Los españoles emprenden más, pero siguen lejos de la media de la UE

Los españoles emprendemos un poco más que el año pasado, pero seguimos por debajo de lo que emprenden en otros países europeos. A grandes rasgos, este podría ser el principal titular que se desprende de la última edición del GEM (Global Entrepeneurship Monitor) presentado esta semana.

El informe, que toma como base más de 25.000 encuestas y la participación de 150 investigadores de todo el país, concluye en este sentido que nuestra Tasa de Actividad Emprendedora (TEA) -que mide las iniciativas con menos de 3,5 años de vida en el mercado-, ha aumentado un punto con respecto al año anterior (del 5,2% al 6,2%) y, por primera vez en 8 años ha superado el umbral del 6%, acercándose a cifras anteriores a la crisis (7,6% en 2007).

Pero a pesar de este incremento, el índice en España sigue estando por debajo de la media europea (8,1%), aunque supera a economías como Francia (3,9%), Italia (4,3%) o Alemania (5,3%).

La tasa de negocios consolidados (con más de 3,5 años en el mercado) también ha crecido, situando a España (7%) en la media de Europa y por encima del total de las economías impulsadas por la innovación. A su vez, presenta un porcentaje menor de abandonos empresariales que la media de los países de su mismo nivel de desarrollo (1,9% frente al 2,9%).

Respecto a las motivaciones a la hora de crear un negocio, el 68,5% de las personas lo hace porque detecta oportunidades en el mercado, mientras que al 28,3% lo impulsa la necesidad. Si bien las cifras de personas que emprendían motivadas por necesidad antes de la crisis representaban sólo el 15% de la actividad emprendedora total, los porcentajes actuales del emprendimiento por oportunidad se puede considerar estables (en torno al 70% desde 2010).

Crecen las emprendedoras

Si bien es cierto que la TEA de este año sigue presentando una participación masculina relativamente mayor que la femenina (55,1% frente 44,9%); también lo es que la brecha entre hombres y mujeres a la hora de emprender disminuye de forma continua desde 2012. Actualmente, 8 mujeres inician negocios por cada 10 hombres españoles, una cifra que supera a la media de Europa, donde sólo se cuentan 6 mujeres por cada 10 hombres.

La otra cara de la moneda afirma sin embargo que las diferencias de género se acentúan en los negocios consolidados que lideran hombres (60%) frente a los que están bajo la dirección de mujeres (40%).

Como datos positivo, este porcentaje se equipara en lo que respecta a personas que esperan crear un negocio en los próximos tres años (50,9% de hombres frente a 49,1% de mujeres) y cambian a favor de las mujeres cuando se trata del abandono de negocios, lo que sucede en el 52,6% de los casos cuando los lideran hombres.

Más oportunidades para emprender…pero lejos de España

El informe refleja un incremento en las percepciones de oportunidades de negocio entre los españoles: el 32% afirma que percibe buenas oportunidades (el mayor índice desde 2005), un dato positivo si se las considera un antecedente de las decisiones para emprender.

Sin embargo, este indicador (directamente vinculado a la capacidad innovadora de los países), sigue estando por bastante por debajo de la media europea (42%) y muy alejado de Norteamérica, donde supera el 60%.

En cuanto a las percepciones sobre sus capacidades para emprender, el porcentaje de españoles que considera que posee las habilidades necesarias se mantiene en torno al 45%, y cuatro de cada diez encuestados señalan el miedo al fracaso como un condicionante. En ambos indicadores las percepciones son similares a la de los países con modelos de desarrollo semejante.

Los emprendedores que no crean empleo

Si bien el índice TEA ha aumentado, la orientación a la innovación y las expectativas de crecimiento de los nuevos negocios son modestas. Casi la mitad de estas iniciativas se concentran en el sector de ventas, retail y servicios, y nacen, en su mayoría, en forma de autoempleo: en España menos de la mitad de los emprendedores (el 42%) planea generar empleo, y sólo un 9% espera contratar 6 o más empleados en los próximos cinco años.

El grado de innovación, que según GEM se da cuando una iniciativa emprendedora ofrece un producto o servicio nuevo para el mercado, se mantiene estable desde la perspectiva de los emprendedores (en torno al 35%). Si se consulta a los clientes, un 25% afirma que los emprendedores generan productos innovadores, no muy lejos en este sentido de la media europea (28%).

Las principales recomendaciones de los más de 600 expertos consultados van orientadas al diseño de políticas gubernamentales que reduzcan las cargas fiscales y la burocracia para las nuevas empresas, que favorezcan la formación en emprendimiento y que impulsen el desarrollo de instrumentos financieros públicos y privados orientados a la creación de nuevos negocios.

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