La compra online es cada vez más importante para las marcas que quieran aprovechar todas las oportunidades de conversión que ofrece el mundo digital.

Con cada vez más consumidores apostando por este canal para adquirir productos y servicios, las empresas deben adaptar sus estrategias para maximizar sus beneficios.

Pero, ¿cómo lograr una gestión eficaz del e-commerce? Para descubrirlo, hemos asistido a la presentación del estudio “Digital Commerce Trends” de ICEMD y Coolhunting Now en el que se revelan las tendencias y “best practices” que llegan a esta disciplina marketera.

Enrique Benayas, director general de ICEMD, ha sido el encargado de ofrecer una panorámica de los resultados de este análisis del sector.

Así, una de las grandes tendencias que señala es lo que denomina como “la fábrica inteligente” que se refiere a la automatización del almacén que es, una de las áreas en las que más se está invirtiendo”, junto a la realidad aumentada cuyos ensayos han demostrado que produce un incremento de la productividad del 15% y tasas de precisión más altas.

Esta combinación de tecnologías como la inteligencia artificial o el reconocimiento visual, han dado lugar al desarrollo de robots que no solo automatizan el procesos logístico, sino que son capaces de reconocer el producto que están cogiendo y ese es, “uno de los grandes avances”.

Otro de los grandes temas es la gestión de inventario y la previsión de la demanda con el objetivo de aumentar la eficiencia. Ya hay tecnologías que ayudan a crear aplicaciones como Eversight que ayuda a monitorizar la gestión del producto o robots que con cámaras incorporadas ayudan a controlar el stock, errores en los precios, etc. Los drones para el control de inventario ya son una realidad.

En cuanto a la entrega y logística, Amazon y Whole Foods es un buen ejemplo de integración de tienda online y física pues, la disponibilidad de establecimientos cerca de los consumidores permite a la compañía de Bezos ofrecer un servicio de entrega en 2 horas.

Pero también comienzan a explorarse iniciativas como el uso de vehículos autónomos para la entrega, algo que, a nivel de transporte y sostenibilidad tiene un impacto. Es algo que a nivel macro se está estudiando y se está innovando mucho en ciertas formas de transporte que sean sostenibles.

La logística inversa, la devolución, es uno de los grandes temas para las marcas y consumidores. Hay compañías que ya están mejorando este campo como Happy Returns, que permiten entregar el producto en varios puntos facilitando el proceso.

En la parte de producción, una de las grandes tecnologías es elblockchain en la parte de trazabilidad. Ejemplo de ello es la el gigante chino de comercio electrónico JD.com que se ha asociado con el exportador australiano de carne Interagri para lanzar un sistema de trazabilidad habilitado con blockchain para proporcionar una mayor transparencia sobre la procedencia de la carne vendida en China

“El blockchain se hizo popular con las criptomonedas, pero se está aplicando a muchos más sectores, desde la salud a la moda”, comenta Benayas.

Otra gran tendencia es todo lo que tiene que ver con la facilidad y la conveniencia. Aunque la experiencia de usuario es importante y ha sido el foco de las marcas en los últimos años, “hay cosas mucho más importantes, como el propio producto”,señala Benayas.

El “probar antes de comprar” es un plus para el consumidor y tecnologías como la realidad aumentada permite ofrecer esa utilidad al público, tal y como ya lo hacen compañías como IKEA o Walmart.

De hecho, el gigante de los supermercados, ha incorporado un sistema para que los compradores puedan ver una representación en 3D de los productos online antes de comprarlos. Todo ello ayuda a eliminar barreras y, en consecuencia, contribuir a aumentar las ventas.

Asimismo, los coches bajo suscripción apuntan a convertirse en otra de las grandes tendencias a la que ya se están sumando marcas de automoción tradicionales como Volvo o Porsche.

Estos nuevos modelos de negocio se trasladan a otros sectores como el de la moda en el que encontramos el ejemplo de Switch, una app que permite alquilar prendas de diseño, de firmas importantes y es una forma también de probar antes de comprar.

Más innovadora es QueueHop, ejemplo de “self service”, compañía que proporciona alarmas de seguridad conectadas que se desbloquean automáticamente cuando el consumidor ha realizado el pago.

En el mercado nacional, encontramos a Zara, cuya estrategia de autoservicio ha sido implementada en una de sus tiendas situadas en A Coruña, donde ha instalado un punto de recogida de pedidos online autónomo, sin necesidad de contar con recursos humanos.

Otra de las tendencias, no tan nuevas, pero que seguirá en desarrollo es el llamado “social commerce”, la monetización a través de las redes sociales mediante formatos que mezclan contenidos y catálogos como Instagram y que permiten a los usuarios realizar sus compras sin salir de la aplicación. Estas herramientas ayudan a aumentar las ventas pues se trata de una compra emocional que, junto a un proceso sencillo, incita al consumidor a comprar.

En lo que respecta al customer journey, la compra asistida a través de, por ejemplo, estantes inteligentes son algunas de las tendencias que ya comienzan a verse en un intento por digitalizar los puntos de venta. Junto a ello, la posibilidad de registrar la posición del consumidor dentro de la tienda, ofrece la oportunidad de ofrecer promociones personalizadas.

La compra asistida también se traslada a la cesta de la compra. La empresa Focal System ha creado carros de supermercados equipados con una tableta que ayuda al consumidor a navegar por la tienda, localizar promociones y pagar automáticamente a medida que se meten los productos en el carro.

La predicción y anticipación en el customer journey son claves que muchas empresas ya tiene en cuenta a través de la inversión en plataformas de analítica y big data para tomar decisiones en tiempo real. Pero también comenzamos a ver la llegada de los escaparates digitales que utilizan pantallas que interactúan con el consumidor y recopilan información sobre él y sobre su relación con la marca.

Asimismo, Uber lanzaba el pasado año una tarjeta de crédito que, junto a su servicio de transporte, le proporciona, no solo información sobre a dónde van sus usuarios, sino también qué compran abriéndole, de esta manera, las puertas a asociaciones con otras marcas.

De la personalización hemos pasado a la hiperpersonalización,en la que se incluye el comercio conversacional que tiene un “gran impacto en términos de fidelización”. La búsqueda visual, por su parte, no es algo nuevo, pero las empresas lo están empezando a incorporar en cross selling, recomendando productos similares a uno agotado a partir de fotos.

Compromiso en la tienda a través de la hibridación total de experiencia online y offline. Zara, a modo de experimento, ha abierto un establecimiento en Londres en el que, con tecnología, permite a los usuarios pagar vía bluetooth, utilizar las pantallas digitales para saber cómo les queda una prenda u obtener asesoría personalizada y digital sobre sus medidas y la ropa que mejor les sienta.

“La realidad aumentada facilita e incentiva la compra de manera muy clara”, explica Benayas.

De esta manera, hay una enorme oportunidad para las marcas en el mercado nacional pues, la mayoría de las ventas de e-comerce en España se hacen fuera. Por ello, Benayas anima a “impulsar el commerce, merece mucho la pena. La tecnología se está democratizando y el que primero mueve ficha es el que gana”.

Vía: Marketing Directo