Los dispositivos móviles ha supuesto una revolución de 180 grados en los métodos de comercio que hoy en día llevan a cabo las empresas. Ello se debe, principalmente, al uso que los consumidores hacen de este tipo de tecnología, así como de los distintos softwares que se desarrollan en torno a ella, como es el caso de las aplicaciones móviles.
De hecho, cada vez son más los usuarios de smartphones y tabletas que aseguran no solo comprar a través de las apps de los comercios sino también hacer uso de ellas para sus actividades cotidianas, como es el caso de la lectura de sus medios de comunicación favoritos, el acceso a la información metereológica o el conocimiento de distintas variables.

Es por ello que las aplicaciones móviles se han erigido como una solución muy eficaz para que las empresas mejoren sus resultados de negocio a través de ellas. Sin embargo, ¿esto sucede siempre así? En el caso de las pequeñas y medianas empresas, rotundamente no. Eso es, al menos, lo que se desprende de la última investigación llevada a cabo por la compañía Clutch, cuyos resultados dan para reflexionar en torno a la penetración de estas soluciones tecnológicas.
Y es que mientras que solo el 15% de las pymes consultadas asegura que en la actualidad cuenta con una aplicación móvil personalizada para su negocio, el 18% de las entrevistadas se encuentra pensando si poner en marcha una o no. Por el contrario, casi la mitad de las empresas de menor tamaño encuestadas, el 40%, no solo no cuenta con una solución tecnológica de estas características sino que asegura que es improbable que vaya a desarrollarla para mejorar los resultados de su negocio.
Estas argumentaciones chocan con lo que el estudio señala que es el consumo que actualmente realizando los usuarios de este tipo de aplicaciones, pues los internautas gastan cada vez más cantidades de su tiempo tanto en lo que respecta a sus navegaciones con sus dispositivos móviles como a través de apps de sus marcas favoritas. Un indicador que parece que no está calando entre las motivaciones de las pymes para invertir en esta tecnología de reciente creación.
De hecho, como señala Krista McLandres, gerente de marketing de la compañía, a día de hoy “los consumidores buscan en las tiendas de aplicaciones soluciones de este tipo diversas, tanto para comprar como para comer, jugar o relajarse”. Una tendencia que hace que cada vez sean más las empresas, subraya esta experta, “que entienden que un sitio web móvil adaptado es vital para mejorar sus negocios, eligiendo la aplicación móvil como la principal solución” a esta demanda.
Usos de este tipo de tecnología
Sin embargo, y a pesar de los índices de consumo de los usuarios, las ventajas y las potencialidades con las que cuentan las aplicaciones móviles, según este estudio se trata de una solución móvil que a las pequeñas y medianas empresas no termina de convencer, a pesar de que reconocen que pueden sacar rédito de ellas.
Es el caso del 76% de las pequeñas y medianas empresas que señalan que las aplicaciones móviles tienen un uso muy útil a la hora de funcionar como servicio de atención al cliente, utilidad a través de la cual aseguran que se mejora la experiencia de compra del cliente, un indicador importante para ellas.
Por su parte, una de cada tres empresas encuestadas para este informe, en paralelo, también sostiene que las aplicaciones móviles se sitúan como una solución que les hace mejorar sus ventas. Sin embargo, continúa la investigación, a pesar de estos resultados más de la mitad de ellas (el 59%) dice que no tienen pensado aumentar sus gastos en publicidad en ellas, mientras que solo un 27% de las marcas entrevistadas dice que sí lo hará.

Por último, la investigación también ha llevado a cabo un análisis en profundidad sobre cuáles son los planes de futuro de este tipo de tecnología entre las empresas de menor tamaño. Así, tres de cada cuatro (el 76%) asegura que ve improbable crear una aplicación móvil personalizada en el futuro. El tiempo dirá si este análisis tenía, o no, razón.

Un artículo publicado en Puro Marketing