Muchas veces pensamos que son dos cosas completamente diferentes, que una es preparar una estrategia de negocio y otras muy diferente es ejecutar la misma. Sin embargo, Roger L. Martin ha publicado un artículo en la web www.hbr.org en el que afirma que ambas cosas son lo mismo, basándose en un estudio realizado por Paul Leinwand, Cesare Mainardi y Art Kleiner en el que explican que sólo el 8% de los líderes son buenos en ambos aspectos, pero en el que descubren que las personas que son buenas planeando, son buenas ejecutando. Llama la atención, por cierto, que en esta encuesta la mayor coincidencia es que el 35% son malos planeando y ejecutando, mientras el 23% son regulares en ambos aspectos. Lo que incide en que los buenos son buenos en ambas cosas y los malos también. Es por ello que concluyen que planear y ejecutar es lo mismo.

estrategia

La encuesta partía de la base de pensar que estrategia y ejecución eran dos cosas diferentes. De esta manera, en este cuadro,  el eje vertical representa la evaluación de los encuestados en cuanto a la planificación, mientras que el eje horizontal miden el liderazgo para llevarlo a cabo. El primer problema que vemos es que un 1% de los líderes se caracterizaron  por ser grandes estrategas, pero ejecutan mal. Y al revés, un 1% de los que planifican mal luego son buenos ejecutores. Son los menos. Mirando más de cerca los números sólo se confirma que estrategia y ejecución no se distinguen. Del 11% de los líderes que fueron fantásticos “ejecutores” (la fila superior), el 73% (8% del 11%) también fueron grandes estrategas y sólo el 9% eran estrategas pobres. Del 13% de los líderes describió los grandes estrategas (la columna de la derecha), el 62% (8% de 13%) eran también “grandes ejecutores”, mientras que sólo el 8% eran “ejecutores pobres”.

De hecho, los encuestados vinculan estrategia y ejecución en todos los niveles de calidad, lo que significa que la línea diagonal domina las respuestas: un total del 35% de los encuestados en el cuadro de pobres de los pobres, otro 23% en el cuadro de la media y el 8% en el gran caja, para un total de 66% de las respuestas.

Explica el articulista que ejecutaríamos mejor si paramos de distinguir los términos y reconociéramos que en la organización hacemos elecciones sobre lo que hacer y lo que no. Llamar a esas elecciones ejecución es contraproducente porque puede distraer sobre los términos de la elección. El mejor liderazgo estratégico ayuda a toda la organización entendiendo que la totalidad de sus decisiones resultan de la experiencia de sus clientes, creando así un marco en el cual cada persona en la organización toma decisiones porque sabe que tiene que hacer. Y es que es obvio que si sabes como quieres hacer las cosas, luego las hagas bien.

Un artículo publicado en Gestión Pyme