El coste del almacenamiento cloud se desploma un 14% en el último año, reflejo de la intensa competencia entre distintos proveedores en este mercado.

En el momento en que las infraestructuras tecnológicas dejaron de estar en casa de las compañías y pasaron a formar parte de ese ente difuso conocido como nube, se abrió la veda a la bajada de precios debido a los principios básicos de eficiencia y economía de escala. Sin embargo, también se dio inicio a una creciente competencia entre operadores tradicionales y nuevos proveedores, con la irrupción de gigantes como Amazon Web Services, Google o Microsoft en este terreno.

Y, entre todos los actores implicados, se está librando una lucha encarnizada por captar nuevos suscriptores a sus servicios cloud. Una batalla que tiene como principal arma el precio (más que la calidad de servicio). Así lo vimos en el negocio del software-as-a-service (SaaS) y estamos comenzando a percibirlo en el segmento del almacenamiento en la nube e, incluso, lo vamos a experimentar en las bases de datos a lo largo de los próximos 18 meses.

Eso asegura al menos la firma de análisis 451 Research, en un estudio que resalta también cómo esta tendencia a bajar precios de servicios en la nube comenzó con las máquinas virtuales pero ahora ya es un paradigma global. No en vano, el precio del almacenamiento cloud se ha desplomado un 14% en el último año en todas las regiones, mientras que las máquinas virtuales hicieron lo propio otro 5%.

Lo curioso es que todavía queda espacio para seguir reduciendo precios en la batalla por la nube sin incurrir en pérdidas. Los expertos aseguran que, en el peor de los casos, los operadores que ofrecen máquinas virtuales en cloud cuentan con un margen de beneficio de alrededor del 30% del coste total.

Escrito por Alberto Iglesias Fraga