Dale un toque profesional a tu negocio con una centralita de llamadas inteligente. Te mostramos cómo contratarla de forma virtual o cómo fabricarla tú mismo.

No hay cosa que dé más rabia que perder a un potencial cliente por no poder atender su llamada correctamente. Por ello, y también con el fin de mejorar la eficiencia entre distintos empleados de una compañía, las centralitas telefónicas se han convertido en el aliado ideal para gestionar la comunicación en negocios con grandes volúmenes de llamadas entrantes.

No hace falta ser una gran corporación para necesitar de una centralita telefónica. Cualquier empresa que quiera personalizar la atención que presta a sus clientes: incorporando mensajes de bienvenida y de disculpa por no poder atenderle, un hilo musical para mantener entretenidos a los clientes mientras esperan, buzones de voz para que dejen un mensaje o desviar las llamadas del fijo al móvil cuando estemos fuera de la oficina.

Sin embargo, los servicios tradicionales de centralita telefónica suelen ir dirigidos a grandes corporaciones con presupuestos técnicos muy altos; así como incorporados en ciertos planes de telecomunicaciones para pymes que pueden resultar innecesarios o excesivamente caros para ciertos negocios. Ante esta situación, os ofrecemos dos alternativas para contar con vuestra propia centralita de llamadas a un coste mucho menor.

Opción 1: contrata una centralita virtual

La fórmula más sencilla para dotar a nuestro negocio de una centralita de llamadas es apostar por una modalidad como servicio, también conocidas como centralitas virtuales. En estos casos, un proveedor externo ‘virtualizará’ nuestro número de teléfono fijo para gestionar todas las llamadas de forma automatizada, desviando las llamadas entrantes a los números que deseemos, tanto fijos como móviles.

Amén de los servicios tradicionales de una centralita, como locuciones personalizadas, menús de opciones, transferencias de llamadas, buzones de voz, discriminación horaria (para informar a los clientes de nuestro horario comercial cuando ya hemos cerrado) e, incluso, la grabación de llamadas para cumplir con las leyes pertinentes y poder mejorar la calidad de la atención al cliente.

atencion-telefonica

En el mercado español encontramos numerosas alternativas, tanto por parte delos operadores de telefonía convencionales (Movistar -Centrex-, Vodafone y Orange) como de firmas especializadas en este tipo de servicios, como Netelip, Monema, Mioficinaweb o la referente del sector, Fonvirtual.

Tal y como recoge el comparador Centralita-virtual.org, los precios entre los distintos servicios oscilan entre los 16 y los 80 euros, en función del número de líneas a gestionar, el volumen total de llamadas o los operadores de telefonía implicados.

A la hora de contratar este tipo de servicios no sólo hemos de fijarnos en el precio y el número de llamadas que gestionan al mes, sino que también entran en juego parámetros como la seguridad de la red o la calidad de las llamadas. En este último sentido, debemos asegurarnos de que nuestra conexión a Internet soportará sin problemas todo el tráfico VoIP sin afectar al resto de equipos conectados, manteniendo parámetros de retardo y latencia dentro de la normalidad.

Opción 2: crea tu propia centralita de llamadas

Si no queremos estar atados a las cuotas mensuales de un proveedor externo, también podremos ‘fabricar’ nuestra propia centralita de teléfono con una pequeña inversión en hardware y algo de tiempo. Necesitaremos un ordenador que no utilicemos (podemos reciclar alguno con pocas prestaciones o que tengamos olvidado) e instalar en él alguna distribución especializada en esta tarea, como Asterisx o uElastix.

Una vez instalado el sistema, deberemos configurar el servicio de VoIP. En caso de que no tengamos este servicio contratado con nuestro proveedor (o no conozcamos los datos de conexión), podremos contratar un número virtual directamente con servicios como Netelip por unos 2 o 5 euros al mes.

Finalmente, ya podremos utilizar la centralita inteligente de llamadas,configurando usuarios y contraseñas, así como los mensajes o desvíos que deben producirse cuando recibamos una llamada.

Podremos utilizar el propio ordenador con el micrófono incorporado para responder a las peticiones, emplear un teléfono VoIP específico o, si optamos por los desvíos automatizados, usar nuestro smartphone como receptor.

Escrito por Alberto Iglesias Fraga