La razón por la que tu trabajo puede ser tan agotador, y cómo arreglarlo

Lo que parece una técnica sana para intentar evitar conflictos puede acabar convirtiéndose en el motivo principal por el estás agotado en el trabajo. Te explicamos esta razón por la que podrías estar tan quemado en tu vida laboral y cómo solucionarlo.

Inhalar y contar hasta 10 es una técnica eficaz para controlar nuestra ira y evitar conflictos en el trabajo. No obstante, si nunca llegas a exhalar este truco puede acabar haciéndonos más mal que bien.

Mientras que es importante saber controlar tus emociones, guardártelas puede ser muy dañino. Si cada vez que no estamos cómodos con algo en el trabajo nos callamos acabaremos acumulando una carga que puede ser causa de un agotamiento laboral extremo.

En el mundo anglosajón es lo que se conoce como “trabajo emocional”; ocurre cuando tu cuerpo se esfuerza mucho para suprimir lo que sientes, llegando un punto en el que es insostenible seguir tragando.

Este agotamiento no solo te afecta a ti, sino también a todos los que te rodean. Si no les explicas qué es lo que te frustra o preocupa no podrán mejorar, cambiar ni aclarar la situación. Por ello, la transparencia se vuelve algo imprescindible en el lugar de trabajo.

Esto no implica comunicar absolutamente todas tus emociones, a veces habrá cosas con las que estés más o menos de acuerdo y tendrás que callarte, pero hasta cierto punto si debes compartir lo que sientes con tus compañeros o superiores.

Brian de Haaf, cofundador y CEO de Aha! explicó en Inc como su equipo acostumbra a ser lo más transparentes posibles, y reveló algunas claves para comunicar más abiertamente en el trabajo. La próxima vez que algo te preocupe o frustre en el trabajo intenta compartirlo con tus compañeros siguiendo las directrices que explicamos a continuación:

  •  Pon las cosas en contexto: Intenta que la conversación sea lo más objetiva posible, pon las cosas en contexto para que la otra persona entienda cuál es la raíz del problema y no sienta que es algo personal. Por ejemplo, en vez de decir “no quiero que hagamos las cosas de esta manera” prueba a decir algo como  “Nuestra meta es esta, y no estoy seguro de que esta sea la mejor manera de hacer las cosas para alcanzarla. Y si probamos esta meta“.
  • Ábrete: El objetivo es que todo el mundo sea transparente, no solo tu. Después de expresarte, pídeles feedback a ellos también. Demuestra que te importa lo que piensen y que estás dispuesto a escucharles y ayudarles a quitarse la carga de la misma manera en la que lo estás haciendo tú.
  • Haz muchas preguntas: No solo les pidas feedback, también tienes que mostrar interés por lo que te están diciendo. Pregúntales todo lo que necesites para entenderlos y fomentar que ambos lleguéis al mismo punto.
  • Muestra respeto: Digas lo que digas, hazlo con respeto. Contar hasta 10 y darte un tiempo para reflexionar antes de mantener la conversación no es mala idea. Te dará tiempo a entender la perspectiva de los demás y tratar el tema con más delicadeza. Lo importante no es que lo sueltes todo inmediatamente, sino que lo hagas en algún momento.

Escrito por Christiane Drummond

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