Así son las restricciones que están sufriendo los pequeños negocios que retroceden de fase

La pesadilla de miles de autónomos vuelve a repetirse apenas cuatro semanas después de que el Gobierno levantara el Estado de Alarma. Continúan apareciendo nuevos rebrotes en distintas provincias españolas y los trabajadores por cuenta propia de la hostelería, comercio o el taxi ,entre otros muchos sectores, temen volver a cerrar sus negocios.

Especialmente los que se encuentran en cuatro localidades Lleída, Hospitalet, Huesca y Zaragoza- que ya han retrocedido de fase y han vuelto a diferentes puntos de la desescalada que contempla estrictas restricciones, fundamentalmente  para la hostelería, comercio y actividades culturales y deportivas.

El golpe ha sido doble para miles de autónomos catalanes y aragoneses que, después de haber invertido sus ahorros para adaptar el local a las medidas sanitarias, han tenido que volver a bajar la persiana sin saber cuando podrán abrir de nuevo. También para los que siguen abiertos pero con caídas en la facturación, en muchos casos, superiores al 60% de los ingresos que tenían en la «nueva normalidad», que ya eran de por sí muy bajos.

Las restricciones en estas zonas se corresponderían a las que hubo en la fase 1 -en el caso de Lleida- o la fase 2 -en  L’ Hospitalet de Llobregat, Huesca y Zaragoza-.

Vuelta atrás para los autónomos de Cataluña

La caída de peldaño fue especialmente grande en el caso de Lleida. El Gobierno de Cataluña decretó restricciones en la propia ciudad y siete municipios de la comarca del Segrià. Además, también implementó recientemente limitaciones en tres barrios de L´Hospitalet de Llobregat (Barcelona).

En lo que respecta al Segrià, la Generalitat aprobó el lunes un decreto ley que limitó la actividad en la zona y el desplazamiento de las personas. Desde el pasado 4 de junio, esta comarca está aislada y se establecen restricciones de salida y entrada a los municipios de Lleida, Aitona, Alcarràs, La Granja d’Escarp o Torres de Segre, entre otros.

Por tanto, en el interior de estos municipios, vuelven las restricciones más parecidas al Estado de Alarma: salidas sólo permitidas para ir a trabajar, por motivos sanitarios, o para ir a entidades financieras, entre otras razones consideradas esenciales.

En cuanto a las restricciones para negocios, de nuevo quedan – al menos durante quince días- prohibidas las actividades de hostelería y restauración, que sólo se permitirán a domicilio o con recogida para llevar en el establecimiento.

Por otra parte, en tres barrios de L´Hospitalet de Llobregat se vuelve al confinamiento, aunque, en este caso, sólo como recomendación. La medida afecta al Collblanc, la Torrassa y la Florida  En estas tres zonas, se restringen de nuevo las actividades como el comercio y se han cerrado los teatros, cines, gimnasios, parques de atracciones y discotecas. También quedan prohibidos los espectáculos, actividades culturales, recreativas y de ocio nocturno. Aunque, eso sí, esta vez se mantienen los campamentos de verano.

En cuanto a la hosteleríase limita el aforo en el interior de los establecimientos al 50% y se vuelve a prohibir el consumo en barra. También para los bares y restaurantes vuelven las restricciones en terrazas, que deberán mantenerse con una distancia de dos metros entre las mesas y, preferiblemente, se deberá usar el servicio a domicilio o para llevar.

En el caso de Lleida, «una vez más, hostelería y comercio han sido los más afectados. Los bares y restaurantes, directamente, han tenido que cerrar, a no ser que vendan comida a domicilio. Y los comerciantes han vuelto a atender con cita previa. Los negocios que pueden abrir, en muchos casos, no lo están haciendo porque las calles vuelven a estar vacías. Los clientes se han ido pero los gastos siguen. Y eso, es muy difícil de aguantar», explicó Cristina Perez, presidenta de ATA en Cataluña.

Si el primero de los golpes fue grande, «el segundo será insoportable para muchos autónomos catalanes. Después de haber preparado el negocio, de haber invertido los pocos ahorros que les quedaban, han retrocedido varios pasos atrás«, aseguró la presidenta de ATA en Cataluña.

