Con el nacimiento y enorme crecimiento de las nuevas tecnologías se ha impuesto inevitablemente un nuevo modelo de mercado en el que la lucha entre las grandes compañías tradicionales y las nuevas tecnológicas es constante.

Y ante un cada vez más complejo panorama no queda otra opción que adaptarse o morir. Y, aunque algunas ya lo están haciendo, otras todavía se empeñan en utilizar absurdas excusas para tratar de apartar a sus competidores del mercado.

Es el caso de El Corte Inglés que, en los últimos años, se ha visto acorralada por la llegada de potentes compañías de e-commerce como Amazon.

Pero en vez de buscar sus oportunidades y fortalezas para reivindicar su lugar en el sector, su presidente, Dimas Gimeno, ha preferido optar por la vía fácil, la del ataque.

Lo ha hecho en declaraciones durante la celebración de la XXXIIII edición de la reunión anual del Círculo de Economistas en Sitges, donde han tratado diversos temas sobre el presente y el futuro de los grandes almacenes.

Así, Gimeno ha asegurado, tal y como recoge el diario Cinco Días, que la empresa se encuentra en “un proceso de modernización y adaptación a los tiempos”.

Aunque tampoco ha dudado en lanzar duras críticas a su rival Amazon de quien afirma “no paga impuestos en el país en el que opera” por lo que cree que su situación es desigual, y aprovechó la ocasión para retar a la compañía de Bezos a abrir tiendas físicas.

Aun así, también ha querido destacar los avances que en este sentido está dando El Corte Inglés, mejorando la experiencia de compra a través de la combinación de sus tiendas físicas y el e-commerce o la reducción del período de entrega, una estrategia que se orienta a “adelantarse a los cambios manteniendo lo que te hace fuerte”.

Un artículo publicado en Marketing Directo