Los dispositivos desktop han sido la cuna del e-commerce, pero el comercio se está despegando cada vez más de los ordenadores para arrojarse en los brazos de los dispositivos móviles. ¿El problema? Que el idilio de los retailers como el m-commerce no es ni mucho menos tan ardiente como el que tienen con él los consumidores.

Según un reciente estudio llevado a cabo en Reino Unido por el portal especializado en descuentos VoucherCodes.co.uk y el instituto de investigaciónCentre for Retail Research, los retailers podrían estar tirando por el desagüe la friolera de 6.600 millones de libras (aproximadamente 9.200 millones de euros) por su lentitud a la hora de subirse al tren del m-commerce.

El 15% de los consumidores utiliza ya su móvil como principal canal de compras y no sólo eso, muestra también a mayor predisposición a comprar más.
Los consumidores con especial propensión a comprar a través de losdispositivos móviles realizan un 47% más transacciones y gastan un 55% más que los compradores que se desenvuelven mayoritariamente en el universo desktop.
Aun así, el amor de los consumidores por el e-commerce se ve entorpecido por no pocos obstáculos. El 40% cree que su experiencia de compra a través de los dispositivos móviles podría mejorarse solventando molestias como las páginas de carga lenta (64%), las webs que se bloquean (49%) y el exceso de productos a examinar (46%).
La preocupación por la seguridad (43%) y las escasas opciones de pago (35%) echa también atrás a muchos consumidores a la hora de comprar utilizando su dispositivo móvil.
Los retailers son conscientes de qué pie cojean y cuentan con perder un 22% de ventas debido a webs móviles escasamente optimizadas y un 26% a causa de app poco eficientes. El 17% de los retailers confiesa además no poner a disposición de sus clientes ninguna oferta móvil.