A esto hay que añadir la importancia capital que tiene el turismo, y en general todo el sector terciario en el conjunto de la comunidad catalana. Aunque, en el caso de Lleida, también es muy importante la agricultura y ganadería. «Los autónomos del campo vuelven a la situación anterior pero, esta vez, más preocupados. Por más que no se haya suspendido su actividad, han vuelto a perder a buena parte de sus clientes -el canal hostelería y restauración- y tienen de nuevo el mismo problema para conseguir mano de obra, temporeros que les ayuden con las campañas de recogida», comentó Cristina Perez. 

Mucho más reciente ha sido el rebrote de Hospitalet de Llobregat que «preocupa más si cabe por la cercanía que tiene con Barcelona. En el momento en el que los contagios se extiendan a la capital, no será tan fácil de contener y serán muchos más autónomos los que se puedan ver obligados a cerrar la persiana», añadió Perez.

Además, en ambas zonas -tanto Lleida como Hospitalet-, el problema no lo tienen sólo los autónomos que han tenido que cerrar sus negocios por obligación. «También los que lo van a cerrar por falta de ingresos, por la ausencia absoluta de turistas y por la incertidumbre. No han tenido tiempo para recuperarse y muchos no tendrán el colchón para volver a levantarse esta vez», aseguró la presidenta de ATA en Cataluña.



Restricciones para los autónomos de Aragón

El caso de Hospitalet es parecido, a nivel de restricciones y medidas adoptadas, al de toda la provincia de Zaragoza y la ciudad de Huesca, que han vuelto a una «fase 2 flexibilizada» de la desescalada. La situación que más preocupa es la de los hosteleros y, especialmente, la de los trabajadores por cuenta propia al frente de locales de ocio nocturno.

Esta vez, no se establece limitación de circulación ni franjas horarias  pero, en cuanto a los aforos, se vuelve en términos generales a lo establecido en fase 2.

En el sector hostelero se reduce el aforo al 50% en el caso del interior de los locales y no se permite el consumo en la barra. En las terrazas, se limita al 75%, con 10 personas como máximo por grupo. Por otro lado, las residencias, los campamentos y las colonias urbanas mantendrán su actividad sin cambios, según se reguló en la normativa de nueva normalidad.

En cuanto al comercio minorista, mercadillos y centros comerciales, centros de formación, piscinas y actos culturales, los aforos serán del 75%. 

Eso sí, «las restricciones no son sólo para los que las sufren directamente. También para aquellos que viven del turismo, que aunque puedan desarrollar su negocio no van a tener clientes de fuera. Incluso descenderá la demanda por parte de los zaragozanos, porque por más que haya movilidad, el temor al contagio es cada vez mayor. El ambiente que se respira en Aragón es de incertidumbre y, en muchos casos, de drama. Drama sanitario por un lado, y drama económico por el otro», explicó la presidenta de ATA en Aragón, Mayte Mazuelas.

Para Mazuelas, «los autónomos a los que más les va a costar levantar la cabeza son, fundamentalmente, hosteleros, taxistas y comerciantes al frente de tiendas de souvenirs que, por más que puedan abrir, no van a tener a quién vender». Sin embargo, quiso hacer especial mención a los autónomos del ocio nocturno, a los que se les dejó abrir hace escasas dos semanas.

Estos autónomos «han hecho inversiones inimaginables, han sacado a sus trabajadores del ERTE y, después de gastarse todo el dinero que les quedaba en reformar y adaptar el establecimiento con todo el rigor que han podido, no han tenido ni quince días para ingresar y recuperar algo de lo perdido. Conozco un caso, un autónomo con una discoteca en el centro de Zaragoza que, después de invertir más de 35.000 euros en acondicionar su negocio, ha tenido que volver a cerrar a los pocos días de haber abierto», aseguró Mazuelas.

Eso por no hablar de los sectores que viven de ellos. «Los taxistas en Zaragoza han vuelto a perder la esperanza. Mal que bien, la noche se iba reavivando y su negocio se iba reactivando poco a poco gracias a los clientes que salían a tomar algo. Su facturación, de un día para otro, se ha vuelto a desplomar», comentó la presidenta de ATA Aragón.

