Aunque no lo creas, hay muchas formas de arruinar tu reputación en el trabajo. Si quieres saber cómo evitarlo, echa un vistazo a este artículo.

A muchos profesionales les preocupa lo que piensen de ellos en el trabajo.

Esto se debe a que es muy probable que, si es especialmente malo, les puede llegar a boicotear un ascenso o una subida de sueldo.

Desafortunadamente, hay muchas formas de arruinar tu reputación en el trabajo, y muy pocas de volver a restaurarla.

Por eso, hoy hemos recopilado las más comunes y las hemos reunido en una lista. Así ya no tendrás excusa para evitarlas.

1. Dices “Sí” a todo

Aunque pueda parecer positivo decir “sí” a todo, puede volverse en tu contra. Tal y como asegura Leonard Kim, de InfluenceTree, este tipo de personas se vuelven tan imprescindibles en sus tareas que no hay nadie más que pueda llegar a hacerlas.

Por eso, es muy probable que no piensen en ellas para un ascenso ya que nunca encontrarán a nadie tan ejemplar como él.

Incluso, también es posible que pase el caso contrario, es decir, que cojas tantas tareas que acabes haciendo todas a la mitad y no destaques en ninguna.

Por eso te recomendamos elegir bien lo que puedes y no hacer.

2. Estás siempre en tu burbuja

No es malo estar concentrado en tus tareas. Sin embargo, si eres de los que pasa desapercibido en la oficina, la cosa cambia.

A veces, conviene salir de tu burbuja para relacionarte con tus compañeros de trabajo. “Sé amable y sonríe”, destaca el experto.

3. Sólo te preocupa lo que piense tu jefe

Una de las peores formas de arruinar tu reputación en el trabajo es obviar las opiniones de tus compañeros y hacer caso sólo a lo que piensa tu jefe.

4. Te molestan los cambios

“Una de las cosas que arruinan la reputación de un trabajador es cuando tienen un puesto que no encaja con su personalidad y no intentan adaptarse”, explica el experto.

Y es que las continuas quejas y tu mala actitud pueden hacer que la relación con tus compañeros se vea mermada.

5. Hablar mucho (o poco)

Hay una línea muy fina que separa hablar lo justo, mucho y poco. A la gente no le gusta sentirse ignorado, pero tampoco caen bien los que son muy silenciosos.

Así que la clave está en contribuir a las conversaciones en su justa medida.

6. Recurres a tus superiores para resolver pequeños problemas

Si hay un pequeño fallo en una presentación y tenéis que arreglarlo antes de que venga el cliente, habla con un compañero o hazlo tú mismo, pero no avises a un superior para este tipo de minucias. Si lo haces parecerá que quieres llamar la atención, por lo que te recomendamos pensarlo dos veces.

7. Malos hábitos

Hay malos hábitos que pueden molestar a tus compañeros (fumar, escuchar música en alto, mascar chicle, ocupar la mesa de otro trabajador, etc). Por eso, si tienes estos pequeños “vicios” debes intentar evitarlos, ya que pueden arruinar tu reputación.

8. Sobresalir y menospreciar

Querer sobresalir y tener un espíritu competitivo está bien, siempre y cuando no sea menospreciando al compañero.

A pesar de que hayas liderado tú el proyecto, es esencial hacer ver a todo el mundo que es un trabajo en equipo. De lo contrario, tu reputación en el trabajo caerá por los suelos y nadie querrá trabajar contigo.

Escrito por Ana Muñoz

 

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