Cada vez dedicamos una mayor parte de nuestro tiempo a los teléfonos móviles. Para muchos, estos dispositivos se han convertido en una extensión de ellos mismos por lo que no dudan en pagar lo que sea por tener entre sus manos el último modelo del mercado con las mejores prestaciones.

La pregunta que surge ahora, quizás deberíamos hacérnosla más de uno: ¿Para qué queremos este despliegue tecnológico? Para pagar por las aplicaciones que nos descargamos está claro que no.
Así lo ha puesto de manifiesto Eduardo Madinaveitia en su blog “¡Casi enteros!”que escribe en el diario 20 Minutos. Según el último estudio realizado porAcierto.com (del que se hace eco la entrada) con motivo de la celebración delMobile World Congress, que acogió la ciudad de Barcelona entre los días 22 y 25 de febrero.

Según los datos extraídos de la citada encuesta, el 39% de los españoles ha cambiado su teléfono móvil en el último año. La cifra se sitúa en el 78% si ponemos la vista en los dos años anteriores, destacando que el 20% ha llegado a pagar más de 250 euros por su nuevo terminal. Datos que, siendo sinceros, sorprenden a pocos ya que estamos hablando de algo que mostramos continuamente.
Pero, ¿qué es lo que tenemos dentro de estas grandes apuestas de la tecnología moderna? Según el estudio con el que abríamos este artículo, lo único que podremos encontrar en los teléfonos móviles de los españoles son aplicaciones. Eso sí, gratuitas, ya que el 48% nunca ha pagado por una app.
Hasta tal punto llega la tacañería española a la hora de pagar por aplicaciones móviles que dos tercios de los que sí han llegado a pagar, sólo lo han hecho porWhatsApp. Vemos que las apps más utilizadas son las de mensajería entre las que se incluyen las redes sociales aunque, para nuestra sorpresa, su uso no destaca especialmente en los móviles. En segunda posición aparecen los juegos.
Pero los datos no acaban ahí. Nos gustan los smartphones y presumir de las últimas tecnologías pero el 40% de los encuestados reconoce que no sabe sacar todo el partido que podría a su teléfono. Aún más llamativo es el hecho de que el 16% afirma que sólo utiliza el dispositivo para realizar llamadas y enviar mensajes, mientras que un 7% tan sólo recurre al móvil a la hora de llamar.
Para que entienda hasta qué punto los españoles somos reacios al pago, el 95% nunca ha pagado más de 10 euros por el conjunto de apps que tiene instaladas (sólo el 4,9% ha pagado una cantidad superior). Una situación muy parecida a la que vivimos con el contenido en internet. Otra de las cosas por las que parece que nos cuesta rascarnos el bolsillo.
Esto nos lleva al origen de fenómenos tan preocupantes como el ad blocking. Vale que parte de la culpa de su existencia reside en el bombardeo constante al que los usuarios son sometidos con publicidad en la red pero, no podemos negar, que la publicidad no nos gusta demasiado. Esto nos lleva a un punto en el que deberíamos reflexionar sobre nuestra actitud y hacer autocrítica. Recordemos que la publicidad es el alma (económica) de esa fiesta de contenido gratuito en la que se ha convertido internet, concluye Madinaveitia.