Más de la mitad de negocios familiares temen no poder recuperarse hasta 2022

Los negocios familiares son la realidad  del tejido empresarial español. Suponen el 89% del total de empresas del país y generan el 67% del empleo, según las cifras presentadas por el Instituto de Empresa Familiar (IEF), que celebró este pasado lunes su XXIII Congreso Nacional. En esta ocasión, que por primera vez se desarrolló con aforo limitado y retransmisión telemática, se abordó el impacto de la Covid-19 sobre los negocios familiares y los retos a los que se enfrentarán estas actividades en los próximos años.

El acto de inauguración contó con la presencia de Su Majestad Felipe VI, el presidente del IEF, Marc Puig y el presidente de la patronal CEOE, Antonio Garamendi, entre otros. Todos ellos coincidieron en que estos pequeños negocios, regentados en la mayoría de los casos por autónomos, son un pilar fundamental en la economía española y claves para la recuperación de nuestro país.

Más de la mitad no prevé una recuperación antes de 2022

Sin embargo, la mitad de los negocios familiares temen no poder recuperarse hasta bien entrado el 2022. En concreto, según la encuesta realizada por el IEF con motivo del evento, son más del 53% los que piensan que tardarán más de un año y medio en experimentar la recuperación económica.

Según los datos de la entidad, el 27% cree que conseguirá volver a los niveles de facturación previos a la crisis durante el primer semestre de 2022, mientras que otro 26% estima que lo hará en el transcurso del segundo semestre o “más tarde”. Es decir, uno de cada cuatro negocios familiares se plantea que quizá necesite dos años para restablecer su situación económica y volver al punto en el que se encontraba antes del coronavirus. Por otro lado, el 22% y el 25% de ellos esperan que su recuperación llegue en el primer y segundo semestre del 2021, respectivamente.

Además, el análisis sobre las previsiones en las cifras de ventas futuras pone de manifiesto la lenta o, incluso, nula recuperación que esperan estos negocios. El 42% prevé que sus ventas serán similares a las de este año 2020 y otro 27% cree que serán peores.

La situación económica en general fue valorada negativamente por los 155 socios del IEF encuestados, que otorgaron una puntuación media de 4,1 sobre 9 puntos. Se trata de la evaluación más baja en los últimos seis años, aunque no alcanza los peores años de la anterior crisis, cuando se fijaron puntuaciones de 2,3 y 2,5 puntos en 2011 y 2012, respectivamente.

La mayoría se recuperarán tarde y sin crear empleo

Buena parte de los negocios (el 68%) coincide en que la recuperación vendrá acompañada de “un crecimiento frágil de la actividad  y sin creación de empleo” con respecto a 2019, mientras que una tercera parte espera “un moderado aumento de la actividad con una limitada creación de empleo”.

En la encuesta también se preguntó sobre las áreas a las que principalmente deben dirigirse los fondos europeos de recuperación , con los que España obtendrá unos 140.000 millones de euros. En esta línea, los empresarios familiares destacaron en primer lugar la digitalización y las nuevas tecnologías, seguida de la educación y la formación.

Ocho de cada diez negocios familiares redujeron su plantilla

Sobre el impacto de la Covid-19 en términos de empleo y facturación, las cifras de la encuesta del IEF revelaron que el 82% de los negocios familiares se han visto obligados a reducir su plantilla como consecuencia de la pandemia. La gran mayoría (67%) recortaron el número de trabajadores hasta en un 15%. En el lado opuesto, se encuentran un 18% de empresas que aumentaron el número de empleados en los últimos meses.

la reducción de plantilla parece que todavía no han terminado, ya que un tercio de las empresas prevé reducir el número de trabajadores en 2021. Se reduce el número de empresas que prevén aumentar su plantilla y, a su vez, se incrementa el de aquellas que creen que tendrán que reducirla.

Menos del 20% recortaron jornadas y/o salarios

Entre las medidas adoptadas por las empresas para hacer frente a la crisis, casi tres cuartas partes se apoyaron en el teletrabajo y más de la mitad se acogieron a la figura de los ERTE o a una adaptación de su estructura productiva.  A pesar de todo, la reducción de jornada laboral o de salarios fue la opción menos utilizada, sólo el 18% decidieron recortar sueldos y/o horas de trabajo a sus empleados.



El Rey pidió “no caer en el pesimismo”

“Sois un pilar fundamental y un factor que en estas circunstancias puede contribuir a liderar la necesaria recuperación económica y a dar esa esperanza”. Con estas palabras, el Rey Felipe VI quiso poner de relieve en su discurso de apertura su “compromiso” con las empresas familiares, de quienes destacó su “capacidad” para movilizar recursos en los “momentos más necesarios”. Una cualidad que, a su juicio quedó reflejada en el “coraje” y la “determinación” que tantos autónomos y pequeños empresarios demostraron durante los meses de confinamiento.

Por ello, alentó a “no caer en el pesimismo” pese al “inmenso reto histórico” que constituye la pandemia a nivel mundial y, en concreto, para España y la UE. “Es estos momentos difíciles, es cuando las familias, las empresas y las instituciones tenemos que demostrar nuestra resistencia, y nuestra voluntad para unir fuerzas y encontrar soluciones que sirvan a corto, medio y largo plazo”, añadió.

En este sentido, instó a las empresas familiares a mantener su apuesta en asuntos relacionados con la sostenibilidad, el cambio climático, la igualdad de género o la digitalización, entre otros.

El presidente de CEOE pidió eliminar el IBI al comercio y hostelería

Por otro lado, también intervino en el XXIII Congreso Nacional de la IEF, Antonio Garamendi, el presidente de la patronal CEOE. En su discurso rechazó los plazos estipulados en el estado de alarma que entró en vigor la tarde del pasado domingo y que el Gobierno pretende alargar hasta el próximo 9 de mayo para dar cobertura legal a los confinamientos nocturnos y otro tipo de medidas que necesiten adoptar las comunidades autónomas para frenar el avance del virus.

Podemos compartir las medidas, pero lo que no podemos compartir son los plazos. […] ¿Qué hacemos con la Semana Santa? Hay que poner plazos más cortos y revisiones continuas desde el Parlamento”, sentenció Garamendi.

Asimismo, demandó la ampliación de los créditos ICO para que las empresas puedan “soportar” la segunda oleada de la pandemia e instó a los gobiernos locales a reorientar sus remanentes económicos hacia medidas enfocadas a paliar los efectos de la crisis en la hostelería y el comercio con la eliminación de impuestos como el IBI.

En esta línea, pidió medidas económicas «coyunturales» que eviten «gastos estructurales», así como poner el foco en la recuperación de la confianza empresarial. Desde el IEF destacaron también que recuperar esa confianza es “esencial” para la economía en general y el estimulo del consumo y la inversión en particular. Para lograrlo, quienes están al frente de negocios familiares creen que es muy urgente que los políticos lleguen a acuerdos y consenso en materia económica.

GEMA SIFUENTES

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