Un 6,8% más de facturación, avanzando un total de 1.109 millones de euros en 2016. Estos son los datos que confirman que por fin la venta de juguetes a través de Internet ya ha despegado. Los datos proceden de NPD Group, que apuntan como principal motivo de este incremento el hecho de que existen cada vez más interesantes ofertas frente a los canales tradicionales. Según la consultora un 35% de las compras se produjo por las promociones online que lanzan las empresas implicadas.

Fernando Pérez, director general de la firma, ha señalado que aún “estamos lejos de las cuotas de venta digital que hay en Reino Unido, Alemania o Francia, pero en España hay un incremento sostenido de las operaciones, unas subidas muy fuertes. Esto nos acerca poco a poco a los países de nuestro entorno”.

Las ventajas de adquirir juguetes en e-commerce van desde la comodidad del canal a la “buena oferta de marcas y productos” y a la posibilidad que brinda de que encontremos los juguetes deseados a precios más bajos. El reporte apunta hacia el mercado de las licencias, que tiene mayor penetración en internet –24% frente al 21%– y las mujeres siguen siendo las que se ocupan mayoritariamente de estas adquisiciones respecto a los hombres. Quienes compran juguetes por internet presentan además un mayor poder adquisitivo que en las tiendas.

Los más jóvenes son los que más se animan a acudir a la red para buscar estos regalos. Así, el 60% de los compradores virtuales tiene menos de 40 años, un grupo de edad que en tiendas físicas es del 47%.

Pérez resalta que el canal 2.0 va ganando cuota de mercado pero “en el futuro ambos convivirán de manera pacífica”. Es decir, parece existir público para ambas modalidades. Lo que sí va a ser necesario es que las tiendas físicas despierten del letargo y sean más competitivas, den un servicio o valor añadido a sus propuestas para adelantar a la competencia.

Un artículo escrito por María Sanchez