Amazon, una de las grandes ganadoras de la crisis del coronavirus

Uno de los sectores que está saliendo beneficiado de la crisis del coronavirus, con un aumento de las ventas y del interés de los consumidores durante estos días de confinamiento, está siendo el del comercio electrónico. Con las tiendas cerradas y las opciones de consumo limitadas, los consumidores están mudando sus prácticas de consumo al ecommerce. Además, con ello se evitan salir de casa, lo que hace que las ventas online también hayan aumentado su tirón. Y, si el comercio electrónico crece, es de esperar que los gigantes tradicionales del ecommerce también lo hagan. Amazon sería, se da por sentado, el gran beneficiado en este contexto.

Los datos de la compañía así invitan a pensarlo. Las acciones de Amazon son unas de las que están viviendo escaladas en bolsa en estos días. En los primeros días de esta semana, Amazon llegaba a máximos históricos de cotización. El martes, sus acciones cerraban con un valor de 2.283,32 dólares por título, el máximo histórico de valor. La compañía cerraba así con un valor estimado de 1,14 billones (españoles, trillones estadounidenses) de dólares.

En 2020, Amazon ha ganado un 23,6% en valor, frente a una caída del 14,5% del S&P 500, el índice en el que cotiza. Como explican en MarketWatch, los analistas ven a Amazon como una empresa en una posición segura en medio de la crisis. Vende online, ofrece servicios cloud (que las empresas que migran a la red su actividad necesitan) y tiene contenidos en streaming. Es justo lo que los consumidores buscan en estos días. Incluso, frente a las previsiones a la baja que están protagonizando las demás empresas, a Amazon los analistas les han subido sus proyecciones de ventas para este trimestre.

En estos días, Jeff Bezos ha sumado a su fortuna personal, gracias a esta escalada de las acciones de su compañía, 6.300 millones de dólares.

Contrataciones masivas

Los datos en bolsa no son los únicos que dejan claro que Amazon está en una posición privilegiada durante la crisis del coronavirus. A principios de esta semana, Amazon anunciaba que iba a contratar 75.000 personas más en Estados Unidos, que se sumaban a las 100.000 que ya había fichado en las últimas cuatro semanas. En sueldos, prevé gastarse 500 millones de dólares más de lo previsto. Antes, su estimación estaba en 350 millones de dólares extra. Por poner en contexto, este pico de contrataciones solo tiene un paralelo en la campaña de Navidad.

Las cifras no son tan impactantes en España, pero Amazon también ha aumentado su plantilla. Un portavoz de la compañía le explicaba a Xataka que han abierto «1.500 nuevos puestos a tiempo completo y parcial en nuestros centros logísticos» y un trabajador de uno de sus centros logísticos reconocía al medio que la situación era similar a la campaña navideña. En marzo, Amazon ya apuntaba que no solo estaba contratando a más gente sino que también estaba subiendo el sueldo temporalmente a sus empleados. Según recogía entonces CincoDías, durante la crisis sus trabajadores ganarán dos euros más a la hora.

Pasearse virtualmente por Amazon permite comprobar cómo la situación está impactando en las ventas. Ciertos productos, como elementos para hacer deporte en casa o juegos para entretenerse en las horas de confinamiento, tienen plazos de entrega que se van a semanas o están agotados a la espera de ser repuestos. En general, para los demás productos los plazos de entrega, incluso con Prime, son más amplios que lo habitual. Según datos de Roicos, el 10% de los españoles ha hecho alguna compra durante la crisis del coronavirus en Amazon y las visitas a la web de la compañía han subido en un 76%.



Críticas y protestas

La escalada en bolsa y el hecho de que puedan seguir operativos no es toda la historia de la situación de Amazon durante la crisis del coronavirus. Además de los consumidores que se preguntan si realmente es ético seguir comprando online y obligar a los repartidores y demás trabajadores de la cadena logística a exponerse al virus, también han aumentado las quejas y las reclamaciones de la propia plantilla.

En Estados Unidos, sus trabajadores de sus centros logísticos se quejan de tener que ir a trabajar para vender cosas que no son de primera necesidad y que lo hacen en condiciones duras. En España, sus trabajadores denuncian que acuden a trabajar «sin ninguna protección» a pesar de que se han registrado ya positivos y los sindicatos van a denunciar ante Inspección de Trabajo a la compañía. En marzo, el ministerio de Trabajo ya le habría dado un ultimátum a la compañía para ajustar las medidas de protección en uno de sus centros logísticos.

En Francia, Amazon tiene que hacer una evaluación de riesgos y reducir (con un plazo de 24 horas para hacerlo) sus ventas a productos de primera necesidad, si no quiere exponerse a una multa de un millón de euros por cada día de retraso en aplicarlo, según ha sentenciado la justicia gala. Según una sentencia del tribunal de Nanterre, Amazon estaría poniendo en peligro la salud de sus trabajadores.

Como explica a Reuters una líder sindical francesa, si los trabajadores se limitan a gestionar únicamente ventas de productos de primera necesidad mantener las distancias de seguridad será mucho más fácil.

La compañía ya había establecido medidas para priorizar ventas de productos de primera necesidad frente a los demás, pero en esa lista entran también cosas como libros. Los trabajadores franceses explican a Reuters que están gestionando muchos envíos de material de manualidades para niños y elementos de bricolaje. También empaquetan videojuegos o juguetes sexuales.

Vía: Puro Marketing

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