«¿Y ahora qué?, ¿Cómo puede un autónomo volver a pedir el cese de actividad si esto, se supone, va a durar unas dos semanas y no habrá forma de acreditar una caída de ingresos suficiente en todo el trimestre. ¿Y qué sucede con todos los empleados que volvieron del ERTE?», se preguntó Mazuelas.

Ya no es tanto «lo que se deja de ganar. Estamos hablando de pérdidas, de pérdidas muy grandes y de incertidumbre. Mucha inseguridad por no saber ni cuándo ni cómo se va a abrir. Y esto ha pasado ahora en Aragón, pero no es cuestión sólo de esta comunidad y de Cataluña. Los rebrotes siguen apareciendo en toda la geografía y, al final, pagarán los mismos: sanitarios, personas enfermas y autónomos», dijo la presidenta de la asociación en Aragón.

Ayudas a las que pueden optar estos autónomos

Aparte del nuevo cese de actividad y otras medidas nacionales implementadas para los autónomos, aquellos trabajadores por cuenta propia más afectados por los efectos de la pandemia pueden buscar el apoyo de sus respectivos gobiernos regionales para paliar los efectos de este retroceso en la desescalada.

Cataluña

La comunidad catalana es una de las más afectadas a nivel sanitario por el coronavirus y el Gobierno catalán ya tomó cartas en el asunto en su momento.

El Departamento de Trabajo destinó 7,5 millones de euros a ayudas para unos 4.500 trabajadores autónomos afectados económicamente por el coronavirus. Según informó la consejería de Trabajo, se estableció una prestación económica de hasta 2.000 euros para los autónomos que acrediten una reducción involuntaria de su facturación como consecuencia de los efectos del Estado de Alarma. Sin embargo, según pudo saber este periódico, esta ayuda se agotó a las dos semanas de ponerse en marcha.

Ahora, pueden optar a una línea de ayudas directas -y otras líneas de financiación- de la Generalitat. «Aunque sólo van dirigidas para el turismo. Con las demás ayudas específicas para el colectivo se agotaron los fondos pocos días después de ponerse en marcha», explicó Cristina Perez, presidenta de ATA en Cataluña.

El Departamento de Empresa y Conocimiento de la Generalitat de Cataluña aprobó a mediados de junio las bases reguladoras para una segunda línea de subvenciones para profesionales y microempresas del sector turístico de Cataluña afectados económicamente por el COVID-19.

Esta nueva línea surge con el objetivo de atender los colectivos del sector turístico que no pudieron ser atendidos mediante la anterior línea de ayudas, y que continúan necesitando la implicación urgente del sector público para fomentar su recuperación.

La subvención para empresas y autónomos consiste en una aportación única por persona beneficiaria, que variará desde los 1.000 hasta los 10.000 euros en función del tipo y de la dimensión de la empresa.El plazo para solicitar la subvención empezó el día 26 de junio y se alargará hasta agotar fondos.

Aragón 

Los autónomos de Aragón lo tienen algo más difícil para acceder a ayudas por parte de su Gobierno. «Al menos del autónomico, que es el único junto al gallego que todavía no ha puesto en marcha ayudas comunitarias y específicas para el colectivo. Todavía no hay nada más allá de créditos que ya estaban antes de la crisis por el COVID-19. Sí es cierto que se anunció la puesta en marcha de una línea de subvenciones para la adquisición de material sanitario y de protección pero, de momento, sigue sin aprobarse«, comentó Mayte Mazuelas, presidenta de ATA en Aragón.

Lo que sí tienen a su disposición los autónomos de la capital aragonesa es una nueva línea de financiación que ha puesto en marcha el Ayuntamiento de Zaragoza para apoyar a los trabajadores por cuenta propia y las pequeñas empresas de hasta 10 trabajadores que han sufrido las consecuencias económicas de la crisis del COVID-19.

“Estos microcréditos de hasta 10.000 euros, sin intereses, con 6 meses de carencia, han devuelto la ilusión y casi la dignidad a muchos autónomos que sienten que su ayuntamiento ha dejado de considerarles ciudadanos de segunda”, explicó la presidenta de ATA Aragón. “No tendremos que pedir prestado a amigos, a padres, ni presentar a avales entidades bancarias. Es una confianza en nosotros que necesitábamos y que aplaudimos.”, añadió.

DANIEL GHAMLOUCHE

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