España puede presumir de ser uno de los países con mayor penetración mobile. La cifra se sitúa ya en el 90% pero, a pesar de esto, los españoles seguimos mostrando reticencias a la hora de recurrir a nuestros terminales para efectuar pagos.

Así lo pone de manifiesto el último estudio elaborado por Nielsen titulado “Economía Móvil”. De acuerdo a este, únicamente el 24% de los usuarios está dispuesto a comprar ya con su teléfono móvil.

Entre las causas que se erigen como barrera para los pagos móviles aparecen varios factores. Vemos que el 44% de los participantes en el estudio declara que no ve necesario efectuar pagos con sus smartphone cuando pueden seguir haciéndolo a través del método tradicional.

Son, en menor medida, las cuestiones técnicas las que están frenando su avance. Apenas uno de cada 10 afirma que el problema reside en el tamaño de la pantalla o porque no cuenta con funciones de pago.

Cabe señalar que para el 50% el principal problema que encuentran es la seguridad.

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¿Cómo podrían incentivarse los pagos móviles?

Si ponemos el foco en las medidas que podrían adoptarse para ampliar el porcentaje de pagos móviles, un 45% apunta a las mejoras en materia de seguridad.

Casi cuatro de cada 10 usuarios reclaman beneficios comerciales como son un incremento de las ofertas y descuentos a la hora de adquirir productos y servicios.

Entre los que ya están convencidos de las ventajas de los pagos móviles, aparece la comodidad que proporciona el hecho de no tener que llevar encima numerosas tarjetas de crédito o efectivo (uno de cada tres).

El 25% de los participantes en el estudio señala a la rapidez que posibilitan este tipo de pagos como uno de sus grandes beneficios. Un porcentaje similar opina que permite un mejor control de la economía a través de las aplicaciones.

“Los españoles seguimos en ese punto donde utilizamos más nuestros móviles para consultar que para comprar, prácticamente el doble entre una y otra”, expresa Gustavo Núñez, director general de Nielsen Iberia.

“Así pues, el consumidor utiliza este dispositivo para buscar información del producto cuando compra, para tomar mejores decisiones de compra y para comparar precios, pero es cuestión de tiempo que el móvil sea nuestra próxima tarjeta, nuestro próximo dinero, especialmente cuando en España nueve de cada 10 tienen un smartphone, por lo que ya estamos preparados para dar este salto”, concluye Núñez sobre el estudio.

Un artículo publicado en Marketing Directo