Los móviles se han convertido en una parte fundamental de nuestro día a día. Los consumidores llevan siempre uno de estos terminales en su bolsillo y las funcionalidades de estos equipos son cada vez mayores y más complejas. Los smartphones han dejado de ser una rareza en los últimos años para convertirse en una auténtica moneda corriente. Todo el mundo tiene un terminal inteligente en su bolsillo y todo el mundo espera estar conectado en todo momento con sus amigos y, por supuesto, con las marcas.
Nuestra vida ha cambiado por completo. Ahora empleamos para todo estos terminales y ya no concebimos el mundo sin su presencia constante. Vemos vídeos en el móvil y leemos nuestro libro favorito en uno de estos terminales. Por supuesto, también buscamos información (según algunas cifras, el 48% de todas las búsquedas en internet empiezan en un terminal móvil) y aplicamos todas esas búsquedas de información a nuestros hábitos de consumo. Puede que no compremos directamente en el móvil (al fin y al cabo el m-commerce es aún algo que está empezando y que está por coger tracción), pero sí empezamos muchos procesos de compra que culminaremos en otro terminal u otra esfera de nuestra vida en nuestro terminal móvil.

Ser o Ser móvil, no hay otra opción. Toda nuestra existencia empieza a estar marcada por todo lo que pasa en el móvil y a medida que los consumidores dan más y más peso a estos terminales en su día a día más y más interés estos despiertan entre las marcas.
El creciente mercado de la publicidad móvil
Y, dado que los móviles están cada vez más presentes en nuestro día a día, su interés para los anunciantes es, por supuesto, cada día mayor. Las previsiones son que la publicidad móvil mueva en 2015 51.000 millones de dólares y que llegue a los 105.000 millones (algo más del doble) en 2019.
El mercado publicitario móvil es cada vez más complejo y se está convirtiendo en un reto cada vez más delicado al que deben enfrentarse las empresas. De hecho, según estimaciones de VentureBeat, el 40% del presupuesto publicitario móvil puede acabar yéndose en el pago de comisiones y cuotas. Pero no solo es una cuestión de dinero, también de complejidad en lo que es el mercado en sí: hay más de un tipo de red de publicidad y más de un tipo de espacios de compra de anuncios.
Pero a pesar de su complejidad, el mercado publicitario móvil es una especie de caramelo con gran potencial para las marcas que se lanzan a emplearlo. Las marcas que mejor lo están haciendo en el mercado móvil están consiguiendo cifras 7 veces superiores en engagement a la media y un crecimiento en el número de consumidores que es cuatro veces superior a lo habitual. Y en el caso de algunas marcas concretas las cifras son incluso mejores, consiguiendo un engagement un 80% superior y un recuerdo de marca que multiplica por tres el de los anuncios de la televisión.
Cómo el móvil juega a favor del multicanal
Además, no hay que olvidar que el móvil no es únicamente una herramienta que permite crear un entorno propio o interactuar con el consumidor en el espacio exacto que supone su pantalla. El móvil tiene muchas más aplicaciones y puede servir para unir a los consumidores con las marcas de una manera mucho más amplia. El móvil es un genial aliado en la estrategia multicanal y abre oportunidades distintas y diferentes para las marcas.
Al fin y al cabo, llevamos el móvil siempre encima y además seguimos empleando los viejos caminos para hacer nuestras compras. Esto es, a pesar del crecimiento imparable de las soluciones de consumo y de compras puramente online (en las que las marcas tienen un terreno de juego claro y en el que la pantalla del móvil tiene peso ‘por si misma’), seguimos comprando offline y continuamos yendo a las tiendas físicas. Y en este proceso de compra el móvil puede ser un aliado estratégico para las marcas (y muy poderoso).
El móvil ayuda a geolocalizar al consumidor y permite por tanto hacer que las marcas se acerquen al mismo desde una perspectiva completamente geográfica. Esto es: el móvil permite saber dónde está el consumidor y ofrecerle por tanto lo que necesita (o lo que la marca necesita hacerle llegar) en ese espacio. El móvil ha hecho que el estar en el lugar oportuno en el momento adecuado haya dejado de ser cuestión de azar.
¿Con qué armas juegan las marcas en el terreno de lo móvil?
La compra de una compañía especializada en los emergentes beacon, Fosbury, por parte de la plataforma de publicidad móvil Verve Mobile permite no solo ver un movimiento en el mercado de la publicidad móvil sino también entender qué es lo que se está moviendo en ese terreno. Así, la tecnología de la comprada se va a usar no solo para vender el emergente mundo de los beacons sino también para crear programas de fidelidad basados en la localización o para ofrecer cupones. Y, por supuesto, la información se convertirá en un medidor para establecer cómo las campañas móviles impactan en el consumo en tiendas físicas.
El móvil y el impacto en las visitas a tiendas
Y es que la relación entre los móviles y las visitas a las tiendas físicas es cada vez más estrecha. Para empezar, el móvil es nuestro accidental recomendador de compras. Cuando estamos en la calle y queremos consumidor algo echamos mano de nuestro terminal móvil para encontrar lo que queremos.
Para continuar, y muy relacionado con ello, el móvil es una herramienta decisiva que permite a las marcas darse a conocer y llegar al consumidor en el mismo momento en el que este necesita sus productos. Según un reciente estudio de NinthDecimal, los anuncios móviles sí consiguen tener un impacto directo en las decisiones de compra de los consumidores. Puede que no empuje directamente a cerrar una compra, pero sí empuja a visitar la tienda que lo está anunciando. Según sus datos, las visitas a una tienda concreta suben en un 80% en las 24 horas que siguen a que se muestre un anuncio móvil.