Los dispositivos móviles son cada vez más populares y cada día están más presentes en el día a día de los ciudadanos. Estos los emplean cada vez de forma más masiva y recurren cada vez más a ellos. La presencia de smartphones y tabletas en la vida cotidiana es cada vez más habitual y por tanto la necesidad de las marcas de entrar en esos entornos es igualmente recurrente. Las marcas tienen que empezar a preocuparse en serio por el terreno móvil.
El crecimiento de la inversión en publicidad para terminales móviles apunta, como recuerdan en una columna en MobileMarketer, que el móvil ya no es una opción de futuro sino más bien una de presente. Las marcas tienen que esforzarse en posicionarse en el terreno móvil porque el terreno de juego está ya ahí. Pero además, y si por esa razón no es suficiente, el análisis de este medio apunta cuatro otras razones por las que no se puede olvidar al móvil en la estrategia de marketing.

Las posibilidades de segmentación son mucho mayores
Los dispositivos móviles ofrecen muchos más detalles sobre los consumidores y lo que están haciendo que lo que ofrecen otros dispositivos conectados a internet. Y, además, son mucho más cercanos al consumidor. Como explican en el análisis, dado que nadie sale ya de casa de forma habitual sin su smartphone este dispositivo se ha convertido en una poderosa herramienta de marketing en tiempo real.
Las marcas pueden aprovecharse así de las diferentes ventajas que ofrecen estos terminales, como el hecho de que puedan geolocalizar a los consumidores, para crear mensajes a medida. Por otra parte, los consumidores están empleando estos dispositivos como punto de entrada para investigar sobre muchos de los productos que compran, muchas veces en la misma tienda en la que están planteando comprarlo, lo que abre una nueva ventana potencial de comunicación.
¿Son las métricas móviles mucho más eficientes y más significativas?
El segundo punto que defiende el análisis es posiblemente el más polémico. Los hechos son que las métricas tradicionales que se empleaban para seguir a los consumidores y para entender lo que estaban haciendo, las populares cookies, ya no funcionan realmente en el mercado móvil y no ofrecen resultados realmente eficientes y certeros. Las marcas están buscando otros modos de medir lo que está ocurriendo en estos terminales.
Y, esos modos, o lo que ya están haciendo, están ofreciendo, defienden, datos mucho más acertados y adecuados de los que se pueden tener en escritorio. Así, señalan, las aplicaciones están dando datos mucho más concretos y certeros sobre lo que hacen los consumidores y además los están dando de primera mano. Esto es: las marcas pueden recibir de forma directa información sobre cómo son y qué son sus consumidores. El potencial está además aún por explorar y las acciones que se pueden realizar para investigar qué hacen los consumidores pueden ser incluso más específicas y exactas en el futuro.
Los consumidores sienten más cercanas a las marcas en el móvil
¿Son los consumidores más receptivos a las marcas en el móvil que en sus ordenadores? Lo cierto es que los estudios demuestran, datos en mano, que por el momento eso es justo lo que está sucediendo. Los internautas responden mejor a los mensajes de las marcas en estos terminales que lo que lo hacen en sus ordenadores. Según un estudio de Google, los usuarios de smartphones son 1,4 veces más proclives a ver un anuncio y 1,8 veces más a compartirlo. El móvil crea un sentimiento de intimidad, de proximidad, entre quien está viendo los contenidos y los contenidos que se le ofrecen.
El móvil tiene que ser una prioridad
Dado que los consumidores están cada vez más en el entorno móvil y dado que esperan que las marcas estén ahí, las compañías no tienen más remedio que dar el salto a ese entorno y estarlo. Es el argumento definitivo e incontestable: no queda más remedio que estar ahí. Las marcas tienen que salvaguardar su imagen en el universo móvil y ser capaces de igualar lo que ofrecen en otros espacios ahí también.