Mami , ¿Qué será lo que tiene el vídeo? Cambiamos la letra de la famosa canción para analizar el comportamiento de los consumidores con respecto al vídeo online. Un contenido cuyas visualizaciones no dejan de crecer entre la audiencia, según revela un macroestudio realizado por Ooyala, que ha analizado los vídeos vistos por más de 200 millones de usuarios procedentes de más de un centenar de países de todo el mundo.
En concreto, las cifras revelan que durante el último mes del año la cifra aumentó un 15% con respecto al mes anterior. Este dato, además, fue el doble del experimentado en diciembre de 2014. De la misma manera, durante estos treinta y un días se registró el mayor aumento mensual de un año a otro, congregando el 38% del total de las visualizaciones que se produjeron. Se trata de un incremento del 114% desde el año 2011, fecha en que esta compañía comenzó a realizar estas mediciones.

Un incremento del que los expertos subrayan la velocidad a la que se está produciendo, pues en cada oleada de análisis los datos muestran una tendencia hacia el aumento del número de visualizaciones de carácter exponencial, que en ningún periodo de los estudiados hasta la fecha ha marcado una ralentización ni, mucho menos, un decrecimiento.
Asimismo, es subrayable el motivo por el que el consumo del vídeo online se produce, según esta compañía. Y es que la tendencia que muestran los usuarios se debe al auge y aumento de la penetración de los dispositivos móviles entre la población. La afirmación no es baladí ni arbitraria, ya que la investigación llevada a cabo por Ooyala muestra que casi cuatro de cada diez reproducciones de vídeo online proviene de smartphones y de tabletas (en concreto, el 38% de estas). Una cifra, la del mes de diciembre, que se erige como la más alta de los 36 meses analizados.
Vídeos sí, pero cortitos
Este informe también ha tenido en cuenta la duración de los vídeos por los que los usuarios se decantan. En este sentido, las cifras revelan una tendencia claramente polarizada entre dispositivos móviles, portátiles y PCs y la televisión. De ahí que los primeros, tanto smartphones como tabletas, sean los que los usuarios prefieren utilizar a la hora de visualizar vídeos de corta duración, concretamente de menos de diez minutos (la mitad de estos contenidos tienen esta extensión).
Una duración que aumenta a medida que los usuarios se decantan por el uso de otro tipo de aparatos. Así, los contenidos de más de sesenta minutos, como series o películas, son los predilectos de la audiencia para disfrutar de ellos en la televisión o el PC. De hecho, estos contenidos suelen ser en streaming o provenientes de los canales de cable.
Oportunidad para los anunciantes
Así las cosas, no es de extrañar que el contenido en vídeo y las plataformas a través de las cuales estos se difunden se conviertan en un nicho de mercado para los anunciantes, cuya inversión publicitaria en ellos no deja de crecer. En este sentido, el comportamiento de estos en lo que respecta a cada dispositivo es diferente. Y es que en el mes destacado, diciembre, el 35%de todas las impresiones de anuncios online de editores europeos provino de dispositivos móviles.
Una cifra que fue más del doble de la participación de las tablets, que representaban un 14%, pero alejada de los dispositivos de sobremesa, que se utilizaron por un 51% de los usuarios. Asimismo, las emisoras observaron que el 12% de sus impresiones de anuncios provenía tanto de dispositivos móviles como de tablets, y que los ordenadores representaban la participación mayoritaria con un porcentaje del 76%. Así, los resultados se limitan al tipo de contenido.