Los dispositivos móviles se están convirtiendo en la llave cada vez más poderosa para establecer relaciones entre las marcas y los consumidores. Los usuarios emplean cada vez más sus terminales móviles para acceder a la información y a los servicios de las marcas. El hecho de que siempre se lleve consigo el smartphone o la tableta hace que los consumidores estén conectados en todo momento y que, por ello, puedan acceder a la red cuando quieran y cerrar las operaciones que deseen realizar en el momento que les apetezca. Y esto está teniendo un efecto directo en cómo se comportan con las compañías.
Ya no se trata solo de que las marcas tenga siempre la competencia de internet en lo que a la atención se refiere. Los consumidores pasan su tiempo en las apps de mensajería o en las redes sociales, lo que hace que los mensajes que las marcas les puedan enviar estén amenazados en todo momento. Además, los compradores han comenzado a usar internet para buscar siempre información, lo que hace que la visita a las tiendas se convierta en algo mucho más complejo ya que los clientes no solo miran los productos que tienen delante sino que además recurren a la red para buscar información en ella sobre los mismos productos o los que ofrecen las competidoras de esa firma.

Igualmente, el móvil se ha convertido en una plataforma para hacer adquisiciones y para comprar. Los consumidores ya no esperan a estar en casa sentados delante de su ordenador para hacerse con lo que quieren. Sus smartphones y sus tabletas se han convertido también en la herramienta para hacerse con los productos que desean.
Las ventas desde esos dispositivos no paran, por tanto, de aumentar. Las últimas cifras referentes a compras realizadas desde el móvil las acaba de dar Forrester. Según la consultora, los consumidores comprarán desde el móvil y desde sus tabletas productos por valor de 115.000 millones de dólares en 2015. Las cifras serán mucho más elevadas en el futuro inmediato, ya que las estimaciones de la compañía es que a lo largo de los próximos años las ventas móviles vayan creciendo a ritmo acelerado.
Forrester prevé, de hecho, que el m-commerce alcance un valor de 252.000 millones de dólares en 2020, lo que supondrá un crecimiento del 119% en solo cinco años.
El peso de los dispositivos móviles en el comercio electrónico será igualmente cada vez más sólido y más potente. En 2020, solo los smartphones supondrán el 15% de todas las ventas que se realicen en comercio electrónico. Las tabletas supondrán cantidades aún más elevadas. Las previsiones de Forrester están en que el 33% de todas las ventas electrónicas que se realicen en ese año se hagan desde un tablet. El potencial de estos dispositivos será, por tanto, indiscutible. Forrester considera que en 2020 el 77% de los vendedores habrán creado sitios web optimizados para el móvil para así poder responder a las necesidades de estos clientes.
Compras multicanal
Las cifras de Forrester no son las únicas que han subrayado la importancia del móvil en los últimos tiempos. En esa línea también ha ido el informe de Criteo sobre comercio electrónico para el tercer trimestre del año. Según sus conclusiones, el móvil ha crecido de forma notable como dispositivo de compra final. Los consumidores ya cierran sus compras en sus terminales móviles.
El informe además ha destacado el peso cada vez mayor de las compras multidispositivo. De todas las compras que se finalizaron en un PC, de hecho, el 39% había pasado antes por algún otro dispositivo. Es decir, puede que hubiesen comprado desde el ordenador, pero el producto también había sido visto y analizado desde el móvil y desde la tableta.