Más allá de una situación coyuntura o de una moda, los dispositivos móviles se han convertido en una modalidad de compra común para los consumidores. Al menos, en la geografía europea. Eso es lo que se desprende de un estudio elaborado por la entidad bancaria ING, en el que se constata que más de la mitad de los usuarios móviles adultos europeos con acceso a un dispositivo móvil ha utilizado aplicaciones de pago móvil.
La investigación de ING ha consistido en una macroencuesta a más de 14.800 consumidores pertenecientes a 13 países de Europa, además de a usuarios de otros países del mundo, como Estados Unidos y Australia. La conclusión más evidente a la que llegó es que las nuevas tecnologías, y especialmente el pago móvil a través de apps, tiene un especial arraigo en Turquía, país que se mostró más entusiasmado en este nuevo uso de la tecnología. Y es que más de tres cuartas partes de los usuarios turcos encuestados (concretamente, el 78%), señalaron que utilizarían el pago a través de apps móviles en los próximos doce meses y más de la mitad (el 56%), reconoció que ya lo había hecho en el pasado.

Otro mercado emergente europeo como es el polaco también resultó una de las grandes sorpresas para el estudio. En concreto, el 43% de los usuarios móviles de Polonia sostuvo que ya habían utilizado sus dispositivos móviles para realizar una compra. El 67% de ellos, asimismo, avanzó que tenía en mente hacerlo durante el próximo año. Sin embargo, la investigación de ING muestra diferencias significativas con respecto a los distintos países de Europa y su uso de los pagos móviles. Y es que este comportamiento se está implantando de manera gradual en otros lugares del viejo continente, especialmente en las economías motores de la eurozona. Así, solo una cuarta parte de los usuarios móviles de Alemania (23%) y de Francia (25%) dicen haber realizado un pago a través de un smartphone o tableta.
Una cifra que se reduce aun más en los casos de Luxemburgo (20%), Bélgica (20%), Austria (18%) y los Países Bajos (13). En el medio de la tabla, no obstante, se encuentran los países mediterráneos, como España (35%) e Italia (39%) y Reino Unido, economía líder en comercio electrónico pero que en pagos móviles únicamente registra una tasa del 30%. Estos casos, asimismo, se encuentran en la línea registrada por otros países del mundo, como Australia, que solo obtiene una tasa del 22% en pagos móviles y de Estados Unidos, con 20 puntos superior y donde seis de cada diez usuarios encuestados asegura que comprará a través de una app de pago el próximo año.
Unos resultados que no sorprenden, sin embargo, a los responsables del estudio. En este sentido, Ian Bright, economías de ING, ha asegurado que “mientras el dinero efectivo físico todavía tiene su lugar en la sociedad, las aplicaciones de pago móviles están ofreciendo a los consumidores una mayor libertad a la hora de gestionar sus finanzas”.
Los motivos del cambio
Pero, ¿Cuáles son los motivos que llevan a los usuarios a probar este método de compra? Según esta investigación, casi la mitad de los europeos reconocen que este tipo de tecnología les ayuda a tener un mayor control sobre sus finanzas y el 20% de los encuestados asegura que nunca han perdido un pago a través de la banca móvil.
Sin embargo, entre los usuarios móviles europeos que dicen que nunca han utilizado una aplicación de pago móvil, un 42% de los encuestados reconoce que la mayor preocupación por la que no se han decantado por este método reside en la falta de confianza que tienen a la hora de ofrecer a las empresas y compañías sus datos personales. Un indicador, la confianza, que se consolida como el principal obstáculo a superar por parte de las empresas para disuadir a los consumidores de las bondades del pago móvil.
Asimismo, el estudio también revela que a pesar del auge de los pagos móviles y de que marcas como Apple y Google hayan puesto en marcha las billeteras móviles, este objeto se trata de un producto minoritario para los usuarios móviles, pues únicamente el 9% de los usuarios asegura haber utilizado una cartera digital.