EL GEN SHIVA: ¿QUÉ LUGAR OCUPAS EN TU NEGOCIO?

Shiva, el dios hindú, tiene 3 ojos que le permiten ver en el pasado, en el presente y en el futuro.

Y, sin duda, un buen emprendedor y líder necesita tener este gen Shiva. Tres ojos con los que ver más allá de lo que pasa en el día a día de su negocio.

Michael Gerber explica bien este concepto en su libro “The e-myth revisited (versión castellana en Amazon)”.

En una misma persona debe haber un técnico (hombre del pasado), un gestor (hombre del presente) y un creativo (hombre del futuro).

Vamos a ver si tú tienes este gen Shiva…

Tu “yo” del presente

El 99, 9% de los emprendedores tiene controlado el día a día: conoce las tareas que debe hacer el equipo, las fechas límites, la carga de trabajo…

De hecho, la mayoría de las veces, este control es excesivo y el “yo” del presente absorbe casi por completo a las otras facetas (el pasado y el futuro).

Este comportamiento es más típico de un gestor que de un líder. Porque nadie puede tener liderazgo cuando el recorrido de su vista se ciñe solo a 24 horas.

Si tú estás cometiendo el error de vivir únicamente o demasiado el día a día de tu negocio, ten en cuenta estos consejos:

  • Asegúrate de tener a las personas correctas en tu organización. Si no tienes buenos colaboradores, capaces y efectivos con su trabajo, nunca conseguirás salir del día a día.
  • No caigas en el micromanaging. Deja de entrometerte en las pequeñas tareas, que te roban tiempo y en las que no aportas valor.
  • Confía en tu equipo. Dale espacio para que crezcan como profesionales y sean proactivos.
  • Sírvete de la tecnología. Automatiza las acciones que te permita la tecnología para recuperar tiempo y aumentar la productividad.

Tu “yo” del pasado

El “yo” del pasado es el que te ayuda a no volver a cometer los errores que ya cometiste.

Si bien es cierto que “el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”, tener consciencia de los fallos que has tenido en el pasado te permitirá mejorar.

Pero ¿cómo aprender del pasado? Puedes seguir estos 3 simples consejos:

  • Escribe tu Five Minutes Journal cada día. Este librito es la forma idónea de escribir un diario para los que son demasiado perezosos. Te obliga a pensar que podrías haber hecho mejor en esa jornada y a asimilarlo para el futuro.
  • Crea sistemas y procesos de trabajo. Un líder tiene que dar instrucciones claras, en lugar de hacer que su equipo trabaje a base de prueba y error. Usa lo que te han enseñado los fallos del pasado para crear procesos de trabajo, cada vez mejor definidos y efectivos.
  • Haz un post-mortem de tus proyectos junto al equipo. Cada vez que cerréis una tarea o proyecto, reflexiona con tus colaboradores sobre qué hicisteis bien y qué salió mal.

Tu “yo” visionario

Ser un visionario es el grial de todos los emprendedores. Se trata de dejar de trabajar EN el negocio para trabajar SOBRE el negocio.

Es decir, dedicar el esfuerzo a mejorar el proyecto, hacerlo crecer o aumentar el impacto generado.

Cuando hablamos de liderazgo, esta visión a futuro es imprescindible.

Solo si sabes dónde quieres llegar podrás marcar correcto el camino a tu equipo.

Sin embargo, a pesar de ser algo tan importante, muy pocos emprendedores dedican tiempo a pensar en el futuro de sus negocios. Y este es un grave error…

Si no tienes este tercer ojo de Shiva, es muy probable que fracases como líder, pero también como empresa.

¿Qué podrías hacer para mejorar este poder visionario?

Estos consejos te ayudarán:

  • Fija un tiempo en tu agenda para reflexionar sobre el futuro. La única forma de que el día a día no te coma, es que bloquees parte de tus horas para hacer esta tarea. Crea una rutina semanal y así lo convertirás en un hábito.
  • ¿Cómo quieres ser en 3 años? ¿Y en 6? Deja a un lado el cortoplacismo y decide hasta dónde quieres llegar con tu negocio para poder trazar un plan de acción, en lugar de caminar sin rumbo. Si lo haces serás capaz de tomar las decisiones de hoy pensando en el mañana.
  • ¿Cómo quieres que sea tu equipo en 3 años? ¿Y en 6? Los recursos humanos de un negocio son su mayor activo. Piensa en cómo te gustaría desarrollar a tu equipo, para que crezca a tu lado.
  • Comparte tu visión con tus colaboradores. Haz partícipes a tus empleados de los retos que están por venir y de los proyectos de futuro que tienes para ellos.

¿Tienes el gen Shiva o solo te ocupas del presente en tu negocio?

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