Todos los años por estas fechas, comienzan a surgir numerosas voces anunciando las tendencias que se instalarán en el sector en el ciclo que está por venir.

Sin embargo, los futurólogos no siempre aciertan y más, teniendo en cuenta que las modas en el mundo digital son cada vez más fugaces y lo que hoy es un éxito, mañana todo el mundo lo habrá olvidado.

De hecho, la tecnología beacon, la realidad virtual en la experiencia de compra o los pins buyable de Pinterest o los logins de Twitter o Facebook para las sites de e-commerce son algunas de las revoluciones que se anunciaron a bombo y platillo y que, o bien no son una realidad o se han quedado a medio camino de lo pretendido.

A diferencia de las tendencias, las buenas prácticas nunca se quedan anticuadas y, son por el contrario una apuesta segura para los profesionales.

Por ello, los retailers más miedosos pueden tomar buena nota de las siguientes 7 prácticas que funcionaron en el e-commerce del 2016 y que prometen consolidarse en el año venidero:

1. Diseño responsive y mobile commerce
Buena parte de las ventas en el e-commerce se realizan a través del móvil o la tablet por lo que, se hace imprescindible para los retailers contar con una web totalmente responsive a todos los dispositivos a través de los que el consumidor se pone en contacto con la marca.

Si no ofrece una experiencia de compra sencilla y cómoda, tenga por seguro que los consumidores se irán con su cartera bien llena.

2. Rápidez de descarga y performance
La paciencia de los usuarios en el mundo digital es cada vez menor por lo que cualquier web que quiera retener a su target en su site deberá asegurarse de que funcione con la mayor agilidad posible.

Invertir en este elemento y actualizarlo de manera constante le permitirá mejorar la experiencia de usuario y aumentar las ventas.

3. Test de usabilidad y experiencia de usuario
Con el objetivo de mejorar la navegación del target, los test de usabilidad ofrecen una perspectiva de los elementos que mejor y peor funcionan de la web.

Utilizando servicios como User Testing.com o HotJar puede monitorizar la experiencia de usuarios y caer en la cuenta de errores que quizá no había notado pero que frustran a los consumidores.

4. Personalización y recomendaciones de producto
Aunque no son dos tendencias nuevas, nunca ha sido tan fácil para los pequeños negocios sumarse a ellas gracias a la tecnología.

A través de servicios como Nosto u Ometria, los retailers pueden beneficiarse de la gran cantidad de datos de su target para maximizar sus mensajes y generar conversión.

5. Entregas en el mismo día
La rapidez es una demanda patente por parte de los consumidores y parece que hay algunas empresas que están dispuestas a satisfacer sus deseos.

Este mismo año veíamos el lanzamiento del servicio Prime Now de Amazon que prometía entregas en apenas 2 horas.

Sin duda, esta novedad supuso una auténtica revolución en el sector y un poniendo en un aprieto al resto de compañías que deberán adaptarse a estas directrices lo antes posible.

6. Productos y servicios de nicho
Gracias a servicios como Shopify es ahora más sencillo que nunca lanzar un negocio de e-commerce lo que ha permitido la creación de ofertas de productos de nicho que quizá no hubiesen podido hacerse realidad en el mundo offline.

7. Servicios de entrega de comida
El sector de la comida a domicilio ha cambiado mucho en este 2016 tras la aparición de numerosas startups que por un precio asequible ofrecen el transporte de los encargos de cualquier lugar de una ciudad.

De esta manera, no solo han abierto un servicio que los usuarios han recibido con los brazos abiertos, sino también ha ofrecido una oportunidad a los pequeños negocios locales.

Un artículo publicado en Marketing Directo