Si indexas tu sitio web en Google, éste lo descubrirá antes y lo incluirá en su índice de búsquedas en menos tiempo, logrando más visibilidad y visitas.

Imaginemos que has arrancado un sitio web, para el que has diseñado a conciencia un plan de marketing de contenidos que aporte valor a tu audiencia o clientes. Le has puesto un diseño atractivo, con una gama cromática acorde a tu segmento, para generar imagen de marca o lograr el engagement del público. Y además has tomado las medidas necesarias para lograr un buen posicionamiento SEO.

Y a pesar de todo ello, cuando tu blog, sitio web o ecommerce empieza a andar, no logras los resultados que esperabas (ya sean visitas, suscripciones, ventas, etc). ¿Qué puede fallar? Que no esté indexado en Google. Cuando esto ocurre, estás obligando al usuario a escribir tu url completa en la barra de direcciones del navegador, y esto, cuando eres nuevo y desconocido, es pedir casi un milagro.

Mientras, puedes esperar a que Googlebot (la famosa “araña”) rastree tu dominio y lo añada a su base de datos, lo que puede llevar horas. Durante este proceso, Google tiene que descubrir tu web, explorar el contenido y sus páginas y a partir de ahí, enumerarlas en los resultados de búsqueda basándose en una evaluación con más de 200 criterios distintos.

Cuanto más originales y de calidad sean tus contenidos, mejores descripciones meta y etiquetas utilices, mejor calificación te dará Google y antes te indexará.

¿Cómo sé si mi sitio web está indexado en Google?

Para empezar, comienza escribiendo en el buscador “Site:Sitioweb.com.“; por ejemplo, nosotros vamos a usar ticbeat.com.

Si Google todavía no hubiera indexado el contenido de tu web, ya sea porque es muy reciente o porque has incorporado páginas nuevas, te parecerá algo como esto:

Si este fuera tu caso, no desesperes. Antes de nada, tienes que registrar tu web en Google Search Console, un servicio gratuito del buscador con diversas herramientas que te permitirán saber, entre otras cosas, si tiene problemas para acceder a tus páginas, si las entiende correctamente o incluso si tu sitio web contiene malware o has sido hackeado.

Una vez dado de alta en Google Search Console, hay una forma de conseguir que el buscador descubra tu sitio web en menos tiempo e indexe el contenido que vayas actualizando (y, por consiguiente, sea visible para los usuarios). Con un sitemap.

Crea un Sitemap

Un sitemap es un fichero de texto que permite a los buscadores conocer la organización de la página, la estructura jerárquica, la periodicidad de nuestras actualizaciones y cómo interpretar los resultados ante una búsqueda.

Para enviar un sitemap actualizado, inicia sesión en Google Search Console> Rastrear> Sitemaps. Una vez allí, puedes enviar tu sitemap actualizado de Google para que comience a rastrearlo lo antes posible.

Hemos de asegurarnos de que el archivo está correctamente creado y optimizado. En caso de duda, siempre podremos instalar un plugin que se encargue de ello; gestores de contenido como WordPress, Joomla, o Prestashop incluyen “widgets” o “componentes” que crean y actualizan automáticamente el sitemap.

Si te quedan dudas puedes consultar esta guía de Google con directrices generales sobre cómo crear un sitemap.

No significa que tengas que enviar un sitemap cada vez que actualices una páginas; dependerá de la importancia de los cambios que realices o del contenido que hayas incorporado. Si son detalles menores, puedes esperar a que la “araña” de Google los encuentre por si sola y actualice tu índice.

Escrito por Lara Olmo