El móvil es ya el principal dispositivo de conexión para 9 de cada 10 internautas, así que no puede cogernos por sorpresa el hecho de que cada vez un porcentaje mayor de tráfico web de las tiendas online llegue a través de dispositivos móviles. Aunque sí llama la atención la velocidad a la que está aumentando dicho porcentaje.
Según datos de Demandware, durante el segundo trimestre de 2014, el 58% del tráfico de las webs de ecommerce de Estados Unidos tuvo lugar a través del ordenador, porcentaje que disminuyó hasta el 48% durante este año. Así, el 42% del tráfico llegó a través del smartphone (frente al 30% del pasado año) y el 10% a través de la tableta (curiosamente, un 2% menos que en 2014).

Estas cifras muestran a las claras la importancia creciente de los dispositivos móviles cuando hablamos de comercio electrónico. Algo que los propios retailers tienen muy claro, pues según una encuesta de agosto de Campaigner, optimizar la web para las audiencias móviles era la segunda prioridad de los comerciantes para la próxima campaña navideña.
Lo curioso es que mientras aumenta rápidamente el porcentaje de clientes que visitan una web desde el móvil, no lo hace al mismo ritmo el de aquellos que también compran desde el móvil. El mcommerce también ha experimentado un incremento desde el pasado año, cuando solo el 25% de las compras se hicieron desde el móvil, pero no tan cuantioso, ya que en el segundo trimestre de 2015 se ha quedado en el 31%, por lo que prácticamente 7 de cada 10 compradores siguen decantándose por el ordenador.
Esto prueba que seguimos usando el móvil más para informanos que para comprar.
Hay que cambiar la idea de conversión
Estos datos confirman la tendencia a la que ya apuntaba otro reciente informe de YouGov y Ampersand, donde más de la mitad de los encuestados afirmaban haber buscado información sobre una tienda o sus productos en el móvil, con el objetivo de comprar más tarde offline o a través de otro dispositivo, pero muchos menos habían comprado a través del propio móvil.
Por eso es importante cambiar la idea de conversión: no importa tanto dónde termine el proceso de compra el cliente, lo importante es que lo termine. Hay que mejorar la experiencia móvil con el objetivo de que esta ayude a que la compra se concrete, independientemente del canal.
Para esto, es esencial tener en cuenta las necesidades del consumidor y ofrecer en las webs móviles o apps información clara sobre la localización y horario de las tiendas, disponibilidad de los productos o la posibilidad de crear listas que después podamos recuperar desde el ordenador.
El crecimiento electrónico móvil es imparable
Que debamos facilitar al cliente la información para efectuar una compra fuera del móvil (si eso es lo que desea), no quiere decir que debamos desentendernos del mcommerce, ya que se trata de una tendencia en constante aumento.
Y no lento precisamente, porque se prevé que de aquí a 2020 el comercio electrónico móvil experimente un incremento del 119%, alcanzando un valor de 252.000 millones de dólares, según Forrester. Esa cifra dobla los productos por valor de 115.000 millones que se venderán a través del móvil este año.