no es la única razón.

La venta de furgonetas experimenta una caída de más del 42%

Si nos centramos en las cifras, este descenso ha afectado especialmente las furgonetas. Concretamente, y según los datos recopilados por Acierto.com, se han matriculado un 42,5% menos de furgonetas que en enero de 2020.

Es decir, han sido 4.353 furgonetas las matriculadas en enero de 2021 frente a las 7.565 unidades matriculadas en el mismo mes del año anterior. Si desgranamos los números de las ventas por segmentos, sin embargo, observamos que las furgonetas no son el único tipo de vehículo comercial que se ha visto afectado por el desplome de las transacciones.

También se han matriculado menos pick-up; 623 frente a las 796 de enero de 2020. Los furgones combi muestran también una tendencia a la baja: se han matriculado 3.159 unidades, mientras que en el mismo período de 2020 fueron 3.664.

Las causas de la caída

Son varios los factores que confluyen en esta caída en las matriculaciones de furgonetas. Y es que enero ha sido, sin duda, un mes difícil. Especialmente en comunidades como la de Madrid, azotadas por el temporal Filomena y las nevadas que trajo aparejadas.

Las fuertes nevadas paralizaron la ciudad y las transacciones comerciales (los empleados no podían acudir a sus puestos de trabajo, los vehículos no podían circular, y se evitaba salir a la calle para evitar los riesgos que hacerlo implicaba). Y no es la única comunidad afectada por las consecuencias de Filomena. El descenso en la venta de vehículos durante este mes ha sido evidente: se han matriculado menos furgonetas, pero también menos coches, motos y camiones.

El temporal no ha hecho sino agravar el parón en la economía que está suponiendo para todos los sectores —también para el de automoción— la crisis sanitaria. La pandemia se ha saldado con puestos de trabajo y ha supuesto que pequeñas empresas y autónomos tuvieran que echar el cierre. Las restricciones y controles más férreos en las fronteras, la pérdida de tráfico hacia China, el cierre de negocios son algunos de los factores.



Las dificultades de los autónomos, ¿otro factor?

De hecho, se estima que la crisis laboral que están sufriendo un gran número de autónomos podría haber contribuido al descenso de las ventas de furgonetas. Solo en el período comprendido entre el 12 y el 31 de marzo, el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) perdió a 40.877 afiliados.

Cabe señalar que se trata de uno de los colectivos que más utiliza este tipo de vehículos comerciales para desarrollar su actividad. Pero según los datos a los que Acierto.com ha tenido acceso, uno de cada tres autónomos sopesa cerrar su negocio hoy. Por tanto, para un gran número de trabajadores por cuenta propia no parece el momento propicio para comprar una furgoneta y emprender, sino todo lo contrario.

La subida del tipo impositivo de los seguros es otro de los factores implicados en el descenso de matriculaciones. Para una familia, supone pagar, aproximadamente, 30 euros más al año por sus seguros. Esta cifra, trasladada a una empresa que cuente con una flota de furgonetas se traduce en un desembolso todavía mayor.

Furgonetas más antiguas circulando: las consecuencias del descenso en las matriculaciones

La caída en las matriculaciones tiene una consecuencia directa: el envejecimiento del parque de furgonetas. Si se venden menos furgonetas, se alarga la vida de las que ya circulan en nuestro país. Por desgracia la Dirección General de Tráfico (DGT) cifra en 2,4 millones las furgonetas en activo, actualmente. Su edad media es preocupante: 11,6 años.

Y es que la antigüedad está directamente relacionada con la seguridad del vehículo. De hecho, los vehículos que superan los 10 años de edad tienen más probabilidades de sufrir un percance en carretera: esto va desde los accidentes -protagonizan dos de cada cinco accidentes– hasta las asistencias al seguro. De hecho precisamente porque entrañan más riesgos, los seguros para los vehículos más antiguos suelen ser más caros.

A esto hay que añadir otro punto más: no se invierte en el mantenimiento de los vehículos antiguos. “Esto es un error, de hecho, cuesta más caro no realizar la puesta a punto del vehículo y no llevar a cabo un mantenimiento regular que hacerlo a tiempo”, apuntan desde el comparador de seguros.

Desgraciadamente y en términos generales, la puesta a punto del vehículo es la asignatura pendiente de los españoles. Según la encuesta realizada por Acierto.com, 4 de cada 10 conductores no realizan las revisiones del vehículo estipuladas por el fabricante. Y más del 60% no cambia sus neumáticos a tiempo. El coste y la falta de tiempo son los principales argumentos.

Foto de Bernard Foss en Pexels

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