Puesto a elegir entre un tablet y un smartphone, el m-commerce se decanta claramente por el primero. Así lo concluye al menos un reciente estudio llevado a cabo en Reino por la empresa de investigación de mercados Yougov.

La pequeña pantalla de los teléfonos inteligentes hace que lo de ir de “shopping” sea mucho más trabajoso y parece que ahuyenta a los compradores online. El 37% admite que utiliza el smartphone para buscar productos pero que espera a tener a mano un dispositivo con pantalla de mayor tamaño para formalizar la compra. Algunos prefieren incluso comprar el producto en el que están interesados directamente en las tiendas físicas.

Los usuarios que son dueños simultáneamente de un smartphone y de un tablet, eligen sin ningún asomo de duda el segundo dispositivo para hacer compras online. El tablet deja K.O. al smartphone en todas las fases de compra: desde la investigación a la compra, pasando por la confección de listas de deseos y la elección de tienda.
Para el 40% de los internautas el mayor inconveniente del m-commerce en los smartphones es la pequeña pantalla de estos dispositivos, que les pone las cosas mucho más difíciles a la hora de distinguir los detalles del producto. El 19% duda asimismo de la seguridad de las webs móviles de las tiendas online y el 16% se queja del elevado tiempo de carga de las páginas web en los teléfonos inteligentes.