¿Para qué no lo usan? Si la población general ya tiene un problema claro de adicción al smartphone, entre los millennials ese sentimiento de dependencia se agudiza y de hecho, el 76% de los jóvenes se considera, al menos en parte, adicto al móvil (la media global es del 58%). Así lo revela un nuevo estudio de Invoca sobre las experiencias móviles.
Eso sí, aunque los millennials usan el móvil todo el rato y para todo tipo de cosas, siguen triunfando los usos más tradicionales, como mandar mensajes o hacer llamadas. De hecho, son un 67% los que usan el móvil más de 5 veces al día para mandar mensajes, pero un 37% también llama por teléfono con esa frecuencia, lo que prueba la buena salud de la comunicación “de viva voz”. Así, los jóvenes llaman más por teléfono que actualizan redes sociales (el 33% lo hace más de cinco veces al día), miran vídeos, hacen fotos o envían emails. ¿En cuanto a los selfies? Tienen más fama que otra cosa, solo el 17% se hace selfies varias veces a la semana.

Lo más curioso es que son los millennials los más proclives a llamar con tanta frecuencia, porque entre los mayores de 45 años, por ejemplo, solo el 29% llama 5 o más veces al día.
Este no es el único estudio que muestra la importancia de las llamadas de toda la vida para los más jóvenes; según datos de Nielsen los usuarios de móvil de entre 18 y 24 años están invirtiendo más tiempo en llamar por teléfono de lo que lo hicieron el año anterior (en concreto 33 minutos más).
Y lo que es más, los millennials encuestados por Invoca aseguraron que poder llamar es la función que más valoran de su móvil, por encima de todas las demas: el 37% elegiría poder hacer llamadas si solo pudiese quedarse con una funcionalidad del móvil. Además, las llamadas también se eligen como el mejor canal para anunciar grandes noticias (casarse, divorciarse, un embarazo, etc), y son mayoría (el 66%) los que utilizan su smartphone para llamar al menos dos veces al día.
Pero también se usa cada vez más el móvil para comprar
En lo que los millennials si siguen el estereotipo es en que son los que con más frecuencia hacen compras desde sus dispositivos móviles y en concreto, 1 de cada 2 encuestados había realizado más de una compra online desde el smartphone durante el último mes. No solo se usa de forma regular para comprar cosas físicas, sino también para pedir comida a domicilio, comprar billetes de transporte o reservar entradas para eventos. Los jóvenes también usan mucho la pequeña pantalla para hacer transferencias y pequeñas operaciones bancarias, y el 20% de los encuestados suele usar su móvil para hacer transferencias de dinero a amigos (respecto al 11% de media entre la población total).
Eso sí, a veces antes de comprar, se necesita contactar con el negocio en cuestión para resolver alguna duda. Y para esto, los jóvenes vuelven a elegir las llamadas telefónicas: el 42% había llamado por teléfono a una empresa durante la última semana.
Y es que contactar vía web móvil es mucho más incómodo (y menos inmediato), por eso el número de personas que habían llamado a un negocio doblaba el de quienes habían rellenado un formulario online: y mientras el 66% elegía las llamadas telefónicas como la mejor forma de contactar con las empresas, solo un 22% recurría a las redes sociales.