Si hay algo que resulta fundamental en una pequeña empresa es el presupuesto. Sí, la creatividad es importante y con ella cualquier negocio puede volar lejos y muy alto. Pero existe una parte práctica, casi invisible que va de la mano del SEO.

El posicionamiento es un arte. Como la pintura. Un buen cuadro requiere de ciertas etapas hasta poder visualizar unas formas que nos provoquen emociones. Con el SEO ocurre igual. Hay que respetar unas pautas, y tras pinceladas, retoques, tiempo para que las palabras se asienten en internet, se recogen los frutos y las emociones para el cliente se tornan positivas.

El SEO y la paciencia

Fue a mediados de los 90 cuando los buscadores de Internet empezaron a darse a conocer, eso sí, Google aún no haría su aparición hasta 1998.

Los primeros en hacer un trabajo de posicionamiento y de optimización de los sitios para motores de búsqueda fueron los administradores de páginas web. Colin Warwick, fue uno de los primeros responsables de marketing en darse cuenta de que los motores de búsqueda era algo vital para los negocios.

“Todo el mundo puede comprobar en el acto, introduciendo una frase en Google, si aparece primero la competencia o usted”

1997 es la fecha clave para el SEO. Danny Sullivan dio importancia al término optimización de motores de búsqueda empleado por John Audette y su compañía, Multimedia Marketing Group. Las reglas del juego habían cambiado.

En 1998 aparece junto a Google Page Rank y los buscadores evolucionan hacia un modelo basado en el ranking de resultados.

El SEO no es complicado

Después de un poco de historia, hay que tener claro que si tu pyme o tu pequeño negocio necesita destacar en Internet huye de mensajes del tipo: “Le garantizamos la mayor puntualización en los motores de búsqueda”. Es decir, venden el SEO como si fuera una varita mágica.

Lo importante es concentrarse en el contenido que sus clientes buscan o necesitan y así mejorar en el marketing de los motores de búsqueda.

El SEO y el marketing de contenidos han de trabajar codo con codo. El posicionamiento es fácil de explicar si lo reducimos a: Tratar de aparecer en primer lugar en Google. Sí, se trata de eso, pero para lograrlo se necesita tiempo y una serie de conocimientos.

 

Un SEO básico y sencillo podrá colocar tu pyme en un buen lugar en Google

  1. Crea URL que sean fáciles de recordar, de escribir y de memorizar. Por ejemplo, https://www.pymesyautonomos.com/
  2. Elige el título que enamore a Google. Y Google lo tiene claro, no le gustan los títulos ni cortos ni extensos. El título debe apostar por la claridad y por la definición del contenido. Un título que no supere los 70 caracteres es perfecto.
  3. Con la descripción sucede lo mismo. Un máximo de 160 caracteres es lo ideal porque Google no va a mostrar más. No hay que olvidar que en la descripción podemos dar información útil al igual que en el título. Y si se cuela un emoji o una pequeña imagen que capte la atención del lector, mejor.
  4. Etiquetas html, tus aliadas. En este texto estás comprobando que hay titulares en h1 No se trata de jugar con el tamaño de los títulos y secciones. El tamaño más grande se utiliza para destacar la información más relevante. h2 será el tamaño idóneo para dividir artículos.
  5. Palabras claves, palabras justas. Para empezar, las palabras clave se eligen porque están relacionadas con tu contenido. Una buena forma de que Google las “vea” antes es incluirlas en las url’s, en los títulos, descripciones, encabezados…Pero tampoco es cuestión de abusar. Al fin y al cabo de manera natural, en el texto esas palabras acabarán apareciendo.
  6. Uso de enlaces internos. Los enlaces internos a veces son los grandes olvidados. Pero si escribes un artículo genial en tu blog y hay más información en otro que publicaste hace un mes, no olvides enlazarlo. Los llamados enlaces ancla mantendrán al lector más tiempo en su blog o página web.
  7. Uso de enlaces externos. Enlazar con páginas de temáticas similares a nuestro sector es una buena opción. Pero también hay que tener precaución a la hora de usarlos. No abusar y creer que nuestro artículo es similar a la Wikipedia. ¿Has visto la cantidad de enlaces inserta?

Pequeñas pinceladas para un SEO de museo

  • El contenido es el rey. ¿Qué te parece escribir sobre temas curiosos, útiles y bien redactados? A Google le gustan las páginas que aportan a los navegantes.
  • Las imágenes mejoran tu posicionamiento. En un mundo tan visual, donde se nos van los ojos ante una imagen atractiva, cuida este detalle vital. Ah, y no olvides su descripción.
  • Cuida el diseño de tu página web.Además de un diseño atractivo, ha de ser práctico y que permita que el usuario la vea desde todos sus dispositivos. Intentemos que no quiera marcharse y le apetezca navegar por ella.

En resumen, el SEO es sinónimo de cuidar detalles, de acostumbrarse a seguir unas normas cuando se escribe, tener paciencia y sobre todo, ilusión por lo que haces cada día. ¿Aparecer el primero? Todo llega.

Un artículo escrito por Joana Sanchez