En sus orígenes aquellas compañías que operaban de manera online se encargaban de gestionar el balance de todos los productos que se ofrecían en su web. Sin embargo, en los últimos años, muchas de estas empresas han cambiado esta fórmula apostando por el modelo de los marketplaces.

Este es el caso de empresas completamente online (como Amazon, Alibaba o eBay) y compañías que también cuenta con establecimientos físicos (como El Corte Inglés, Fnac o Carrefour). Mediante esta nueva fórmula, estos ‘centros comerciales online’ incorporan en sus páginas webs catálogos de productos de terceros.

Eduardo Berrocal, CEO de Runnics, marketplace español especializado en zapatillas deportivas, explica el atractivo de este modelo: “el operador del marketplace no tiene inventario. Por eso, todos los gigantes de la distribución, que antes tenían que tener stock de todo lo que vendían, ahora combinan ese modelo tradicional con el del marketplace, que les evita tener que almacenar“.

Otro motivo que atrae a las empresas a este modelo es que les permite aumentar su oferta de productos a unos niveles que, de otra forma, no podrían conseguir. “Nos gusta decir que, si algo está a la venta, posiblemente se encuentre en eBay”, apunta José Ángel López, director comercial de eBay en España. Precisamente, eBay se basa en ser un marketplace que no cuenta con un catálogo de productos propio.

Igualmente, este modelo permite a las compañías poder añadir a sus sitios webs un mayor número de categorías. Este es el caso de Fnac. Desde que comenzó su marketplace en 2013 ha podido incluir nuevas categorías como grandes electrodomésticos, puericultura o deporte. De esta forma, ha conseguido contar con un catálogo con más de cuatro millones de artículos.

Pero no solo las grandes empresas se benefician de esta fórmula. Las pymes también deciden adherirse a este modelopor la rentabilidad que les ofrece. Entre otros aspectos, les permite que sus productos sean vistos por un mayor número de personas, así como acceder a mercados internacionales.

Amazon es uno de los e-commerce que eligen las pymes para vender sus productos. El gigante de comercio electrónico estadounidense ha asegurado que el año pasado las pymes españolas facturaron en su página web en ventas internacionales 210 millones de euros.

Las grandes marcas españolas también se han sumado a este modelo. Así firmas como Zara, Mango, Desigual o Tous han decidido ofertar sus productos a través de Tmall.com, el marketplace de Alibaba en China.

Para poder vender sus artículos en estos marketplace, tanto las pymes como las empresas más grandes tienen que pagar unatarifa de gestión logística. Esta varía en función del marketplace donde operen. La tasa de Amazon es de 39 euros al mes más IVA. Fnac cobra una tarifa muy similar, de 39,90 euros más IVA.

El CEO de Runnics, opina que “a pesar de la comisión, a las pymes les resulta rentable. estar en uno de estos mercados digitales. El marketplace les permite realizar ventas que de otra manera no tendrían y evita que estas empresas tengan que hacer campañas de publicidad para darse a conocer online”.

Vía: Marketing Directo