En los últimos tiempos, los dispositivos móviles se han convertido en una parte cada vez más importante de la vida de los consumidores y en una a la que dedican mucho tiempo. Sin embargo, no todas las marcas parecen estar siendo realmente conscientes de la importancia de estos terminales y de la necesidad de no descuidar la presencia en estos dispositivos si se quiere llegar a los consumidores. El móvil es fundamental en la estrategia de una compañía y no debe ser nunca perdido de vista.
Las marcas no pueden, por tanto, olvidar al móvil. El peso de estos terminales no debe estar marcado simplemente por el hecho de que los consumidores usan cada vez más las aplicaciones o porque ya no pueden vivir sin apps como Whatsapp. Tampoco tiene que estar definido por el hecho de que Google le está dando cada vez más importancia a estos dispositivos y ha empezado a penalizar a aquellas webs que no están a la altura del universo móvil.
Las compañías tienen que ser mucho más ambiciosas y tener una visión mucho más amplia del papel de los terminales móviles en el presente y, sobre todo, en el futuro. Como apuntan un analista de Forrester en un análisis de la situación, los móviles están llamados a ser la piedra angular de la relación entre consumidores y marcas.

Los smartphones son un elemento cada vez más complejo en la relación marca-cliente
Como explica el experto de Forrester, al principio se centró de forma principal las aplicaciones móviles y su relación con los consumidores y las marcas, aunque señala que no solo las apps son importates en la estrategia móvil. “Me convencí de que hay mucho más en juego”, explica Thomas Husson, en un post en el blog de la firma de análisis.
El móvil abre la mano a muchas más cosas. Las compañías pueden beneficiarse de los datos contextuales para ofrecer más valor añadido a los consumidores y para hacer las experiencias de marca mucho más eficientes y atractivas. Además, los smartphones no son ya simplemente un dispositivo móvil sino que se están convirtiendo en el epicentro del mercado conectado, ahora que cada vez más cosas se han vuelto inteligentes y ahora que el móvil se ha convertido en el mecanismo de control de todas ellas. “En los próximos cinco a 10 años, los consumidores emplearán las apps del smartphone para definir y controlar el entorno comunicativo en el que las marcas se relacionarán con ellos”, apunta Husson.
El smartphone se convertirá en el centro de control
Y esto lleva directamente a la siguiente conclusión: en el futuro, los consumidores controlarán prácticamente todas sus relaciones con las marcas (o una parte muy importante de ellas) empleando sus terminales móviles. Los smartphones serán el centro de control, el centro de operaciones, en el que los consumidores decidirán y actuarán para establecer qué quieren saber de las marcas y cuándo quieren recibir esos mensajes y también el espacio en el que establecerán las vías y fórmulas que las marcas podrán emplear para contactar con ellos.
Los consumidores se tomarán muy en serio la labor de gestión de los mensajes
Dado que cada vez se recibe más información y dado que cada vez son más los mensajes que las marcas pueden enviar y los medios por los que pueden contactar con los consumidores, los clientes se van a tomar cada vez más en serio las cuestiones relacionadas con la gestión de la información.
Ante un exceso de datos, confiarán en algo o alguien que ponga orden en todo lo que reciben. Tanto es así que las previsiones de Forrester apuntan a que en el futuro los consumidores pagarán servicios que agreguen y gestionen todas esas notificiaciones y todos esos mensajes que reciben de las marcas. Cada vez más, los consumidores confiarán en los intermediarios y en terceros para gestionar el flujo de la información.
En definitiva: el móvil será el principal espacio de contacto con el consumidor
“El móvil se convertirá en el punto de contacto primario para las marcas para llegar a los consumidores”, señala Husson. Los consumidores dedicarán cada vez más atención a sus terminales móviles y por tanto navegarán cada vez más a través de sus dispositivos móviles. En algunos países tan diversos como Polonia, India o Sudáfrica, apunta el experto, el tráfico móvil ha adelantado ya al de escritorio. La previsión es que esto suceda en el mercado global en los próximos años.