El macro abarrotado mercado de la mensajería instantánea cuenta con un nuevo competidor: Slack.

Se trata de una aplicación de mensajería que desde que nació, hace unos dos años, ha ido ganando adeptos silenciosamente hasta superar los dos millones de usuarios. Pero 400.000 de ellos se han unido a Slack solo en los últimos dos meses, un hito que ha hecho que algunos gigantes de la industria dejen de subestimarla.
La gran baza con la que se vende Slack es que es un sistema de comunicación empresarial idóneo que puede sustituir el correo electrónico en el trabajo. Pero, ¿cuáles son los motivos que podrían llevar a una compañía a apostar por esta app?

Según explica el CEO y fundador de la startup en una entrevista en Wall Street Journalel correo electrónico “aisla a los trabajadores de algunas conversaciones cruciales para su trabajo mientras que les satura de otra información que no quieren o no necesitan“.
Frente a estos inconvenientes, Slack permite coordinar a todos los trabajadores con inmediatez y ofrece una comunicación en tiempo real integrada tanto en web como en dispositivos móviles (tablets y smartphones).
Además de una conversación grupal entre todos los miembros de una empresa,se pueden crear subgrupos y enviar mensajes privados. Por supuesto, al igual que los correos, se pueden adjuntar archivos, una característica fundamental si quiere “asesinar” al email. Como mejora frente a los correos electrónicos, en Slack no existe el spam, ya que para acceder al canal se necesita invitación, por lo que no es posible la comunicación con personas ajenas a la empresa. El modelo de negocio se basa en los planes de suscripción, cuyos precios oscilan entre los 6 y los 12 euros por usuario registrado.
El Confidencial ha contactado con algunas empresas que han decidido apostar por el innovador sistema de Slack. Es el caso de la startup Tecnilógica, cuyo CEO, Jorge Gutiérrez, reconoce que han notado una notable reducción de emails. Gutiérrez explica al citado medio que decidió utilizarla para estar en contacto con los administradores de sistema y poder subsanar cualquier imprevisto que surgiera por la noche mediante una alerta de la aplicación en lugar del habitual “SMS del robot que gestiona los equipos”.
Habrá que esperar para ver como continúa evolucionando Slack, ya que no es la primera vez que se conoce una nueva app que irrumpe con fuerza en el mercado pero que poco después cae en el olvido.